Teresa Enríquez

De Catálogo de Santas Vivas
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Teresa Enríquez
Nombre Teresa Enríquez
Orden Franciscanas
Estado Mujer casada
Títulos Señora de Torrijos y de Maqueda; fundadora del convento de la Concepción de Torrijos y del convento de la Concepción de Maqueda.
Fecha de nacimiento c. 1450
Lugar de nacimiento Valladolid
Fecha de fallecimiento 4 de marzo de 1529
Lugar de fallecimiento Torrijos, Toledo

Vida impresa

Ed. de María González-Díaz; fecha de edición: febrero de 2021.

Fuente

  • Salazar, Pedro de, 1612. Crónica y historia de la fundación y progreso de la provincia de Castilla de la Orden del bienaventurado Padre San Francisco. Madrid: Imprenta Real, 483 y 485-486.

Criterios de edición

El relato aparece en el libro octavo de la Crónica y Historia de la fundación y progreso de la provincia de Castilla, impreso en 1612, donde se narra la fundación de la Orden de la Concepción y los conventos que de ella se fundaron en Castilla. Concretamente, la vida de Teresa Enríquez aparece en los capítulos décimo y undécimo, en los cuales se explica la fundación del convento de la Concepción Torrijos y del convento de la Concepción de Maqueda.

Se han adoptado los criterios de edición de vidas impresas estipulados en el catálogo, esto es, se han eliminado las consonantes geminadas y se ha modernizado la ortografía (sibilantes, b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.), aunque se respeta la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico (“ansí”). Además, se han ajustado a los criterios actuales del español la unión y separación de palabras (“desta”, etc.), el uso de mayúsculas y minúsculas, y la acentuación y la puntuación. Asimismo, se han expandido las abreviaturas, primordialmente la expansión de las nasales con la virgulilla encima de la vocal y la abreviación de “que” o “qual”, también con el uso de la virgulilla o la diéresis. Para terminar, cabe decir que se han respetado los párrafos que aparecen en el impreso.

Vida de Teresa Enríquez

Capítulo X

[483] Del convento de la Concepción de Torrijos

El primer monasterio que, imitando la vida y recogimiento y santidad de las monjas de la Concepción de Toledo, se fundó en Castilla y en esta religiosa provincia fue la Concepción de Torrijos. Es la vocación la Concepción. Hay en este convento cuarenta monjas. Fundó este monasterio la señora doña Teresa Enríquez, señora de Torrijos y Maqueda, año de mil y quinientos y siete. Trujo bulas del papa Julio Segundo para poderle fundar. Recibiola, a la obediencia y protección perpetua de la Orden, el padre fray Martín de Vergara, vicario provincial de esta provincia de Castilla.

Estuvieron primero estas religiosas en el hospital de la Trinidad adonde, con licencia del pontífice Julio Segundo, había la señora doña Teresa Enríquez edificado un monasterio en una ermita de Santa Catalina, que también se llamó y fue de la Concepción. Y aquí en Santa Catalina estuvieron estas señoras con hábito y regla de la Concepción dos años y algo más. Y visto que no tenían allí agua para el servicio del convento y otras dificultades que en Santa Catalina había, acordó la señora doña Teresa de trasladar las monjas a este convento donde ahora están. Y para esto trujo bula y licencia apostólica, y en este breve hace relación el pontífice que cuando eran beatas estaban sujetas al ordinario y diocesano, que es el arzobispo de Toledo. Y mudando el hábito, se mudó el gobierno y regimiento, ansí como lo mandó el sumo pontífice en sus bulas, las cuales dio muy favorables para este fin. Y concede licencia a la señora doña Teresa para poder entrar en este convento con una dueña y doncella suya a comer y a dormir, y para poder traer el escapulario y imagen de la santísima Concepción, y que consiguiese las gracias y indulgencias que consiguen y están concedidas a las monjas de la Concepción. […]

Capítulo XI

[…] [485] Del convento de la Concepción de Maqueda

[486] Hay en Maqueda un monasterio de nuestra Orden, es de la Concepción y llámase la Concepción de la Madre de Dios. Tiene cuarenta monjas. Fundó este monasterio la señora doña Teresa Enríquez, señora de Torrijos y Maqueda, mujer de don Gutierre de Cárdenas, comendador mayor de León. Fundole año de mil y quinientos y siete con bulas y licencia del papa Julio Segundo, las cuales les trujo la señora doña Teresa. Y en las bulas alcanzó licencia para que en una de las parroquias de esta villa, que se llamaba San Pedro, se edificase un monasterio de la santísima Concepción de Nuestra Señora. Y ansí se hizo, que el cura dio de buena gana y voluntad la iglesia de San Pedro, y él, y su beneficiado, y campanas y pila se pasaron a la parroquia más cercana de esta villa a San Pedro. Y esta fue Santa María, y allí se fue el cura, y se pasaron las rentas y aprovechamientos todos cuantos tenía la parroquia de San Pedro. Y ansí se fundó el monasterio de la Concepción de Maqueda, y fue el tercero que se fundó en España. Era cura de la parroquia de San Pedro Luis Alfonso, el cual, por la devoción grande que a Nuestra Señora de la Concepción tenía, dio y concedió el derecho que tenía a esta iglesia para que en ella se fundase esta santa y religiosa casa. Recibiola, a la obediencia y protección perpetua de la Orden, el padre fray Martín de Vergara, que era vicario provincial de la provincia de Castilla. Alcanzose el breve para fundar esta casa con mucha dificultad, mas, cuando se dio, fue favorable porque el pontífice dice en él muchas cosas en favor y loor de la religión santísima de la Concepción. Vinieron a fundar este convento monjas de la Concepción de Toledo; y fue la primera abadesa una monja de santa vida, hija del marqués de Aguilar, que se llamaba doña Ana Enríquez.

En las bulas que el papa Julio Segundo dio a la señora doña Teresa Enríquez, le concedió licencia para que con cinco criadas suyas pueda traer el escapulario y imagen de la Concepción, y que trayéndola ganen todas las indulgencias y gracias que ganan las mismas monjas de la Concepción. Era Arzobispo de Toledo cuando se tomó la parroquia de San Pedro para nuestra Iglesia el ilustrísimo y reverendísimo señor don fray Francisco Jiménez, y a él se presentó la bula del señor papa, y él la remitió a su arcediano de Toledo, y ansí se efectuó. […]