<?xml version="1.0"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es">
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?action=history&amp;feed=atom&amp;title=In%C3%A9s_de_Cebreros</id>
		<title>Inés de Cebreros - Historial de revisiones</title>
		<link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?action=history&amp;feed=atom&amp;title=In%C3%A9s_de_Cebreros"/>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;action=history"/>
		<updated>2026-04-25T19:25:51Z</updated>
		<subtitle>Historial de revisiones para esta página en el wiki</subtitle>
		<generator>MediaWiki 1.28.0</generator>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712525&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Vida de Inés de Cebreros */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712525&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-12-15T08:16:47Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Vida de Inés de Cebreros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 08:16 15 dic 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l47&quot; &gt;Línea 47:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 47:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña [[Teresa de Guevara]], de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña [[Teresa de Guevara]], de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la&amp;lt; s &amp;gt; veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt; &lt;/del&gt;s &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;gt; &lt;/del&gt;de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia&amp;lt; s &amp;gt; para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt; q &amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la&amp;lt; s &amp;gt; veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[&lt;/ins&gt;s&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;] &lt;/ins&gt;de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia&amp;lt; s &amp;gt; para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt; q &amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció que, siendo esta santa mujer muy moza, y habiendo un día comulgado, fue robada en espíritu&amp;lt;d&amp;gt;. Y después que volvió en sí, contaba que la había llevado una persona vestida de blanco a el Monte Calvario, y que había visto allí un crucifijo ''[5]'' muy grande, y que corría sangre de las llagas, y que la habían mostrado todos los [125] pecados que en su vida había hecho; y visto esto, que la santa mujer se había postrado y pedido misericordia a Nuestro Señor, la cual se cre[e] que la majesta[d] y clemencia divina la otorgaría luego, porque, pasada esta visión, se confesó luego generalmente, y quedó hecha su ánima morada del Espíritu Santo, pues vemos que tan de veras moró y se aposentó en ella.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció que, siendo esta santa mujer muy moza, y habiendo un día comulgado, fue robada en espíritu&amp;lt;d&amp;gt;. Y después que volvió en sí, contaba que la había llevado una persona vestida de blanco a el Monte Calvario, y que había visto allí un crucifijo ''[5]'' muy grande, y que corría sangre de las llagas, y que la habían mostrado todos los [125] pecados que en su vida había hecho; y visto esto, que la santa mujer se había postrado y pedido misericordia a Nuestro Señor, la cual se cre[e] que la majesta[d] y clemencia divina la otorgaría luego, porque, pasada esta visión, se confesó luego generalmente, y quedó hecha su ánima morada del Espíritu Santo, pues vemos que tan de veras moró y se aposentó en ella.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712496&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Vida de Inés de Cebreros */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712496&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-12-14T09:04:03Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Vida de Inés de Cebreros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 09:04 14 dic 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l47&quot; &gt;Línea 47:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 47:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña [[Teresa de Guevara]], de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña [[Teresa de Guevara]], de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[&lt;/del&gt;s&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;] &lt;/del&gt;veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[&lt;/del&gt;s&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;] &lt;/del&gt;de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[&lt;/del&gt;s&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;] &lt;/del&gt;para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt;q&amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt; &lt;/ins&gt;s &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;gt; &lt;/ins&gt;veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt; &lt;/ins&gt;s &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;gt; &lt;/ins&gt;de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt; &lt;/ins&gt;s &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;gt; &lt;/ins&gt;para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt; q &amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció que, siendo esta santa mujer muy moza, y habiendo un día comulgado, fue robada en espíritu&amp;lt;d&amp;gt;. Y después que volvió en sí, contaba que la había llevado una persona vestida de blanco a el Monte Calvario, y que había visto allí un crucifijo ''[5]'' muy grande, y que corría sangre de las llagas, y que la habían mostrado todos los [125] pecados que en su vida había hecho; y visto esto, que la santa mujer se había postrado y pedido misericordia a Nuestro Señor, la cual se cre[e] que la majesta[d] y clemencia divina la otorgaría luego, porque, pasada esta visión, se confesó luego generalmente, y quedó hecha su ánima morada del Espíritu Santo, pues vemos que tan de veras moró y se aposentó en ella.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció que, siendo esta santa mujer muy moza, y habiendo un día comulgado, fue robada en espíritu&amp;lt;d&amp;gt;. Y después que volvió en sí, contaba que la había llevado una persona vestida de blanco a el Monte Calvario, y que había visto allí un crucifijo ''[5]'' muy grande, y que corría sangre de las llagas, y que la habían mostrado todos los [125] pecados que en su vida había hecho; y visto esto, que la santa mujer se había postrado y pedido misericordia a Nuestro Señor, la cual se cre[e] que la majesta[d] y clemencia divina la otorgaría luego, porque, pasada esta visión, se confesó luego generalmente, y quedó hecha su ánima morada del Espíritu Santo, pues vemos que tan de veras moró y se aposentó en ella.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l66&quot; &gt;Línea 66:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 66:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Nunca comulgaba esta sierva de Dios sino cuando se lo decía y amonestaba el santo ángel de su guarda; y él se lo mandaba de parte de Dios cuando entendía ser la voluntad divina. Y eran pocas veces las que esto la mandaba, porque se entienda que no consiste la felicidad de el alma en comulgar muchas veces, sino que las que fueren sean con el debido aparejo y disposición.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Nunca comulgaba esta sierva de Dios sino cuando se lo decía y amonestaba el santo ángel de su guarda; y él se lo mandaba de parte de Dios cuando entendía ser la voluntad divina. Y eran pocas veces las que esto la mandaba, porque se entienda que no consiste la felicidad de el alma en comulgar muchas veces, sino que las que fueren sean con el debido aparejo y disposición.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Muchas veces se aparecieron a esta santa mujer las ánimas de algunos difuntos para encomendarse en sus santas oraciones, y la manifestaban sus necesidades y la pedían rogase a Dios [134] por ellas. Lo cual hacía la sierva de Dios con toda caridad, y eran ayudadas delante de Dios con los méritos y oraciones de esta su sierva. Entre muchas veces que lo susodicho le ocurrió, estando una vez la santa mujer hablando una noche con el ánima de un hermano de una monja, oyola de hablar otra santa religiosa y, no viendo con &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;quien &lt;/del&gt;hablaba, la preguntó que la dijese con quién hablaba. Y ella respondió y dijo que hablaba con el ánima de fulano, nombrándole por su nombre, hermano de una religiosa de aquella casa que había muerto en aquella hora y había venido a pedirla que rogase a Dios por ella. Y a otro día se halló ser verdad el haber muerto el hermano de aquella religiosa a la hora que esta santa mujer dijo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Muchas veces se aparecieron a esta santa mujer las ánimas de algunos difuntos para encomendarse en sus santas oraciones, y la manifestaban sus necesidades y la pedían rogase a Dios [134] por ellas. Lo cual hacía la sierva de Dios con toda caridad, y eran ayudadas delante de Dios con los méritos y oraciones de esta su sierva. Entre muchas veces que lo susodicho le ocurrió, estando una vez la santa mujer hablando una noche con el ánima de un hermano de una monja, oyola de hablar otra santa religiosa y, no viendo con &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;quién &lt;/ins&gt;hablaba, la preguntó que la dijese con quién hablaba. Y ella respondió y dijo que hablaba con el ánima de fulano, nombrándole por su nombre, hermano de una religiosa de aquella casa que había muerto en aquella hora y había venido a pedirla que rogase a Dios por ella. Y a otro día se halló ser verdad el haber muerto el hermano de aquella religiosa a la hora que esta santa mujer dijo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Murió esta bienaventurada mujer Inés de Cebreros en el año de mil quinientos y veinticinco, en el mes de setiembre, de enfermedad de dolor de costado. Y acaeció que, estando ya en los últimos, estaba leyendo junto a ella la Pasión de Nu- [135] estro Señor una religiosa, y volviéndose la madre santa a otra religiosa que también estaba allí, la cual era muy amiga de la qu[e] estaba leyendo, &amp;lt;y&amp;gt; la dijo: “Sábete que Nuestro Señor llevará muy en breve para sí a fulana tu amiga” –que era la que estaba leyendo−, “por eso, ten paciencia y conformidad con la voluntad de el Señor que es esta”. Y así sucedió, que de allí a cinco días murió de dolor de costado, lo cual se cree que Nuestro Señor quiso revelar a esta su sierva como la reveló otros muchos secretos. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Murió esta bienaventurada mujer Inés de Cebreros en el año de mil quinientos y veinticinco, en el mes de setiembre, de enfermedad de dolor de costado. Y acaeció que, estando ya en los últimos, estaba leyendo junto a ella la Pasión de Nu- [135] estro Señor una religiosa, y volviéndose la madre santa a otra religiosa que también estaba allí, la cual era muy amiga de la qu[e] estaba leyendo, &amp;lt;y&amp;gt; la dijo: “Sábete que Nuestro Señor llevará muy en breve para sí a fulana tu amiga” –que era la que estaba leyendo−, “por eso, ten paciencia y conformidad con la voluntad de el Señor que es esta”. Y así sucedió, que de allí a cinco días murió de dolor de costado, lo cual se cree que Nuestro Señor quiso revelar a esta su sierva como la reveló otros muchos secretos. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;No es justo callar una cosa maravillosa que se cuenta de esta sierva de Dios para confirmación de su gran virtud y santidad, y es que, en su tiempo, y teniendo nombre de beata, hacían de común todas las cosas que eran necesarias para el uso de la vida, como era cocer el pan en casa, y otras cosas necesarias a el convento. Acaeció, pues, una vez que esta santa mujer estaba calentando el horno para cocer, y teniéndole ya caliente y queriendo echar el pan en [136] &amp;lt;n&amp;gt; él, cayose lo que llama ''[13]'' del dicho horno, que es todo lo alto, de manera que quedó todo descubierto, y en tal disposición que no se podía echar el pan en él. Y viendo esto la sierva de Dios, tomando mucha congoja de caso semejante, mayormente que no tenían pan que comer, la sierva de Dios, poniendo toda su confianza en el Señor y llamando su santo nombre, y armándose con la señal de la santa cruz, entró en el horno y levantó lo caído, y lo arregló de manera que pudo, luego, cocer el pan sin que ella padeciese ninguna lesión, ni cosa que la diese la menor pesadumbre del mundo. El cual milagro obró Nuestro Señor por esta su sierva con grande admiración de todas las que lo vieron y entendieron, alabando en todas las maravillas a su Majestad Divina que obra para gloria de su santo nombre, y para que sus siervos sean reverenciados y para que se animen todos lo que esto oyeren a servir a tan buen ''[14]'' Señor. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;No es justo callar una cosa maravillosa que se cuenta de esta sierva de Dios para confirmación de su gran virtud y santidad, y es que, en su tiempo, y teniendo nombre de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;quot;&lt;/ins&gt;beata&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;quot;&lt;/ins&gt;, hacían de común todas las cosas que eran necesarias para el uso de la vida, como era cocer el pan en casa, y otras cosas necesarias a el convento. Acaeció, pues, una vez que esta santa mujer estaba calentando el horno para cocer, y teniéndole ya caliente y queriendo echar el pan en [136] &amp;lt;n&amp;gt; él, cayose lo que llama ''[13]'' del dicho horno, que es todo lo alto, de manera que quedó todo descubierto, y en tal disposición que no se podía echar el pan en él. Y viendo esto la sierva de Dios, tomando mucha congoja de caso semejante, mayormente que no tenían pan que comer, la sierva de Dios, poniendo toda su confianza en el Señor y llamando su santo nombre, y armándose con la señal de la santa cruz, entró en el horno y levantó lo caído, y lo arregló de manera que pudo, luego, cocer el pan sin que ella padeciese ninguna lesión, ni cosa que la diese la menor pesadumbre del mundo. El cual milagro obró Nuestro Señor por esta su sierva con grande admiración de todas las que lo vieron y entendieron, alabando en todas las maravillas a su Majestad Divina que obra para gloria de su santo nombre, y para que sus siervos sean reverenciados y para que se animen todos lo que esto oyeren a servir a tan buen ''[14]'' Señor. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;La última vez que comulgó esta sierva de Dios, para [137] haber de morir, no se arrobó ni trasportó como solía porque estaba ya de camino para el verdadero trasportamiento y perpetuo arrobamiento, que es ver a Dios y gozarle sin fin, pero, oyéndolo muchas de las circunstantes, dijo esta sierva de Dios, hablando con el Señor: “Vos, Señor, todo mío, y yo toda vuestra”. Y, así, acabó en el Señor esta santa mujer. Murió teniendo noventa años de edad, y tuvo muy bienaventurado fin y muy dichoso acabamiento, porque los siervos de Dios, así como viven bien, acaban también bien, y tienen glorioso fin, que es el premio y galardón que se debe a la virtud. Está enterrada en el capítulo que ahora es en este Monasterio de San Pablo. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;La última vez que comulgó esta sierva de Dios, para [137] haber de morir, no se arrobó ni trasportó como solía porque estaba ya de camino para el verdadero trasportamiento y perpetuo arrobamiento, que es ver a Dios y gozarle sin fin, pero, oyéndolo muchas de las circunstantes, dijo esta sierva de Dios, hablando con el Señor: “Vos, Señor, todo mío, y yo toda vuestra”. Y, así, acabó en el Señor esta santa mujer. Murió teniendo noventa años de edad, y tuvo muy bienaventurado fin y muy dichoso acabamiento, porque los siervos de Dios, así como viven bien, acaban también bien, y tienen glorioso fin, que es el premio y galardón que se debe a la virtud. Está enterrada en el capítulo que ahora es en este Monasterio de San Pablo. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712316&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares en 18:18 10 nov 2025</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712316&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-11-10T18:18:16Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;a href=&quot;http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;amp;diff=712316&amp;amp;oldid=712278&quot;&gt;Mostrar los cambios&lt;/a&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712278&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares en 08:15 25 oct 2025</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712278&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-10-25T08:15:10Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 08:15 25 oct 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l74&quot; &gt;Línea 74:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 74:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[121] ''[1]'' Fue esta santa religiosa que se llamó Inés de Cebreros natural de un pueblo llamado así, que es en el obispado de Ávila. Esta sierva de Dios vino a este Monasterio de San Pablo en el tiempo que eran beatas las religiosas que en él moraban, e hizo profesión el día diez y seis del mes de abril ''[2]'' del año de mil quinientos y seis.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[121] ''[1]'' Fue esta santa religiosa que se llamó Inés de Cebreros natural de un pueblo llamado así, que es en el obispado de Ávila. Esta sierva de Dios vino a este Monasterio de San Pablo en el tiempo que eran beatas las religiosas que en él moraban, e hizo profesión el día diez y seis del mes de abril ''[2]'' del año de mil quinientos y seis.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña Teresa de Guevara, de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta santa mujer vino a tan gran perfec[c]ión de vida, y alcanzó tanta gracia delante del Señor, por sus muchas virtudes y merecimientos, que, entre otros favores [122] y mercedes que la Majestad Divina la hizo viviendo en esta vida fue uno muy particular y grande, que estando un día en el coro puesta en oración, vio otra religiosa que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[&lt;/ins&gt;Teresa de Guevara&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;]]&lt;/ins&gt;, de quien dejamos ya hecha mención ''[3]'', cómo salían unos rayos de gran resplandor de la custodia donde estaba el Santísimo Sacramento y daban en el rostro y cara de la sierva de Dios Inés de Cebreros. Y espantada de esta visión la religiosa que lo veía, y admirada ''[4]'' de tan gran resplandor, fuele revelado divinalmente cómo la dicha Inés de Cebreros era tan gran sierva de Dios y tenía tanto merecimiento que alcanzaba de la Majestad Divina estos grandes dones y otros muchos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la[s] veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre[s] de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia[s] para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt;q&amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino esta santa mujer a tanta perfec[c]ión, y alcanzó tanta gracia y gusto, y eran tan grande el que su Majestad Divina la hacía, especialmente en el sacrosanto sacramento de la comunión, que todas la[s] veces que le recibía, luego, a el punto, era arrobada y se trasportaba en espíritu por espacio y [123] tiempo de diez y doce horas. En el tal tiempo, se cree estar su espíritu tan recreado de las dulcedumbre[s] de Dios que ningunos de los sentidos hacía uso de ellos, y ninguno hacía su oficio, lo cual pareció muchas veces por las pruebas y experiencias que se hicieron para entender si verdaderamente estaba privada de ellos, hincándola alfileres, y haciendo otras diligencia[s] para el dicho efecto, todo lo cual no bastaba para hacerla devolver en su entendimiento y sentido hasta que, por la voluntad de Dios, volvía en sí. Y cuando volvía destos trasportamientos decía muchas veces algunas cosas muy particulares a algunas personas que se le encomendaban, así de personas difuntas como vivas, dando muchos avisos de cosas que les convenía hacer para agradar a Dios y para descargo de sus conciencias. Las cuales fueron tantas que, si se hubieran todas de referir y decir, fuera muy largo de decir y contar. Y según arriba se dijo, al punto que esta santa mujer recibía a Nuestro Señor [124] en la sagrada comunión era arrobada en espíritu totalmente, y era esto tan al punto, y tan arrebatadamente, que, en recibiendo la sagrada hostia, en ese mismo punto quedaba fuera de sí, y era robada y trasportada en espíritu, y privada de todos los sentidos, de manera que era necesario que la apartasen y mudasen de aquel lugar las otras santas hermanas, para que ellas pudiesen llegar a comulgar. Y es mucho de notar que estos trasportamientos que esta sierva de Dios tenía cuando comulgaba los tenía desde muy moza, porque &amp;lt;q&amp;gt; [s]u ánima fue siempre muy amada de Dios, y se lo quiso dar a gustar y sentir desde los principios de su religión. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l91&quot; &gt;Línea 91:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 91:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció una cosa digna de gran memoria, que, estando esta santa mujer en el refitorio con las demás tomando la refección necesaria para sustentación del cuerpo, fue tanto el gusto y devoción que su&amp;lt; s &amp;gt; espíritu recibía de oír la lec[c]ión que se leía a la comida que se quedó arrobada y trasportada. Y viendo esto la madre priora, mandola por santa obediencia que volviese en sí, y tuvo tanta virtud y fuerza el ma[n]damiento que luego, a el punto, volvió y estuvo en sí. Y dijo que la obedie[n]ncia que había traído a Dios del Cielo a la tierra, esa misma, la había [132] hecho y forzado a ella a volver en sí. Y quejose piadosamente porque la habían privado del gusto y mercedes que Nuestro Señor la estaba haciendo en aquel tiempo, y pidió con devoción q[ue] otro día no la mandasen cosa semejante. Aquí se puede y debe notar cuánta virtud y fuerza tiene la santa obediencia, y cuánto vale con Dios, y cuánto alcanza; pues en medio de los gustos espirituales, y estando el alma santa ocupada con Dios, tiene por bien ese mismo Dios y Señor que cese todo esto, con tal que se cumpla lo que en su nombre se manda por los que tienen sus veces en la tierra que son los prelados. Y es cosa de grande admiración, y también de mucha consolación y esfuerzo, para los verdaderos obedientes, creer y entender que la santa obediencia es el más ace[p]to sacrificio que a Dios se puede ofrecer, por el cual se merece y alcanza mucho.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Acaeció una cosa digna de gran memoria, que, estando esta santa mujer en el refitorio con las demás tomando la refección necesaria para sustentación del cuerpo, fue tanto el gusto y devoción que su&amp;lt; s &amp;gt; espíritu recibía de oír la lec[c]ión que se leía a la comida que se quedó arrobada y trasportada. Y viendo esto la madre priora, mandola por santa obediencia que volviese en sí, y tuvo tanta virtud y fuerza el ma[n]damiento que luego, a el punto, volvió y estuvo en sí. Y dijo que la obedie[n]ncia que había traído a Dios del Cielo a la tierra, esa misma, la había [132] hecho y forzado a ella a volver en sí. Y quejose piadosamente porque la habían privado del gusto y mercedes que Nuestro Señor la estaba haciendo en aquel tiempo, y pidió con devoción q[ue] otro día no la mandasen cosa semejante. Aquí se puede y debe notar cuánta virtud y fuerza tiene la santa obediencia, y cuánto vale con Dios, y cuánto alcanza; pues en medio de los gustos espirituales, y estando el alma santa ocupada con Dios, tiene por bien ese mismo Dios y Señor que cese todo esto, con tal que se cumpla lo que en su nombre se manda por los que tienen sus veces en la tierra que son los prelados. Y es cosa de grande admiración, y también de mucha consolación y esfuerzo, para los verdaderos obedientes, creer y entender que la santa obediencia es el más ace[p]to sacrificio que a Dios se puede ofrecer, por el cual se merece y alcanza mucho.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Un día de los santos apóstoles San Felipe y Santiago estuvo arrobada en el espíritu&amp;lt;d&amp;gt; esta sierva de Dios por mucho tiempo, y, cuando volvió en sí, dijo a una amiga suya que se llamaba Cecilia de Santa Catalina ''[12]'' que, en aquel espacio de tiempo, la habían llevado a visitar el Monte Calvario, y que allí la habían dado un bocado. Este bocado se entiende q[ue] fue la gracia y favor que Nuestro Señor Dios quiso dar e infundir en el alma de esta su sierva por esta manera de bocado, porque, desde aquel día, se señaló en ella la gracia de Dios más particularmente, obrando grande[s] efectos y cosas más maravillosas. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Un día de los santos apóstoles San Felipe y Santiago estuvo arrobada en el espíritu&amp;lt;d&amp;gt; esta sierva de Dios por mucho tiempo, y, cuando volvió en sí, dijo a una amiga suya que se llamaba &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[&lt;/ins&gt;Cecilia de Santa Catalina&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;]] &lt;/ins&gt;''[12]'' que, en aquel espacio de tiempo, la habían llevado a visitar el Monte Calvario, y que allí la habían dado un bocado. Este bocado se entiende q[ue] fue la gracia y favor que Nuestro Señor Dios quiso dar e infundir en el alma de esta su sierva por esta manera de bocado, porque, desde aquel día, se señaló en ella la gracia de Dios más particularmente, obrando grande[s] efectos y cosas más maravillosas. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Nunca comulgaba esta sierva de Dios sino cuando se lo decía y amonestaba el santo ángel de su guarda; y él se lo mandaba de parte de Dios cuando entendía ser la voluntad divina. Y eran pocas veces las que esto la mandaba, porque se entienda que no consiste la felicidad de el alma en comulgar muchas veces, sino que las que fueren sean con el debido aparejo y disposición.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Nunca comulgaba esta sierva de Dios sino cuando se lo decía y amonestaba el santo ángel de su guarda; y él se lo mandaba de parte de Dios cuando entendía ser la voluntad divina. Y eran pocas veces las que esto la mandaba, porque se entienda que no consiste la felicidad de el alma en comulgar muchas veces, sino que las que fueren sean con el debido aparejo y disposición.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l113&quot; &gt;Línea 113:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 113:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[2]'' Siguiendo los criterios de edición, se ha transcrito “abrir” como “abril”.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[2]'' Siguiendo los criterios de edición, se ha transcrito “abrir” como “abril”.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[3]'' La vida de Teresa de Guevara aparece en las páginas 101-111 del libro A.J.T ª. San Pablo, I libro 33, y se halla editada en el ''Catálogo de Santas Vivas''. Véase: [[Teresa de Guevara]] [A.J.T ª. San Pablo, I libro 33], ed. Mar Cortés Timoner, en ''Catálogo de Santas Vivas'', coords. Rebeca Sanmartín Bastida y Ana Rita G. Soares, Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2025: &amp;lt;https://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Teresa_de_Guevara&amp;gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[3]'' La vida de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[&lt;/ins&gt;Teresa de Guevara&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;]] &lt;/ins&gt;aparece en las páginas 101-111 del libro A.J.T ª. San Pablo, I libro 33, y se halla editada en el ''Catálogo de Santas Vivas''. Véase: [[Teresa de Guevara]] [A.J.T ª. San Pablo, I libro 33], ed. Mar Cortés Timoner, en ''Catálogo de Santas Vivas'', coords. Rebeca Sanmartín Bastida y Ana Rita G. Soares, Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2025: &amp;lt;https://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Teresa_de_Guevara&amp;gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[4]'' Corregimos “armirada”.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;''[4]'' Corregimos “armirada”.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l160&quot; &gt;Línea 160:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 160:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[Fol. 64r col. b] Otra religiosa de quien hace mención en su libro la dicha Ana de Zúñiga es Inés de Cebreros, la cual nació en un pueblo del mismo nombre de Cebreros, que es el obispado de Ávila. Hizo profesión en esta casa de San Pablo en 16 días de abril de año de 1506. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[Fol. 64r col. b] Otra religiosa de quien hace mención en su libro la dicha Ana de Zúñiga es Inés de Cebreros, la cual nació en un pueblo del mismo nombre de Cebreros, que es el obispado de Ávila. Hizo profesión en esta casa de San Pablo en 16 días de abril de año de 1506. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Era mujer de grande oración y siempre que comulgaba quedaba por diez o doce horas arrobada y fuera de sí, y era de suerte que la herían y punzaban con alfileles, hasta venir vez a quebrarle una muela porfiando por abrirle la boca, y nada bastaba para que volviese en su sentido; mas si la priora se lo mandaba, por santa obediencia luego volvía y, siendo vuelta, decía palabras de mucho aviso y llenas de misterios divinos. En especial, a personas que se le encomendaban les daba maravillosos documentos acerca de lo que convenía hacer para agradar a Dios. Sucedíale estos arrebatamientos al punto que acababa de comulgar de suerte que, para llegar otras monjas a la Sagra- [fol. 64v col. a] da comunión, la habían de quitar de allí en brazos. También daba cuenta de cosas que veía estando arrobada y, en particular, dijo de una monja del proprio convento que la vido ceñida una culebra en Purgatorio y que le daba esta pena porque fue curiosa en ceñirle. Y hase de advertir que, en aquellos tiempos, acostumbraban las religiosas desta casa ceñirse unos orillos de los que se quitan a los paños sin otra curiosidad, porque era tanta la mortificación y menosprecio de sí mismas que no curaban de otros atavíos ni galas mas, porque en las cosas despreciadas y de poco valor puede entrar curiosidad vana, por esto fue castigada, debiendo [de] ceñirse su orillo con demasiado estudio y diligencia curiosa, que es lo que se condena y causa la culpa, y aun parece mayor en las cosas más bajas y viles que en las preciosas. Y aquí podrían advertir y considerar religiosas que esto leyeren cómo serán castigadas otras mayores curiosidades, y que causan a las veces escándalo, como son tocas amarillas o de seda y otras galas y dijes, mayormente cuando son prohibidas por los perlados y dan mal ejemplo en la comunidad, lo cual debe mucho advertir la religiosa esposa de Jesucristo y no curar de tales vanidades ni poner en ellos su felicidad y contento sino considerar que el hábito que trae le ha de servir de mortaja con que será puesta en la sepultura. También vido esta sierva de Dios diversas veces al demonio que andaba entre las monjas persuadiéndolas y incitándolas a que murmurasen unas de otras y hiciesen otras cosas mal hechas. Sucedió que, estando puesta en oración un día en el coro, vido otra monja, que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña Teresa de Guevara, de quien se ha hecho mención, que salían unos rayos de la Custodia donde estaba el Santísimo Sacramento de grande resplandor y da- [fol. 64v col. b] ban en el rostro de la sierva de Cristo Inés de Cebreros, y espantándose de ver esto y conociéndola que era mujer tosca y en la condición, trato y palabras áspera y sin policía, como nacida entre labradores, dijo: “¿Cómo, Señor, y en aquel roble?”. Mas fuele luego revelado que era Inés de Cebreros tan grata alma a Dios que alcanzaba de su Majestad semejantes favores y gracias. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Era mujer de grande oración y siempre que comulgaba quedaba por diez o doce horas arrobada y fuera de sí, y era de suerte que la herían y punzaban con alfileles, hasta venir vez a quebrarle una muela porfiando por abrirle la boca, y nada bastaba para que volviese en su sentido; mas si la priora se lo mandaba, por santa obediencia luego volvía y, siendo vuelta, decía palabras de mucho aviso y llenas de misterios divinos. En especial, a personas que se le encomendaban les daba maravillosos documentos acerca de lo que convenía hacer para agradar a Dios. Sucedíale estos arrebatamientos al punto que acababa de comulgar de suerte que, para llegar otras monjas a la Sagra- [fol. 64v col. a] da comunión, la habían de quitar de allí en brazos. También daba cuenta de cosas que veía estando arrobada y, en particular, dijo de una monja del proprio convento que la vido ceñida una culebra en Purgatorio y que le daba esta pena porque fue curiosa en ceñirle. Y hase de advertir que, en aquellos tiempos, acostumbraban las religiosas desta casa ceñirse unos orillos de los que se quitan a los paños sin otra curiosidad, porque era tanta la mortificación y menosprecio de sí mismas que no curaban de otros atavíos ni galas mas, porque en las cosas despreciadas y de poco valor puede entrar curiosidad vana, por esto fue castigada, debiendo [de] ceñirse su orillo con demasiado estudio y diligencia curiosa, que es lo que se condena y causa la culpa, y aun parece mayor en las cosas más bajas y viles que en las preciosas. Y aquí podrían advertir y considerar religiosas que esto leyeren cómo serán castigadas otras mayores curiosidades, y que causan a las veces escándalo, como son tocas amarillas o de seda y otras galas y dijes, mayormente cuando son prohibidas por los perlados y dan mal ejemplo en la comunidad, lo cual debe mucho advertir la religiosa esposa de Jesucristo y no curar de tales vanidades ni poner en ellos su felicidad y contento sino considerar que el hábito que trae le ha de servir de mortaja con que será puesta en la sepultura. También vido esta sierva de Dios diversas veces al demonio que andaba entre las monjas persuadiéndolas y incitándolas a que murmurasen unas de otras y hiciesen otras cosas mal hechas. Sucedió que, estando puesta en oración un día en el coro, vido otra monja, que también era gran sierva de Dios y se llamaba doña &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[&lt;/ins&gt;Teresa de Guevara&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;]]&lt;/ins&gt;, de quien se ha hecho mención, que salían unos rayos de la Custodia donde estaba el Santísimo Sacramento de grande resplandor y da- [fol. 64v col. b] ban en el rostro de la sierva de Cristo Inés de Cebreros, y espantándose de ver esto y conociéndola que era mujer tosca y en la condición, trato y palabras áspera y sin policía, como nacida entre labradores, dijo: “¿Cómo, Señor, y en aquel roble?”. Mas fuele luego revelado que era Inés de Cebreros tan grata alma a Dios que alcanzaba de su Majestad semejantes favores y gracias. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino a morir la sierva de Dios de dolor de costado en el mes de septiembre del año de 1525 de edad de noventa años. Enterrose en el capítulo del mismo monasterio de San Pablo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Vino a morir la sierva de Dios de dolor de costado en el mes de septiembre del año de 1525 de edad de noventa años. Enterrose en el capítulo del mismo monasterio de San Pablo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l195&quot; &gt;Línea 195:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 195:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Ansí a los verdaderos religiosos y siervos de Dios, con la costumbre de pensar en los misterios de nuestra redención y ponerse con muchas veras y con todas las fuerzas de su alma a meditar en esto, les sucede venir a padecer estos arrobamientos, ayudándoles mucho la complexión melancólica, que, como terrestre, le es muy natural reconcentrarse y tirar a lo hondo y a lo interior; y nuestro Señor les infunde, por sus santos ángeles, especies o la noticia de lo que se hace en lugares muy remotos, o de lo que sucederá para aviso y enmienda de nuestras vidas. Esto he dicho por las muchas y continuas abstracciones y arrobamientos que tenía esta santa, y porque muchos dudaban si era cosa fingida; y para prueba desto hicieron en ella demasiadas experiencias, lastimándola y maltratándola indiscretamente, estando después de haber comulgado muchas veces sin ningún género de sentido exterior. Ayudábale también su complexión natural, que se entendió era melancólica, y ansí tenía aspereza en la condición, aunque como sierva de Dios la corregía y enfrenaba admirablemente por no ser penosa a las hermanas. De aquí también nacía que vía las ánimas de los difuntos, y le hablaban y revelaban sus necesidades que, aunque ni las estrellas, ni la complexión, ni otra cosa natural puede ser legítima causa desto, son a lo menos alguna disposición, y apartan lo que impide estas abstracciones y reconcentramientos del alma. Para mí, la mayor prueba de su gran perfección fue que murió de noventa años, y en todos ellos, viviendo en comunidad y entre tanto número de religiosas, no se le vio cosa que no fuese de un alma muy puesta con Dios.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Ansí a los verdaderos religiosos y siervos de Dios, con la costumbre de pensar en los misterios de nuestra redención y ponerse con muchas veras y con todas las fuerzas de su alma a meditar en esto, les sucede venir a padecer estos arrobamientos, ayudándoles mucho la complexión melancólica, que, como terrestre, le es muy natural reconcentrarse y tirar a lo hondo y a lo interior; y nuestro Señor les infunde, por sus santos ángeles, especies o la noticia de lo que se hace en lugares muy remotos, o de lo que sucederá para aviso y enmienda de nuestras vidas. Esto he dicho por las muchas y continuas abstracciones y arrobamientos que tenía esta santa, y porque muchos dudaban si era cosa fingida; y para prueba desto hicieron en ella demasiadas experiencias, lastimándola y maltratándola indiscretamente, estando después de haber comulgado muchas veces sin ningún género de sentido exterior. Ayudábale también su complexión natural, que se entendió era melancólica, y ansí tenía aspereza en la condición, aunque como sierva de Dios la corregía y enfrenaba admirablemente por no ser penosa a las hermanas. De aquí también nacía que vía las ánimas de los difuntos, y le hablaban y revelaban sus necesidades que, aunque ni las estrellas, ni la complexión, ni otra cosa natural puede ser legítima causa desto, son a lo menos alguna disposición, y apartan lo que impide estas abstracciones y reconcentramientos del alma. Para mí, la mayor prueba de su gran perfección fue que murió de noventa años, y en todos ellos, viviendo en comunidad y entre tanto número de religiosas, no se le vio cosa que no fuese de un alma muy puesta con Dios.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Estaba una vez en el coro orando, vio la sierva de Dios doña Teresa de Guevara, de quien ahora acabamos de hablar, que salían unos rayos de gran resplandor de la custodia del Santo Sacramento, y llegaban hasta el rostro de Inés de Cebreros. Espantada doña Teresa desta tan extraña maravilla, tuvo revelación de que aquella era gran sierva de Nuestro Señor, y que la amaba mucho. En los primeros años de su religión, después de haber comulgado, fue arrebatada en espíritu y pareciole [503] que la llevó al monte Calvario una persona vestida de blanco, y allí vio un crucifijo corriendo sangre de las llagas; y estando ansí se le representaron todos los pecados que había hecho en su vida, más claros que si cada uno le cometiera allí de presente. Cuando volvió deste éxtasis, hizo luego una confesión general para de todo punto quedar limpia de las manchas de la vida pasada. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Estaba una vez en el coro orando, vio la sierva de Dios doña &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[&lt;/ins&gt;Teresa de Guevara&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;]]&lt;/ins&gt;, de quien ahora acabamos de hablar, que salían unos rayos de gran resplandor de la custodia del Santo Sacramento, y llegaban hasta el rostro de Inés de Cebreros. Espantada doña Teresa desta tan extraña maravilla, tuvo revelación de que aquella era gran sierva de Nuestro Señor, y que la amaba mucho. En los primeros años de su religión, después de haber comulgado, fue arrebatada en espíritu y pareciole [503] que la llevó al monte Calvario una persona vestida de blanco, y allí vio un crucifijo corriendo sangre de las llagas; y estando ansí se le representaron todos los pecados que había hecho en su vida, más claros que si cada uno le cometiera allí de presente. Cuando volvió deste éxtasis, hizo luego una confesión general para de todo punto quedar limpia de las manchas de la vida pasada. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Otra vez, en uno destos trances de espíritu, fue llevada al Purgatorio, y conoció entre aquellas almas que purgaban una religiosa de San Pablo, con quien ella había tratado, y padecía una pena extraña, que tenía una serpiente de fuego ceñida por la cintura, y preguntándole esta sierva de Dios por qué padecía esto, respondió que por la vanidad y curiosidad que había tenido en ceñirse pulidamente, por parecer de linda cintura; y si es ansí como lo es, que allá se menudea esto tanto, muchas culebras nos aguardan para roernos las almas. Esto no se mostró, ni ahora se escribe sino para que temamos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Otra vez, en uno destos trances de espíritu, fue llevada al Purgatorio, y conoció entre aquellas almas que purgaban una religiosa de San Pablo, con quien ella había tratado, y padecía una pena extraña, que tenía una serpiente de fuego ceñida por la cintura, y preguntándole esta sierva de Dios por qué padecía esto, respondió que por la vanidad y curiosidad que había tenido en ceñirse pulidamente, por parecer de linda cintura; y si es ansí como lo es, que allá se menudea esto tanto, muchas culebras nos aguardan para roernos las almas. Esto no se mostró, ni ahora se escribe sino para que temamos.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712238&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Fuente */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712238&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-10-06T13:37:31Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Fuente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 13:37 6 oct 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l30&quot; &gt;Línea 30:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 30:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Fuente ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Fuente ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Juan_de_la_Cruz Cruz, Juan de la], 1591. ''&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Historia &lt;/del&gt;de la Orden de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;S&lt;/del&gt;. &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Hierónimo, &lt;/del&gt;Doctor de la &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Yglesia&lt;/del&gt;, y de su &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;fundaçión &lt;/del&gt;en los Reynos de España''. Esc. &amp;amp;-II-19, fol. 355v-359v. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Juan_de_la_Cruz Cruz, Juan de la], 1591. ''&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Hystoria, &lt;/ins&gt;de la Orden de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;st&lt;/ins&gt;. &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Hieronymo &lt;/ins&gt;Doctor de la &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;yglesia&lt;/ins&gt;, y de su &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;restauracion y fundaçion &lt;/ins&gt;en los Reynos de España &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;/ Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de Lupiana&lt;/ins&gt;''. Esc. &amp;amp;-II-19, fol. 355v-359v. &amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Contexto material del manuscrito de El Escorial, MS &amp;amp;-II-19]] (''Hystoria, de la Orden de st. Hieronymo Doctor de la yglesia, y de su restauracion y &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;fundaçión &lt;/del&gt;en los Reynos de España / Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lupiana&lt;/del&gt;'').&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Contexto material del manuscrito de El Escorial, MS &amp;amp;-II-19]] (''Hystoria, de la Orden de st. Hieronymo Doctor de la yglesia, y de su restauracion y &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;fundaçion &lt;/ins&gt;en los Reynos de España / Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Lupiana&lt;/ins&gt;'').&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712228&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Criterios de edición */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712228&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-10-03T07:25:59Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Criterios de edición&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 07:25 3 oct 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l36&quot; &gt;Línea 36:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 36:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Al tratarse de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes primitivas, se han adoptado criterios de edición de carácter conservador. Se han respetado las oscilaciones y variantes de las sibilantes (z y ç ante las distintas vocales), así como la oscilación entre i/y, v/b en su valor consonántico y la alternancia gráfica entre g/j/x; también se han regularizado las alternancias gráficas sin valor fonético (u/v), se ha conservado el uso de qu- por cu- (''quando'', ''quanta'', ''quanto''), la s- líquida en spiritu, los grupos dobles -ct- (''sancto'', ''perfectión'', ''sanctidad'', ''defunctos'', etc.) y -mn- (''condemna''), los grupos cultos como th- en Theresa y los geminados -ll-, -ss-, -mm-, -ff-; se han desarrollado las distintas abreviaturas (San, Que, Señor, Spíritu, Nuestro, etc.) y la n acompañada de vírgula se ha reproducido como ñ; se conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (''secundo'', ''ansí'', ''trasportamientos'', ''defuntos'', ''dubdasen'', ''acaesçimientos'', etc.), así como formas aglutinadas como ''destos'', ''desto'' y ''dellos'', separando mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal (''d’él''); la acentuación, puntuación y capitalización han sido modernizadas de acuerdo con las normas de la RAE, aunque se mantienen las mayúsculas reverenciales o de respeto (''Magestad'', ''Nuestro Señor'', etc.); finalmente, se han repuesto vocablos o grafías entre corchetes ([ ]) cuando resultaba evidente que no aparecían por descuido del copista, mientras que en caso de duda se ha respetado su ausencia.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Al tratarse de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes primitivas, se han adoptado criterios de edición de carácter conservador. Se han respetado las oscilaciones y variantes de las sibilantes (z y ç ante las distintas vocales), así como la oscilación entre i/y, v/b en su valor consonántico y la alternancia gráfica entre g/j/x; también se han regularizado las alternancias gráficas sin valor fonético (u/v), se ha conservado el uso de qu- por cu- (''quando'', ''quanta'', ''quanto''), la s- líquida en spiritu, los grupos dobles -ct- (''sancto'', ''perfectión'', ''sanctidad'', ''defunctos'', etc.) y -mn- (''condemna''), los grupos cultos como th- en Theresa y los geminados -ll-, -ss-, -mm-, -ff-; se han desarrollado las distintas abreviaturas (&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;San&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;Que&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;Señor&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;Spíritu&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;Nuestro&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''&lt;/ins&gt;, etc.) y la n acompañada de vírgula se ha reproducido como ñ; se conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (''secundo'', ''ansí'', ''trasportamientos'', ''defuntos'', ''dubdasen'', ''acaesçimientos'', etc.), así como formas aglutinadas como ''destos'', ''desto'' y ''dellos'', separando mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal (''d’él''); la acentuación, puntuación y capitalización han sido modernizadas de acuerdo con las normas de la RAE, aunque se mantienen las mayúsculas reverenciales o de respeto (''Magestad'', ''Nuestro Señor'', etc.); finalmente, se han repuesto vocablos o grafías entre corchetes ([ ]) cuando resultaba evidente que no aparecían por descuido del copista, mientras que en caso de duda se ha respetado su ausencia.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Vida de Inés de Cebreros==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Vida de Inés de Cebreros==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712227&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Criterios de edición */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712227&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-10-03T07:25:37Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Criterios de edición&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 07:25 3 oct 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l36&quot; &gt;Línea 36:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 36:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Al tratarse de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes primitivas, se han adoptado criterios de edición de carácter conservador. Se han respetado las oscilaciones y variantes de las sibilantes (z y ç ante las distintas vocales), así como la oscilación entre i/y, v/b en su valor consonántico y la alternancia gráfica entre g/j/x; también se han regularizado las alternancias gráficas sin valor fonético (u/v), se ha conservado el uso de qu- por cu- (''quando'', ''quanta'', ''quanto''), la s- líquida en spiritu, los grupos dobles -ct- (''sancto'', ''perfectión'', ''sanctidad'', 'defunctos'', etc.) y -mn- (''condemna''), los grupos cultos como th- en Theresa y los geminados -ll-, -ss-, -mm-, -ff-; se han desarrollado las distintas abreviaturas (San, Que, Señor, Spíritu, Nuestro, etc.) y la n acompañada de vírgula se ha reproducido como ñ; se conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (''secundo'', ''ansí'', ''trasportamientos'', ''defuntos'', ''dubdasen'', ''acaesçimientos'', etc.), así como formas aglutinadas como ''destos'', ''desto'' y ''dellos'', separando mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal (''d’él''); la acentuación, puntuación y capitalización han sido modernizadas de acuerdo con las normas de la RAE, aunque se mantienen las mayúsculas reverenciales o de respeto (''Magestad'', ''Nuestro Señor'', etc.); finalmente, se han repuesto vocablos o grafías entre corchetes ([ ]) cuando resultaba evidente que no aparecían por descuido del copista, mientras que en caso de duda se ha respetado su ausencia.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Al tratarse de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes primitivas, se han adoptado criterios de edición de carácter conservador. Se han respetado las oscilaciones y variantes de las sibilantes (z y ç ante las distintas vocales), así como la oscilación entre i/y, v/b en su valor consonántico y la alternancia gráfica entre g/j/x; también se han regularizado las alternancias gráficas sin valor fonético (u/v), se ha conservado el uso de qu- por cu- (''quando'', ''quanta'', ''quanto''), la s- líquida en spiritu, los grupos dobles -ct- (''sancto'', ''perfectión'', ''sanctidad'', &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;'&lt;/ins&gt;'defunctos'', etc.) y -mn- (''condemna''), los grupos cultos como th- en Theresa y los geminados -ll-, -ss-, -mm-, -ff-; se han desarrollado las distintas abreviaturas (San, Que, Señor, Spíritu, Nuestro, etc.) y la n acompañada de vírgula se ha reproducido como ñ; se conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (''secundo'', ''ansí'', ''trasportamientos'', ''defuntos'', ''dubdasen'', ''acaesçimientos'', etc.), así como formas aglutinadas como ''destos'', ''desto'' y ''dellos'', separando mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal (''d’él''); la acentuación, puntuación y capitalización han sido modernizadas de acuerdo con las normas de la RAE, aunque se mantienen las mayúsculas reverenciales o de respeto (''Magestad'', ''Nuestro Señor'', etc.); finalmente, se han repuesto vocablos o grafías entre corchetes ([ ]) cuando resultaba evidente que no aparecían por descuido del copista, mientras que en caso de duda se ha respetado su ausencia.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Vida de Inés de Cebreros==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Vida de Inés de Cebreros==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712226&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares en 07:25 3 oct 2025</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712226&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-10-03T07:25:03Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 07:25 3 oct 2025&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l4&quot; &gt;Línea 4:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 4:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Category:Alonso_de_Villegas]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Category:Alonso_de_Villegas]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Category:Fray_José_de_Sigüenza]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Category:Fray_José_de_Sigüenza]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins style=&quot;font-weight: bold; text-decoration: none;&quot;&gt;[[Category:Juan_de_la_Cruz]]&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Archivo:Logo CSV letras(2) DianaSanmartin.jpg|derecha|Inés de Cebreros|link=]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;[[Archivo:Logo CSV letras(2) DianaSanmartin.jpg|derecha|Inés de Cebreros|link=]]&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l24&quot; &gt;Línea 24:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 25:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;|}&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;|}&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;−&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #ffe49c; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;= Vida manuscrita=&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;= Vida manuscrita &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;(1)=&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Ed. de [https://visionarias.es/equipo/irati-zaitegui-blanco/ Irati Zaitegui Blanco]; fecha de edición: septiembre de 2025.&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;== Fuente ==&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Juan_de_la_Cruz Cruz, Juan de la], 1591. ''Historia de la Orden de S. Hierónimo, Doctor de la Yglesia, y de su fundaçión en los Reynos de España''. Esc. &amp;amp;-II-19, fol. 355v-359v. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[[Contexto material del manuscrito de El Escorial, MS &amp;amp;-II-19]] (''Hystoria, de la Orden de st. Hieronymo Doctor de la yglesia, y de su restauracion y fundaçión en los Reynos de España / Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de lupiana'').&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;== Criterios de edición ==&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Al tratarse de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes primitivas, se han adoptado criterios de edición de carácter conservador. Se han respetado las oscilaciones y variantes de las sibilantes (z y ç ante las distintas vocales), así como la oscilación entre i/y, v/b en su valor consonántico y la alternancia gráfica entre g/j/x; también se han regularizado las alternancias gráficas sin valor fonético (u/v), se ha conservado el uso de qu- por cu- (''quando'', ''quanta'', ''quanto''), la s- líquida en spiritu, los grupos dobles -ct- (''sancto'', ''perfectión'', ''sanctidad'', 'defunctos'', etc.) y -mn- (''condemna''), los grupos cultos como th- en Theresa y los geminados -ll-, -ss-, -mm-, -ff-; se han desarrollado las distintas abreviaturas (San, Que, Señor, Spíritu, Nuestro, etc.) y la n acompañada de vírgula se ha reproducido como ñ; se conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (''secundo'', ''ansí'', ''trasportamientos'', ''defuntos'', ''dubdasen'', ''acaesçimientos'', etc.), así como formas aglutinadas como ''destos'', ''desto'' y ''dellos'', separando mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal (''d’él''); la acentuación, puntuación y capitalización han sido modernizadas de acuerdo con las normas de la RAE, aunque se mantienen las mayúsculas reverenciales o de respeto (''Magestad'', ''Nuestro Señor'', etc.); finalmente, se han repuesto vocablos o grafías entre corchetes ([ ]) cuando resultaba evidente que no aparecían por descuido del copista, mientras que en caso de duda se ha respetado su ausencia.&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;==Vida de Inés de Cebreros==&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;[Fol. 355v] ''[1]'' Ynés de Zebreros fue natural de un lugar del obispado de Ávila que se llama Zebreros, y fue al monasterio de San Pablo de Toledo antes de la reductión a la orden siendo beatas, y hizo professión con todas las otras religiosas, al tiempo que dieron enteramente la obediençia y tomaron título y nombre de monjas, en el año de mill y quinientos y seis, como se haya dicho en otras partes. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Esta sancta muger llegó a tan gran perfectión de vida y alcançar tanta graçia con Dios que, entre otros fabores y merçedes que le hizo viviendo en esta vida para manifestar su sanctidad y mereçimientos, fue este particular: que, estando un día en el coro orando, vio otra religiossa [fol. 356r] (que también era gran sierva de Dios que se dezía doña Theresa de Guevara) cómo salían rayos de gran resplandor de la custodia del sanctíssimo sacramento, y llegavan a dar en el rostro y cara de Ynés de Zebreros. Espantada y admirada Theresa de Guevara de este resplandor y maravilla que veýa, fuéronle rebelados divinalmente los muchos mereçimientos que tenía con Nuestro Señor la dicha Ynés de Zebreros, y que por ellos alcançava de su Magestad divina estos dones y graçias. Vino a tanta perfectión la sierva de Dios Ynés de Zebreros, y alcançar tanto gusto en las merçedes que Nuestro Señor le hazía, espeçialmente en el sacrosancto sacramento de la Communión, que todas las vezes que le recibía se robaba y trasportava al punto en spíritu por tiempo y espaçio de diez y doze horas, que se cree que su spíritu estava bien recreado de la dulçedumbre de Dios, pues ninguno de los sentidos de su cuerpo hazía su offiçio en aquel espaçio. Y pareçió ser ansí por las pruebas y experiençias que en ella hazían algunas vezes para conoçer si verdaderamente estava privada dellos, que la lastimaban con alfileres y otras diligençias penosas y no bastavan para bolverla en su entendimiento y sentido, hasta que, por voluntad de Dios, bolvía en sí. Cuando bolvía destos trasportamientos, dezía cosas particulares a personas que se le encomendavan, ansí de defuntos como de vivos, dando avisos de lo que convenía hazer para agradar a Dios y descargo de las conçiençias. Sería cosa muy larga poner en particular todas las cosas que dezía y avisaba, porque desde muy moça y de pocos años en la entrada de la religión, se arrebatava en espíritu, por donde se cree y da bien a entender que desde los prinçipios tuvo gran fervor de amor de Dios, y la regaló con estos gustos tan dulçes del Çielo. Tenían ya tanta experiençia las hermanas que, en reçibiendo la hostia consagrada del sanctíssimo sacramento, se quedava enagenada de los sentidos, que luego al punto [fol. 356v] la apartavan del communicatorio, para que pudiessen llegar las otras religiosas a comulgar. En los primeros años de su religión, aviendo comulgado un día, fue arrebatada en spíritu (que deviera de ser la primera vez); quando bolvió en sí, dezía que la avía llevado una persona vestida de blanco al Monte Calvario, y vio un cruçifixo muy grande que le corría sangre de las llagas, y le avían mostrado todos los pecados que en su vida avía cometido. Y que, quando vio esto, la sancta muger se postró y derribó a los pies del sancto cruçifixo pidiendo misericordia dellos, y se cree que su Magestad Divina se la otorgó porque, passada esta vissión y bolviendo en sus sentidos, se confessó generalmente con gran cuydado, y quedó su ánima hecha morada del Spíritu Sancto. Digna cosa es de memoria la que se dize desta sierva de Dios, que, en las vezes que se arrebatava su espíritu después de aver reçibido el sanctíssimo sacramento, vio muchas vezes algunas ánimas de finados en el Purgatorio, atormentadas por sus culpas. Y entre otras, vio una vez la de una religiossa de su Monasterio de San Pablo que padeçía una pena muy grave que la atormentava mucho, con una culebra de fuego que tenía çeñida al cuerpo. Y preguntándole esta sierva de Dios por qué padeçía aquel tormento, respondióle que aquella pena le era dada por demasiada curiosidad con que se avía çeñido siendo monja. En aquel tiempo procuravan las religiosas de aquella sancta casa de San Pablo todo el menospreçio de sí mismas que podían, sin ussar de galas ni atavíos curiosos. Y usavan çeñirse con las orillas que quitan de los paños quando hazen del vestir mal, porque en las cosas despreçiadas y de poco valor suele entrar sin sentir arrogançia y curiosidad vana. Deviera de aver caýdo en algo desto aquella religiossa que estava padeçiendo en las penas del Purgatorio çiñiéndose con demasiado estudio y contentamiento suyo, que es lo que se condemna y causa la culpa. Y pareçe aún mayor en las cosas más baxas y viles que en las [fol. 357r] preçiossas; y, delante de Dios, el espíritu y intençión con que se hazen es lo que se premia o condemna. Aquí tienen bien que advertir y considerar las religiosas cómo serán punidas y castigadas otras mayores curiosidades y más escandalosas que muchas vezes se usan en las tocas, en la postura de los vestidos, y diges ''[2]'', y atavíos de las çeldas; mayormente quando son contra el riguor de su estatuto y son prohibidas por los prelados, por que no se engendre escándalo y mal exemplo en la communidad, que lo deven todo mirar y excusar las religiosas, esposas de Jesuchristo, sin poner su feliçidad y contento en cosas tan impertinentes como estas, que arguye poco spíritu y falta del gusto y amor de Dios. Y aún falta de no mirar que el hábito que se trahe vestido es la propria mortaja con que ha de yr el cuerpo a la sepultura, y que es desvarío usar d’él para galanía y vanidad. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Para entender la santidad y prueba del alma de esta sierva de Dios Ynés de Zebreros, no es de menos memoria y de notar que muchas vezes veýa al Demonio y algunas andar entre las religiosas turbándolas y persuadiéndolas a que se descompusiessen unas con otras y murmurarasen y hiziessen otras cosas indignas de su estado y religión. La sierva de Dios, viéndolo y conoçiéndolo en spíritu, andava por el monasterio diciendo a bozes a las hermanas que se apartasen y guardasen, haziéndoles otras señales, dando a entender que el Demonio andava por la casa para provocarlas a offensas de Dios. A unas niñas de poca edad vio esta sancta muger que les estorvava el Demonio, que no se signassen bien con la señal de la cruz ni la hiziessen como devían, usando aún con aquellas criaturas su mal officio de estorvar las buenas obras y poner asechanças en ellas, y dubdasen desde aquella tierna edad, tiniendo poca fee y crédito en las obras virtuosas. En las que se veýan en la sierva de Dios, ponían dubda muchas personas [fol. 537v] tiniéndolas por fingidas y faltas de verdad, lo qual ella sufría con grande ánimo y paçiencia. Acaesçió una vez que quisieron probar si era verdadero el trasportarse después de aver reçebido el sanctissimo sacramento, que la llevaron al Monasterio de la Sisla de Toledo, adonde la hizieron comulgar, y no huvo acabado de reçebir la forma quando se robó en spíritu como solía. Quiriendo pues hazer más pruebas y experiençias de las que otras vezes havían intentado, traxeron un cántaro de agua para arrojársele a la cara con mucha fuerça, como lo hizieron, y procuraron abrirle la boca, y con la mucha violençia le quebraron una muela; y con ninguna prueba destas ni fuerça bolvió en sí hasta que fue la voluntad de Nuestro Señor, para que quedasen confussos los incrédulos. Después de aver estado mucho espaçio sin sentidos corporales, bolvió en sý, y, quexávase de los dolores que sentía el cuerpo de los tormentos y experiençias que en ella havían hecho, y preguntándole que si sabía qué era la causa de aquel dolor y si lo avía sentido antes, respondía que no lo avía sentido ni entendido, por donde conoçieron que el trasportamiento era verdadero y no fingido. Por cosa muy çierta y verdadera se dize y cuenta que, estando esta sierva de Dios un viernes de la Quaresma con las otras religiosas en la disçiplina conventual, que vio salir de la custodia del sanctíssimo sacramento unos rayos de maravilloso resplandor, y cubrían a todas las religiosas que estavan ocupadas en aquel sancto exerçiçio, de donde les ha quedado en aquella casa por sancta y devota costumbre, que no falte de hallarse presente en aquel acto ninguna de las religiosas ançianas ni moças; que, aunque en las religiones se acostumbra esto y lo tienen por estatuto, en aquel convento lo guardan con particular devoçión, hallándose en aquella obra de penitencia en memoria de los açotes que dieron a Nuestro Redemptor en su sagrada Passión, y para que gozen todas de la consolaçión que [el] Santo Señor suele dar a sus siervos que aman y siguen los trabajos comunes. [Fol. 538r] La fama y sanctidad de esta sierva de Dios corría por muchas partes, y el marqués de Villena que entonçes era fuele a rogar y pedirle le encomendase a Dios, que tenía algunos trabajos y afflicçiones que le fatigavan; y la sancta muger le habló y declaró después de algunos días cosas señaladas y particulares que las vio el Marqués ser ansí. Por esto y por otros hechos y acaesçimientos semejantes, tenían en gran reputaçión a esta sierva de Dios, y yvan a ella muchas gentes con singular devoçión a encomendárseles, confiados en sus oraçiones y mereçimientos. Acaesçió una cosa digna de mucha memoria: que, estando esta sancta muger en el refectorio con otras religiosas, tomando la reflectión neçessaria para el sustento del cuerpo, tomó tanto gusto de devoçión su spíritu oyendo la lectión que se leýa conventualmente que se quedó arrobada y trasportada en el mismo asiento donde estava. Viéndolo la priora, mandole en virtud de su obediençia que bolviesse en sí, y tuvo tanta virtud y fuerça el mandato de la obediençia que luego volbió en sus sentidos corporales, y dixo que la obediençia havía atraýdo a Dios del Çielo a la Tierra, y que esa misma la havía a ella forçado y hecho bolver en sí. Quexose piadosamente por averla privado del gusto y meçedes que estava reçibiendo de Nuestro Señor en aquella hora, y pidió con devoçión que no le mandasen otro día cosa semejante, viéndola en aquel estado. Bien se puede y deve notar quanta fuerça haga la obediençia, y quánto valga con Dios, y quánto se alcança por ella, pues, estando el alma sancta occupada y en medio de los gustos divinos, tenga por bien ese mismo Dios y Señor Nuestro que çesse todo esto, a trueco de que se cumpla lo que en su nombre se manda por los prelados que tienen sus vezes y lugar en la Tierra. De grande[s] consolaçiones y de mucho esfuerço para los que se tienen y preçian de verdaderos obedientes creer que la obediençia es el más açepto sacrificio que a Dios se puede offrecer [fol. 358v] de sí mismo, pues por él se alcança y mereçe más. Un día de los Santos Apóstoles Sanct Philipe y Santiago, estava esta sierva de Dios Ynés de Zebreros arrobada en spíritu por mucho espaçio, y quando bolvió en sí, dixo a su grande amiga Çeçilia de Sancta Cathalina que en aquel espaçio y tiempo la avían llevado a visitar al Monte Calvario, adonde le dieron un bocado con que tuvo gran consolaçión. Este bocado se entiende que fue la gracia y favor que Nuestro Señor quiso infundirle en el alma por esta manera de bocado, porque, desde aquel día, se señaló en ella más particularmente la graçia y don de Dios, obrando grandes effectos y cosas más maravillosas. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Muchas vezes apareçían a esta sancta muger las ánimas de algunos defunctos encomendándose en sus sanctas interçessiones y manifestándole sus neçessidades. Y ella lo hazía muy de veras, pidiendo a Nuestro Señor fuesen ayudadas, y se conoçía muchas vezes el provecho que les venía por sus ruegos y interçessiones. Entre otros acaesçimientos fue uno que, estando la sierva de Dios hablando una noche con el ánima de un hermano de çierta religiosa del Monasterio de San Pablo, oýalo otra religiosa y no veýa ni podía entender con quién hablase a aquella hora; y, preguntándole después y rogándole que dixesse qué persona era la que hablava con ella, le respondió la sancta muger que era el ánima de Fulano, nombrándole por su nombre, que havía muerto en aquella hora. Y otro día se halló ser verdad que avía muerto el hermano de la religiosa que dixo y en aquella hora. Nunca comulgava esta sierva de Dios sino quando se lo dezía y amonestava el sancto ángel que andava siempre a su guarda. Y él se lo mandava de parte de Dios, quando entendía era su volundad divina. Y esto era muy pocas vezes, para que se entienda que no consiste la feliçidad del alma en comulgar muchas vezes, si no que las que se llegare a recibir tan alto y admirable sacramento sea con el devido aparejo y disposiçión spiritual [fol. 359r] que se requiere. La última y postrera comunión que recibió esta sierva de Dios al tiempo de morir, no se arrobó ni trasportó como solía, porque estaba ya de camino para el verdadero y perpetuo trasportamiento, que es ver a Dios y gozar del sinfín. Pero, oyéndolo muchas de las çircunstantes, dixo hablando con Dios: «Vos, Señor todo mío y yo, toda vuestra». Y con estas palabras acabó sanctamente, de noventa años, en el año de mill y quinientos y veinte y çinco, en el mes de setiembre, de enfermedad de dolor y costado. Acaesçió que, estando ya en lo último junto a ella una religiosa leyendo la Passión de Nuestro Redemptor, se bolvió la sierva de Dios a otra religiosa de las que estavan presentes que era muy amiga y affiçionada de la que estava leyendo la Passión, y le dixo: «Sabe que con brevedad llevará para sí Nuestro Señor a Fulana tu amiga, ten paçiençia y guárdalo en secreto, conformándote con la voluntad de Dios que es esta». Assí acaesçió que, desde a çinco días, murió aquella religiosa de dolor de costado. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;No es justo callar una cosa maravillosa que acaesçió a esta sierva de Dios en el tiempo que vivían en el nombre de beatas, que con ella se confirma su gran virtud y sanctidad. Fue, pues, que como en aquel tiempo hiziessen en común las cosas necessarias al uso y sustento y mantenimiento que era menester en la casa, como cozer el pan para el convento y otras cosas de esta manera, acaesçió una vez que la sancta mujer Ynés de Zebreros estava dando fuego al horno y, estando ya con sazón para echar en el pan, se cayó la cubierta del horno sobre el fuego, de manera que quedó en tal disposiçión que no era possible cozerse en él. Tomando desto alguna congoja la sierva de Dios porque no tenían pan que comer aquel día, bolviose a Nuestro Señor y, puniendo toda su fee y confiança en él y haziendo la señal de la cruz llamando su sancto nombre, entró en el horno y levantó lo que se havía caýdo, dexando en la disposiçión [fol. 359v] el horno para cozer el pan; y salió sin que huviese padescido pesadumbre alguna ni averle tocado el fuego la ropa. Este milagro obró Nuestro Señor por esta su sierva con grande admiraçión de las que lo vieron, haziéndole graçias que con tanta manifestaçión declarava la sanctidad de su hermana y compañera. Está enterrada en el capítulo del mismo Monasterio de San Pablo, y por relación de quién la trató y conoçió viviendo, se halla que tuvo alguna aspereza en la condiçión natural. Y esto es de alabar mucho en ella, que se esforçó a vençerla con mansedumbre, paçiençia y con gran consideraçión del amor de Dios, el qual nunca mora sino en los humildes y mansos de coraçón. Y pues moró tan de veras en el ánima de esta su sierva, se sigue que tuvo mucha mansedumbre en lo interior, con que vençió la inclinaçión natural y sobrepuso a lo natural con las virtudes. &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;===Notas===&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''[1]'' El texto se vincula a la sección presentada bajo el siguiente epígrafe: “Capítulo secundo de la vida de la religiossa Ynés de Zebreros, professa del Monasterio de Sanct Pablo de Toledo”.&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;''[2]'' Un dije es una “joya, relicario, o alhaja pequeña que se usa como adorno”. (''DA'', s.f., definición 2), [en línea], [disponible en: https://dle.rae.es/dije] (consulta: 16/09/2025). &lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;= Vida manuscrita (2)&lt;/ins&gt;=&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Ed. de [https://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: septiembre de 2025.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;Ed. de [https://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: septiembre de 2025.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712135&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares en 08:07 20 sep 2025</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=712135&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2025-09-20T08:07:18Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;a href=&quot;http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;amp;diff=712135&amp;amp;oldid=711117&quot;&gt;Mostrar los cambios&lt;/a&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=711117&amp;oldid=prev</id>
		<title>Anaritasoares: /* Fuente */</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php?title=In%C3%A9s_de_Cebreros&amp;diff=711117&amp;oldid=prev"/>
				<updated>2024-01-31T18:02:22Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;‎&lt;span dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span class=&quot;autocomment&quot;&gt;Fuente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table class=&quot;diff diff-contentalign-left&quot; data-mw=&quot;interface&quot;&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;col class='diff-marker' /&gt;
				&lt;col class='diff-content' /&gt;
				&lt;tr style='vertical-align: top;' lang='es'&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
				&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black; text-align: center;&quot;&gt;Revisión del 18:02 31 ene 2024&lt;/td&gt;
				&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot; id=&quot;mw-diff-left-l52&quot; &gt;Línea 52:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 52:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Fuente==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;==Fuente==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Fray_José_de_Sigüenza Sigüenza, Fray José de], 1605. “Libro Segundo de la Tercera parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo”, ''Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III''. Madrid: Imprenta Real, 501-505.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Fray_José_de_Sigüenza Sigüenza, Fray José de], 1605. “Libro Segundo de la Tercera parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo”, ''Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III''. Madrid: Imprenta Real, 501-505.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins style=&quot;font-weight: bold; text-decoration: none;&quot;&gt;&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot;&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color:black; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;ins style=&quot;font-weight: bold; text-decoration: none;&quot;&gt;[[Contexto material del impreso Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo]]'', doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III''.&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;&amp;#160;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background-color: #f9f9f9; color: #333333; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #e6e6e6; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;== Criterios de edición ==&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;</summary>
		<author><name>Anaritasoares</name></author>	</entry>

	</feed>