Francisca de Mercado

De Catálogo de Santas Vivas
Revisión del 16:10 22 mar 2024 de Anaritasoares (discusión | contribuciones) (Fuente)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar
Francisca de la Trinidad
Nombre Francisca de la Trinidad
Orden Dominicas
Títulos Monja en el monasterio de la Visitación de las beatas de Medina del Campo
Fecha de nacimiento ¿Final del siglo XV - principio del siglo XVI?
Fecha de fallecimiento ¿Mitad del siglo XVI?
Lugar de nacimiento ¿Medina del Campo?
Lugar de fallecimiento Medina del Campo

Vida impresa

Ed. de Bárbara Arango Serrano y Borja Gama de Cossío; fecha de edición: octubre de 2023.

Fuente

Juan López, 1613. Tercera parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores. Valladolid: Francisco Fernández de Córdoba. (Fuente: Imagen propiedad de la Universidad Complutense de Madrid. CC BY 4.0 [Digitalizado por Google])
  • López, Juan, 1613. “Libro segundo de la tercera parte de la historia general de Santo Domingo”, Tercera parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores. Valladolid: Francisco Fernández de Córdoba, 43-44.

Contexto material del impreso Tercera parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores.

Criterios de edición

Esta crónica está escrita por Juan López, obispo en la ciudad italiana de Monopoli. En la tercera parte se incluye la vida de santos de la orden, se aborda la fundación de los diferentes conventos en los dos primeros siglos de los dominicos en Castilla y se añade la vida de destacadas religiosas, aunque se hace referencia también a las religiosas que viven en las fundaciones hasta la publicación de la crónica en los conventos fundados.

Aquí nos encargamos de las religiosas que viven en los siglos XV-XVI cuyo foco de actuación es anterior a 1560 (aunque mueran después de esta fecha), es decir, antes del auge de Santa Teresa. Se adoptan los criterios de edición de vidas impresas estipulados en el Catálogo: se moderniza la ortografía (b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.) y se eliminan las consonantes geminadas. Además, se expanden las abreviaturas, aunque algunas como N. S. (Nuestro Señor) o N. P. S. (Nuestro Padre Santo) se respetan en el texto. El uso de mayúsculas y minúsculas se moderniza y se adaptan las normas acentuales a sus usos actuales. Finalmente, se moderniza también la puntuación, la acentuación y el uso de aglomerados.

Vida de Francisca de la Trinidad

[41]

Capítulo XIII

De la fundación del monasterio de la Visitación de las beatas de Medina del campo, que vulgarmente se llaman las fajardas

[…]

[43] Fueron muchas las compañeras que tuvo esta tan particular y tan reformada vida [1]. Fue una de estas muy señalada la madre Francisca de Mercado, mu- [44] jer de singular humildad. En sus ojos, ni era nada ni valía nada, y valía mucho en los de Dios, que es lo que ordinariamente sucede a los santos, y aun es el camino por donde los santos y sus remiendos fueron adorados de los príncipes de la tierra, como dice San Bernardo. En la penitencia resplandeció mucho. Tuvo por cama una tabla, sin otra cosa alguna; ayunaba casi siempre y no comía jamás carne.

Particularmente, se señalaba desde el jueves santo, que encierra la iglesia el Santísimo Sacramento hasta el sábado a mediodía: no salía del coro, ni dejaba la oración en pie o de rodillas, derramando muchas lágrimas en compañía de la Virgen y de los que acompañaron al Señor en la Cruz y en la sepultura. Usaba mucho las disciplinas y el cilicio. Ceñíase un rayo y otras veces una cadena. Su mantenimiento ordinario eran lágrimas; era muy devota y, en la virtud de la mansedumbre, muy señalada. Mostraba en el rostro una apacibilidad que, con la gran hermosura que tenía, la hacía muy graciosa y amable. Para haber de morir, se puso en cama, que antes nunca la tuvo; con devotísimas lágrimas se arrodilló cuando hubo de recibir el santo viático, que es el Señor que acompaña las almas en la jornada que hacen al Cielo. Comulgó con grandísima devoción y humildad, y muerta quedó como un ángel.

Notas

[1] Se refiere a Isabel de Tején, madre de Inés Fajardo. Ambas fueron las fundadoras, junto a otras mujeres, del monasterio.