Diferencia entre revisiones de «María de la Asunción»
mSin resumen de edición |
|||
| (No se muestran 14 ediciones intermedias de la misma usuaria) | |||
| Línea 1: | Línea 1: | ||
[[Category:Santas_Dominicas]] | [[Category:Santas_Dominicas]] | ||
[[Category: Ávila]] | [[Category: Ávila]] | ||
[[Archivo:Logo CSV letras(7) DianaSanmartin.jpg|right|María de la Asunción|link=]] | [[Archivo:Logo CSV letras(7) DianaSanmartin.jpg|right|María de la Asunción|link=]] | ||
{| class="wikitable" | {| class="wikitable" | ||
| Línea 24: | Línea 23: | ||
== Fuente == | == Fuente == | ||
[[Archivo:Aldeanueva2.jpg|250px|right|Manuscrito|link=]] | |||
* “Relaçión de la fundaçión de esta casa y de las cosas memorables que en él á havido”. Ms. perteneciente al Archivo conventual de Mosén Rubí, Ávila, fols. 1r-1v, 4v-5r, 8r-8v. | * “Relaçión de la fundaçión de esta casa y de las cosas memorables que en él á havido”. Ms. perteneciente al Archivo conventual de Mosén Rubí, Ávila, fols. 1r-1v, 4v-5r, 8r-8v. | ||
[[Contexto material del manuscrito Relaçión de la fundaçión]] ''de esta casa y de las cosas memorables que en él á havido''. | |||
== Criterios de edición == | == Criterios de edición == | ||
| Línea 57: | Línea 60: | ||
== Fuente == | == Fuente == | ||
[[Archivo:XIIMaría.jpg|250px|right|Manuscrito|link=]] | |||
* “Fundación de este convento”, en ''Libro de becerro adonde están asentados todos los propios, y rentas, de beneficios…, el qual se hizo en el mes de junio, año de 1721'', fols. 1r-4r, 9r-9v, 13v-14r. Ms. del Archivo Histórico Nacional, secc. Clero, libro Becerro, sig. 445, Aldeanueva de las Monjas. | * “Fundación de este convento”, en ''Libro de becerro adonde están asentados todos los propios, y rentas, de beneficios…, el qual se hizo en el mes de junio, año de 1721'', fols. 1r-4r, 9r-9v, 13v-14r. Ms. del Archivo Histórico Nacional, secc. Clero, libro Becerro, sig. 445, Aldeanueva de las Monjas. | ||
[[Contexto material del manuscrito Libro de becerro]] ''adonde están asentados todos los propios, y rentas, de beneficios…, el qual se hizo en el mes de junio, año de 1721''. | |||
== Criterios de edición == | == Criterios de edición == | ||
| Línea 70: | Línea 77: | ||
[Fol. 1r] '''Nisi Dominus ædificaverit domum in vanum laboraverunt, qui ædificant eam''' ''[1]''. […] | [Fol. 1r] '''Nisi Dominus ædificaverit domum in vanum laboraverunt, qui ædificant eam''' ''[1]''. […] | ||
[fol. | [fol. 2r] […] Parece que para decir de la fundación de este convento se ha de y debe tratar de su fundadora en primer lugar, por ser el primero instrumento que tomó el Altísimo para dicha obra. Y así se dice fue natural nuestra fundadora de la ciudad de Ávila, hija de un caballero de la ilustre y esclarecida familia de los Paniaguas de dicha ciudad, y aunque se ignora su nombre, se tiene por constante casó en el lugar de Aldeanueva, aldea de la jurisdicción de la villa del Barco, con labradora de una de las familias honradas de bueno y limpio linaje de dicho lugar, aunque pobre, y por su virtud humilde; haciéndose más feliz y dichoso este casamiento con la buena descendencia que en él tuvieron de tres hijas, siendo la primogénita nuestra venerable fundadora, que se llamó María, llevándose el renombre de Santo Domingo; la segunda, María de la Asunción; y la tercera, María de los Santos, a las cuales infundió Dios su especialísimo espíritu de fundar este monasterio en su propia casa. […] [fol. 2v] […] Muertos los padres de nuestra fundadora, ella y sus dos hermanas se aplicaron a enseñar y adoctrinar niñas de la comarca, instruyéndolas en toda buena doctrina cristiana, santo temor de Dios y buena aplicación a las virtudes, con tanto provecho de las discípulas y buen ejemplo de los más distantes que no se tenía por dichoso el que no ponía sus hijas debajo de la educación y buena enseñanza de la madre Sor [fol. 3r] María y sus dos hermanas, trascendiendo tanto el buen olor de su vida virtuosa que no solo las traían discípulas de los lugares circunvencinos, sino es de muy distantes, y de familias muy ilustres. […] | ||
Asis- [fol. 3v] tida, pues, nuestra venerable señora de tan pías voluntades, conducidas de la de Nuestro Criador, dio principio a la gran fundación de dicho convento de Aldeanueva, Orden del glorioso Patriarcha Sancto Domingo, día trece de septiembre de mil quinientos y cuatro, víspera de la Exaltación de la Cruz, sin duda influido por el Divino Artífice por misteriosa elección de semejante día para semejante principio. Pues en él subcedió, hallándose presentes dichos señores duques y condes, el mayor prodigio y portentoso milagro, como es que la primera piedra que se sacó para hacer los cimientos se halló y vieron estar en forma de cruz, y tantas cuantas veces se partía, tantas se encontraba la mesma gloriosa señal de nuestra Redempción, por lo cual fue preciso, y como consiguiente a tal maravilla de tan gran misterio, intitular, como hoy se intitula a este convento, con el precioso renombre de Santa Cruz de la Magdalena. Y aunque su fundación se pone “Víspera de Nuestra Señora de la Asunción del año del Nacimiento del Señor” es porque en este día fue la primera celebración que en este convento se hizo de los divinos oficios. Refiérese también que de los señores que se hallaron presentes a ver principiar dicha obra, y a vista de tan milagroso caso como va expresado fue el primero, que echó una joya de oro en la zanja del edificio el Conde de Nieva. | Asis- [fol. 3v] tida, pues, nuestra venerable señora de tan pías voluntades, conducidas de la de Nuestro Criador, dio principio a la gran fundación de dicho convento de Aldeanueva, Orden del glorioso Patriarcha Sancto Domingo, día trece de septiembre de mil quinientos y cuatro, víspera de la Exaltación de la Cruz, sin duda influido por el Divino Artífice por misteriosa elección de semejante día para semejante principio. Pues en él subcedió, hallándose presentes dichos señores duques y condes, el mayor prodigio y portentoso milagro, como es que la primera piedra que se sacó para hacer los cimientos se halló y vieron estar en forma de cruz, y tantas cuantas veces se partía, tantas se encontraba la mesma gloriosa señal de nuestra Redempción, por lo cual fue preciso, y como consiguiente a tal maravilla de tan gran misterio, intitular, como hoy se intitula a este convento, con el precioso renombre de Santa Cruz de la Magdalena. Y aunque su fundación se pone “Víspera de Nuestra Señora de la Asunción del año del Nacimiento del Señor” es porque en este día fue la primera celebración que en este convento se hizo de los divinos oficios. Refiérese también que de los señores que se hallaron presentes a ver principiar dicha obra, y a vista de tan milagroso caso como va expresado fue el primero, que echó una joya de oro en la zanja del edificio el Conde de Nieva. | ||
| Línea 94: | Línea 101: | ||
== Fuente == | == Fuente == | ||
* “Breve y Sumaria relación de la fundación de este convento de Santa Cruz de la Magdalena de Aldeanueva de Nuestro Padre Santo Domingo, vida de su Fundadora y otras religiosas que han florecido con opinión de virtud y santidad sacada del Libro de Becerro, de Capítulos Provinciales y la tradición inmemorial de sus individuos, hasta el año 1737”. Ms. Del Archivo Dominicano de la Provincia de España, sign. | [[Archivo:Asunción3.JPG|250px|right|Manuscrito|link=]] | ||
* “Breve y Sumaria relación de la fundación de este convento de Santa Cruz de la Magdalena de Aldeanueva de Nuestro Padre Santo Domingo, vida de su Fundadora y otras religiosas que han florecido con opinión de virtud y santidad sacada del Libro de Becerro, de Capítulos Provinciales y la tradición inmemorial de sus individuos, hasta el año 1737”. Ms. Del Archivo Dominicano de la Provincia de España, sign. AHDOPE, D/A/ALD/1, 61 fols., fols. 3r, 4r, 12r-16v. | |||
[http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Contexto_material_del_manuscrito_Breve_y_Sumaria Contexto material del manuscrito Breve y Sumaria] relación de la fundación de este convento de Santa Cruz de la Magdalena de Aldeanueva de Nuestro Padre Santo Domingo, vida de su Fundadora y otras religiosas que han florecido con opinión de virtud y santidad sacada del Libro de Becerro, de Capítulos Provinciales y la tradición inmemorial de sus individuos, hasta el año 1737. | |||
== Criterios de edición == | == Criterios de edición == | ||
| Línea 120: | Línea 131: | ||
[Fol. 4r] | [Fol. 4r] | ||
Acabado el convento, dio luego el hábito la venerable madre María de Santo Domingo a sus hermanas, que se llamaron Soror María de la Asumpción y la madre Soror María de los Santos, las que quisieron ser las primeras en imitar a su santa hermana vistiendo el sagrado hábito, como lo habían sido en ayudarla con su patrimonio para la fábrica, mereciendo por esto el título de confundadoras de este insigne convento y el nombre de María de todas, lo que aún existe en nuestros días en memoria y crédito de otras hermanas, gozando el nombre de principal en todo la que fue madre de todas María de Santo Domingo, la cual, acabado el monasterio víspera de la Asumpción de Nuestra Señora, como queda dicho, procuró luego se recogiesen en él sus dos hermanas y otras muchas de las que tenía bajo de su dirección, así grandes como niñas, y todas alegres y gustosas empezaron a celebrar los divinos oficios. Y sobre esto hoy en día se hace venerable memoria todos los años, dicho día víspera de la Asumpción, rezando en el coro con la devoción que aquí acostumbran las religiosas en oficio parvo de Nuestra Señora. Aunque no consta del modo que entonces tuvieron de rezo, parece ser más cierto que empezaron luego en sus principios a rezar el oficio canónico de la Iglesia, como se acostumbra entre las religiosas de velo negro y hoy día se observa, porque el señor Obispo de Ávila, Don Alonso Carrillo de Albornoz, les concedió licencia en ocho de julio del año siguiente de mil quinientos y ocho para que pudiesen tener en su Iglesia Sacramento con su lámpara y, aunque no dice nada de rezo, parece muy conforme que las concediese esta licencia en atención, o con la condición, a lo menos implícita de que rezasen el oficio divino. | Acabado el convento, dio luego el hábito la venerable madre María de Santo Domingo a sus hermanas, que se llamaron Soror María de la Asumpción y la madre Soror [[María de los Santos]], las que quisieron ser las primeras en imitar a su santa hermana vistiendo el sagrado hábito, como lo habían sido en ayudarla con su patrimonio para la fábrica, mereciendo por esto el título de confundadoras de este insigne convento y el nombre de María de todas, lo que aún existe en nuestros días en memoria y crédito de otras hermanas, gozando el nombre de principal en todo la que fue madre de todas [[María de Santo Domingo]], la cual, acabado el monasterio víspera de la Asumpción de Nuestra Señora, como queda dicho, procuró luego se recogiesen en él sus dos hermanas y otras muchas de las que tenía bajo de su dirección, así grandes como niñas, y todas alegres y gustosas empezaron a celebrar los divinos oficios. Y sobre esto hoy en día se hace venerable memoria todos los años, dicho día víspera de la Asumpción, rezando en el coro con la devoción que aquí acostumbran las religiosas en oficio parvo de Nuestra Señora. Aunque no consta del modo que entonces tuvieron de rezo, parece ser más cierto que empezaron luego en sus principios a rezar el oficio canónico de la Iglesia, como se acostumbra entre las religiosas de velo negro y hoy día se observa, porque el señor Obispo de Ávila, Don Alonso Carrillo de Albornoz, les concedió licencia en ocho de julio del año siguiente de mil quinientos y ocho para que pudiesen tener en su Iglesia Sacramento con su lámpara y, aunque no dice nada de rezo, parece muy conforme que las concediese esta licencia en atención, o con la condición, a lo menos implícita de que rezasen el oficio divino. | ||
[…] | […] | ||
| Línea 129: | Línea 140: | ||
'''Elección de priora que se hizo en la venerable madre Soror María de la Asumpción y sus admirables virtudes y trabajos''' | '''Elección de priora que se hizo en la venerable madre Soror María de la Asumpción y sus admirables virtudes y trabajos''' | ||
Muy ''[3]'' sentidas y lastimadas quedaron las venerables religiosas de este ilustre convento de Santa Cruz de Aldeanueva con la muerte de su santa fundadora, la madre Soror María de Santo Domingo. Era esta gran sierva de Dios, madre amantísima de todas y alma y corazón de todo aquel gran cuerpo religioso y, como al ausentarse el alma del cuerpo es natural el sentimiento en todos los miembros, así fue muy justo y muy debido el llanto en todas aquellas queridas hijas por la muerte de su amantísima madre y por la falta de su corazón y de toda su alma. Trataron, luego que depositaron su venerable cadáver en el sepulchro, de darla sucesora y de elegir priora de toda aquella observantísima comunidad, en lo que hubo poco que discurrir, atendida la prudencia humana. Pues, aunque había muchas merecedoras de esta honra por su nobleza, virtud y méritos, a todas les pareció, y bien fundadas, que ninguna mejor podía ocupar mejor la silla y llenar el vacío de tan gran madre como su hermana la venerable María de la Asumpción, por lo cual de común consentimiento fue elegida (aunque con repugnancia suya) por priora, madre y maestra de toda aquella religiosísima comunidad, con tan grande aplauso y regocijo de todas aquellas siervas de Dios que sola esta elección fue bastante para mitigar su dolor y enjugar las lágrimas por la pérdida antecedente. No obstante lo que va referido, no parece ser lo más cierto el que sucediese en el oficio de priora a la venerable fundadora su hermana María de la Asum[p]ción, pues consta por algunas escrituras que existen en depósito haberla seguido la madre María de San Christóbal, ni se halla en dichas escrituras, siendo muy antiguas, la madre Asumpción priora hasta el año de mil quinientos cuarenta y uno ''[4]''. | Muy ''[3]'' sentidas y lastimadas quedaron las venerables religiosas de este ilustre convento de Santa Cruz de Aldeanueva con la muerte de su santa fundadora, la madre Soror [[María de Santo Domingo]]. Era esta gran sierva de Dios, madre amantísima de todas y alma y corazón de todo aquel gran cuerpo religioso y, como al ausentarse el alma del cuerpo es natural el sentimiento en todos los miembros, así fue muy justo y muy debido el llanto en todas aquellas queridas hijas por la muerte de su amantísima madre y por la falta de su corazón y de toda su alma. Trataron, luego que depositaron su venerable cadáver en el sepulchro, de darla sucesora y de elegir priora de toda aquella observantísima comunidad, en lo que hubo poco que discurrir, atendida la prudencia humana. Pues, aunque había muchas merecedoras de esta honra por su nobleza, virtud y méritos, a todas les pareció, y bien fundadas, que ninguna mejor podía ocupar mejor la silla y llenar el vacío de tan gran madre como su hermana la venerable María de la Asumpción, por lo cual de común consentimiento fue elegida (aunque con repugnancia suya) por priora, madre y maestra de toda aquella religiosísima comunidad, con tan grande aplauso y regocijo de todas aquellas siervas de Dios que sola esta elección fue bastante para mitigar su dolor y enjugar las lágrimas por la pérdida antecedente. No obstante lo que va referido, no parece ser lo más cierto el que sucediese en el oficio de priora a la venerable fundadora su hermana María de la Asum[p]ción, pues consta por algunas escrituras que existen en depósito haberla seguido la madre María de San Christóbal, ni se halla en dichas escrituras, siendo muy antiguas, la madre Asumpción priora hasta el año de mil quinientos cuarenta y uno ''[4]''. | ||
Lo cierto e indubitable es que la venerable madre María de la Asumpción fue hermana por naturaleza de nuestra santa fundadora y fuelo también por la gracia, pues fue tan gran sierva de Dios como ella. Debió lo principal de su virtud a la buena y santa educación de su venerable hermana, porque, habiendo muerto sus padres en lo más tierno de su niñez, quedó bajo la tutoría y disciplina de su hermana mayor, la madre María de Santo Domingo, como ya queda dicho arriba. Procuró esta santa mujer, luego que se encargó de su crianza, apartar de su corazón el amor al mundo y a sus vanidades [fol. 12v] y falacias, criándola con grande temor de Dios y tan grande amor a la virtud, retiro y soledad como después lo declaró lo prodigioso de su vida y lo heroico de sus admirables virtudes. Luego que la edad lo permitió, se dedicó al bien y utilidad de las almas, ayudando a su santa hermana en aquel laborioso y caritativo ministerio de educar y enseñar niñas y niños, con tan singular espíritu y fervor que en nada se echaba menos el de su santa hermana. Ella era la que cuidaba de darlas lección, de enseñarles la doctrina christiana, del aseo y limpieza de todas y, sobre todo, de que fuesen buenas christianas, y sirviesen a Dios, lo que hacía más con su ejemplo que con sus palabras. | Lo cierto e indubitable es que la venerable madre María de la Asumpción fue hermana por naturaleza de nuestra santa fundadora y fuelo también por la gracia, pues fue tan gran sierva de Dios como ella. Debió lo principal de su virtud a la buena y santa educación de su venerable hermana, porque, habiendo muerto sus padres en lo más tierno de su niñez, quedó bajo la tutoría y disciplina de su hermana mayor, la madre María de Santo Domingo, como ya queda dicho arriba. Procuró esta santa mujer, luego que se encargó de su crianza, apartar de su corazón el amor al mundo y a sus vanidades [fol. 12v] y falacias, criándola con grande temor de Dios y tan grande amor a la virtud, retiro y soledad como después lo declaró lo prodigioso de su vida y lo heroico de sus admirables virtudes. Luego que la edad lo permitió, se dedicó al bien y utilidad de las almas, ayudando a su santa hermana en aquel laborioso y caritativo ministerio de educar y enseñar niñas y niños, con tan singular espíritu y fervor que en nada se echaba menos el de su santa hermana. Ella era la que cuidaba de darlas lección, de enseñarles la doctrina christiana, del aseo y limpieza de todas y, sobre todo, de que fuesen buenas christianas, y sirviesen a Dios, lo que hacía más con su ejemplo que con sus palabras. | ||
| Línea 167: | Línea 178: | ||
''[3]'' Al margen: “Venerable madre Sor/ María de la Asump/c[i]ón, hermana de la/ fundadora…”: esta es la misma María que aparece en el folio 4v, a la cual, junto a la madre María de los Santos, se las califica de cofundadoras del convento de Aldeanueva, por lo que se elige a la segunda hermana como nueva priora del convento tras la muerte de su hermana mayor. | ''[3]'' Al margen: “Venerable madre Sor/ María de la Asump/c[i]ón, hermana de la/ fundadora…”: esta es la misma María que aparece en el folio 4v, a la cual, junto a la madre María de los Santos, se las califica de cofundadoras del convento de Aldeanueva, por lo que se elige a la segunda hermana como nueva priora del convento tras la muerte de su hermana mayor. | ||
''[4]'' Esta información sobre María de San Cristóbal no aparece en el relato del siglo XVII y de 1709, en ambas se especifica que la sucesora de María de Santo Domingo fue su hermana María de la Asunción. | ''[4]'' Esta información sobre María de San Cristóbal no aparece en el relato del siglo XVII y de 1709, en ambas se especifica que la sucesora de [[María de Santo Domingo]] fue su hermana María de la Asunción. | ||
''[5]'' Como su hermana mayor, María de la Asunción era asediada por el demonio. | ''[5]'' Como su hermana mayor, María de la Asunción era asediada por el demonio. | ||
| Línea 173: | Línea 184: | ||
''[6]'' María de la Asunción fue objeto de persecuciones provocadas por sus hermanas, que la enfrentaron con los prelados de la orden. Sor María de Santo Domingo también tuvo conflictos con sus hermanas en el convento de Santa Catalina en Ávila por “discrepancias con otras religiosas o persecuciones de las que era objeto” (José Manuel Blecua ed., El libro de la oración de Sor María de Santo Domingo, Madrid: Hauser y Menet, 1948, p. 3.) | ''[6]'' María de la Asunción fue objeto de persecuciones provocadas por sus hermanas, que la enfrentaron con los prelados de la orden. Sor María de Santo Domingo también tuvo conflictos con sus hermanas en el convento de Santa Catalina en Ávila por “discrepancias con otras religiosas o persecuciones de las que era objeto” (José Manuel Blecua ed., El libro de la oración de Sor María de Santo Domingo, Madrid: Hauser y Menet, 1948, p. 3.) | ||
''[7]'' Al margen: “Tercera hermana/ de la fundadora”, es decir, María de los Santos, pero se empieza a hablar de ella al final del folio. Aquí se explica la muerte de su hermana, María de la Asunción. | ''[7]'' Al margen: “Tercera hermana/ de la fundadora”, es decir, [[María de los Santos]], pero se empieza a hablar de ella al final del folio. Aquí se explica la muerte de su hermana, María de la Asunción. | ||
''[8]'' Se refiere a la reedificación del convento después del incendio que ocurrió en el año 1565 y que se incluye en los fols. 13v-15r. El incendio sucedió mucho después de la muerte de Sor María, pero sus dos hermanas aún estaban vivas, como se muestra en el texto, y María de la Asunción era entonces priora del convento. | ''[8]'' Se refiere a la reedificación del convento después del incendio que ocurrió en el año 1565 y que se incluye en los fols. 13v-15r. El incendio sucedió mucho después de la muerte de Sor María, pero sus dos hermanas aún estaban vivas, como se muestra en el texto, y María de la Asunción era entonces priora del convento. | ||