Diferencia entre revisiones de «María de la Columna»
m →Fuente |
mSin resumen de edición |
||
| (No se muestra una edición intermedia de la misma usuaria) | |||
| Línea 2: | Línea 2: | ||
[[Category:Sevilla]] | [[Category:Sevilla]] | ||
[[Category:Juan_López]] | [[Category:Juan_López]] | ||
[[Archivo:Logo CSV letras(7) DianaSanmartin.jpg|derecha|María de la Columna|link=]] | [[Archivo:Logo CSV letras(7) DianaSanmartin.jpg|derecha|María de la Columna|link=]] | ||
| Línea 44: | Línea 43: | ||
[…] | […] | ||
[142] Dos religiosas hermanas tuvo este convento, la madre María de la Corona y la madre María de la Columna, mujeres muy nobles y muy religiosas y santas, en estremo obedientes y humildes. El tratamiento de sus personas fue rigurosísimo. De esto, y de no dormir continuando las noches en oración, perdieron la salud (y, aunque muy enfermas), siempre acudían a los oficios de obediencia con tanta alegría como las que más. Nunca se les oyó palabra de impaciencia, ni en las ocasiones que se ofrecen con los oficios (que no son pocas ni ligeras). Las enfermedades jamás estorbaron la frecuencia de las confesiones y comuniones. […] La muerte de ambas fue como la vida, acabando con tan particular alegría que fue testimonio de la buena dicha que les había cabido. | [142] Dos religiosas hermanas tuvo este convento, la madre [[María de la Corona]] y la madre María de la Columna, mujeres muy nobles y muy religiosas y santas, en estremo obedientes y humildes. El tratamiento de sus personas fue rigurosísimo. De esto, y de no dormir continuando las noches en oración, perdieron la salud (y, aunque muy enfermas), siempre acudían a los oficios de obediencia con tanta alegría como las que más. Nunca se les oyó palabra de impaciencia, ni en las ocasiones que se ofrecen con los oficios (que no son pocas ni ligeras). Las enfermedades jamás estorbaron la frecuencia de las confesiones y comuniones. […] La muerte de ambas fue como la vida, acabando con tan particular alegría que fue testimonio de la buena dicha que les había cabido. | ||