Diferencia entre revisiones de «María de la Asunción»
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Acabado el convento, dio luego el hábito la venerable madre María de Santo Domingo a sus hermanas, que se llamaron Soror María de la Asumpción y la madre Soror María de los Santos, las que quisieron ser las primeras en imitar a su santa hermana vistiendo el sagrado hábito, como lo habían sido en ayudarla con su patrimonio para la fábrica, mereciendo por esto el título de confundadoras de este insigne convento y el nombre de María de todas, lo que aún existe en nuestros días en memoria y crédito de otras hermanas, gozando el nombre de principal en todo la que fue madre de todas María de Santo Domingo, la cual, acabado el monasterio víspera de la Asumpción de Nuestra Señora, como queda dicho, procuró luego se recogiesen en él sus dos hermanas y otras muchas de las que tenía bajo de su dirección, así grandes como niñas, y todas alegres y gustosas empezaron a celebrar los divinos oficios. Y sobre esto hoy en día se hace venerable memoria todos los años, dicho día víspera de la Asumpción, rezando en el coro con la devoción que aquí acostumbran las religiosas en oficio parvo de Nuestra Señora. Aunque no consta del modo que entonces tuvieron de rezo, parece ser más cierto que empezaron luego en sus principios a rezar el oficio canónico de la Iglesia, como se acostumbra entre las religiosas de velo negro y hoy día se observa, porque el señor Obispo de Ávila, Don Alonso Carrillo de Albornoz, les concedió licencia en ocho de julio del año siguiente de mil quinientos y ocho para que pudiesen tener en su Iglesia Sacramento con su lámpara y, aunque no dice nada de rezo, parece muy conforme que las concediese esta licencia en atención, o con la condición, a lo menos implícita de que rezasen el oficio divino. | Acabado el convento, dio luego el hábito la venerable madre María de Santo Domingo a sus hermanas, que se llamaron Soror María de la Asumpción y la madre Soror [[María de los Santos]], las que quisieron ser las primeras en imitar a su santa hermana vistiendo el sagrado hábito, como lo habían sido en ayudarla con su patrimonio para la fábrica, mereciendo por esto el título de confundadoras de este insigne convento y el nombre de María de todas, lo que aún existe en nuestros días en memoria y crédito de otras hermanas, gozando el nombre de principal en todo la que fue madre de todas [[María de Santo Domingo]], la cual, acabado el monasterio víspera de la Asumpción de Nuestra Señora, como queda dicho, procuró luego se recogiesen en él sus dos hermanas y otras muchas de las que tenía bajo de su dirección, así grandes como niñas, y todas alegres y gustosas empezaron a celebrar los divinos oficios. Y sobre esto hoy en día se hace venerable memoria todos los años, dicho día víspera de la Asumpción, rezando en el coro con la devoción que aquí acostumbran las religiosas en oficio parvo de Nuestra Señora. Aunque no consta del modo que entonces tuvieron de rezo, parece ser más cierto que empezaron luego en sus principios a rezar el oficio canónico de la Iglesia, como se acostumbra entre las religiosas de velo negro y hoy día se observa, porque el señor Obispo de Ávila, Don Alonso Carrillo de Albornoz, les concedió licencia en ocho de julio del año siguiente de mil quinientos y ocho para que pudiesen tener en su Iglesia Sacramento con su lámpara y, aunque no dice nada de rezo, parece muy conforme que las concediese esta licencia en atención, o con la condición, a lo menos implícita de que rezasen el oficio divino. | ||
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