Diferencia entre revisiones de «Mari Díaz»

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= Vida impresa=
= Vida impresa (1)=
Ed. de [https://visionarias.es/equipo/veronica-torres-martin/ Verónica Torres Martín]; fecha de edición: julio de 2026.
 
== Fuente ==
 
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Fray_Luis_Ariz Ariz, fray Luis], 1607, ''Historia de las grandezas de la cuidad de Ávila'', Alcalá de Henares: Luis Martínez Grande, fols. 50v- 51r.
 
[[Contexto material del impreso Historia de las grandezas de la cuidad de Ávila]]
 
== Criterios de edición ==
Se han adoptado los criterios de edición de vidas impresas estipulados en el catálogo, esto es, se han eliminado las consonantes geminadas y se ha modernizado la ortografía (sibilantes, b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.). Además, se han ajustado a los criterios actuales del español la unión y separación de palabras (“desta”, “deste”, etc.), el uso de mayúsculas y minúsculas, la acentuación y la puntuación. Asimismo, se han expandido las abreviaturas. Por último, se corrigen los casos de laísmo y leísmo presentes en el texto.
 
==Vida de Mari Díaz==
 
[Fol. 50v] Y en vida de la madre Teresa de Jesús vivían en esta ciudad dos siervas del Señor. La una doña Catalina Dávila, hija del comendador Francisco Dávila y de doña Isabel Mejía de Obando, su mujer; y la otra la hermana Mari Díaz, natural de Vita, aldea de Ávila, hija de Alonso Díaz y de Catalina Hernández, cristianos muy honrados, ricos y muy caritativos. ''[1]'' Y así imitó en todo lo bueno la hija a los padres, porque todo el tiempo que tuvo que repartir lo dio a los pobres, cumpliendo lo del Evangelio. Fue en estremo muy devota del Santísimo Sacramento y así todo cuanto tiempo podía lo espendía en la iglesia, contemplando y meditando en su Santa Pasión. Y como su madre viese que, en levantándose, al punto se iba a la iglesia y se estaba allá todo el día, una vez, enojada en ver que en su casa no hacía hacienda ninguna, le dijo: “¡Anda, tórnate a la iglesia y estate allá, que ella te dará de comer!”. Llegada la virtuosa doncella a edad de tomar estado, sus padres se le dieron y, recién desposada, el esposo se le fue y, muertos sus padres, determinó de ir a la ciudad de Ávila para con mejor aparejo acudir a su contemplación y asistencia a la palabra de Dios. Tomó posada en una humilde casilla donde estuvo algunos años sustentándose con el trabajo de sus manos a la aguja y con la hacienda que le quedó se ejercitaba en obras pías hasta que, andando el tiempo, por consejo de su confesión, hizo asiento en casa de una señora viuda, a la cual sirvió seis años frecuentando cuanto podía sus ejercicios.
 
Fue el Señor servido que su buena vida se manifestase para ejemplo de otros y, así, algunos religiosos le persuadieron a que se recogiese en el Monasterio de San Millán. La sierva de Dios, que otra cosa no deseaba, al punto lo cumplió haciendo su habitación en un aposentico junto al coro, y de allí oía sus misas. Cuyo ejemplo conocido de muchos la tenían en opinión de santa y así la llamaban: la santa Mari Díaz. Era sustentada de personas caritativas, sin que ella tuviese necesidad de alzar la mano a cosa del mundo. Cumpliose lo que su madre le dijo y, en este santo ejercicio, tuvo grandes contradiciones ''[sic]'' y visiones del demonio, a las cuales resistió como valerosa sierva de Cristo. En premio de lo cual, el Señor la llevó para sí, día de su abogado y protector san Millán, a las doce de la noche, año 1572. Durole cinco días, cosa milagrosa, pues, a la hora que espiró, acudió toda la ciudad a ver la santa difunta.
''[2]'' El deán y cabildo de la santa iglesia salieron y, con la opinión de la santa, quiso hacer el oficio funeral con la majestad que lo suele hacer a cuerpo real, acompañado de todas las cofradías y hermandades. Acudió el regimiento en orden de ciu- [fol. 51r] dad y, teniendo ya el cuerpo en la capilla mayor, donde se había de enterrar, comenzó [en] la capilla la vigilia, en canto de órgano, y la misa, predicando divinamente el padre Antonio de Larez de la Compañía de Jesús. Acabada la misa, queriendo darle tierra, fue tanto el concurso y bullicio del pueblo que fue imposible dar lugar al cabildo para enterrarle, porque todos aclamaban con gran alarido no les enterrasen el cuerpo santo sin que le pudiesen ver y tocar. Por lo cual, no pudieron acabar el oficio y, con acuerdo de Iglesia y ciudad, se dejó en las andas descubierto el rostro, vestida con el hábito del glorioso san Francisco. Y así le tuvieron todo el día con muchos sacerdotes, y caballeros, y otras gentes y muchas luces, no consintiendo que naide ''[sic]'' llegase a las andas y, así, el cabildo se tornó a su iglesia.
 
A la hora de las oraciones, dio orden a la ciudad para embalsamar el cuerpo, y así se le dio sepultura, metiéndola en un arco que está en la capilla mayor, a la mano de la epístola, porque al otro lado está el cuerpo del fundador de aquel monasterio. Al día siguiente, martes diez y ocho de noviembre, fue en orden de procisión ''[sic]'' el guardián. Al miércoles siguiente hicieron el oficio los colegiales de aquel monasterio, predicó el padre fray Gaspar Pérez de la Compañía. Al jueves hicieron el oficio los padres carmelitas y, al viernes, el arcipreste y beneficiados de la Perroquia ''[sic]'' de San Pedro. Y el sábado los padres de santo Tomás. Y al otro día hizo el oficio la hermandad del nombre de Jesús, que está fundada en la misma iglesia. Otro día hizo el oficio el cabildo general de san Bernabé y dijo la misa don Rodrigo Vázquez Dávila, Obispo de Troya, y predicó el maestro Gaspar Daza, racionero de la santa iglesia. Su sepulcro fue adornado con un dosel rico que dio el marqués de las Navas, y después le doró y pintó la capilla o lucillo el devoto caballero don Francisco Dávila Ulloa, hijo de don Luis Dávila y doña Catalina Pimentel.
 
===Notas===
 
''[1]'' Al margen izquierdo: La her- / mana / Mari / Díaz.
 
''[2]'' Al margen izquierdo: Solemne / enterra- / miento de / Mari / Díaz.
 
= Vida impresa (2)=
Ed. de [https://visionarias.es/equipo/veronica-torres-martin/ Verónica Torres Martín]; fecha de edición: julio de 2026.
Ed. de [https://visionarias.es/equipo/veronica-torres-martin/ Verónica Torres Martín]; fecha de edición: julio de 2026.


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Ya se llegaba el tiempo de ir a gozar de Dios en su bienaventuranza. Enviole una enfermedad el día de su gran devoto san Millán que le duró cinco días, reconoció iba llegando aquella dichosa hora que tanto desean los santos, que es la que llama a morir y dar fin a sus trabajos. Confesose, pidió que le trajesen el Santísimo Sacramento de la Eucaristía para que el mismo Señor, que había sido su vecino y su regalo en la vida, fuese su compañero en esta jornada última y, al fin de ella, su premio y su galardón. Pasados los cinco días, dejando grandes señales en la tierra de su buena y santa vida, a diez y siete de noviembre del año 1572, a la hora de medianoche, dio su espíritu al Señor y se fue a cantar maitines con los ángeles del cielo. En es- [154] pirando se publicó en la ciudad y, el día siguiente, como a campana tañida, acudieron como si fueran llamados todos los estados de ella a venerar, como reliquias de santa, el cuerpo de la difunta, besando sus pies y tocando los rosarios, teniéndose por más dichoso el que más veces besaba sus manos, dando testimonio con semejantes señales de la vida y santidad de esta sierva del Señor. Celebró la Iglesia Catedral las obsequias de esta madre y, en los nueve días siguientes, la clerecía y religiones. Diosele al santo cuerpo sepultura con grande solemnidad, hallándose presente la justicia y regidores en la capilla mayor en un lucillo bien labrado al lado de la epístola, que es venerado como de santa bienaventurada. Y, en mi tiempo, don Francisco Dávila, caballero muy devoto suyo, y nieto de doña Guiomar de Ulloa, le hizo dorar y fijar un epitafio que dice: “Venerabili matri Mariae Diaz, cuius memoria benedictione est conditae sub hoc saxo sed in aula coelesti collocatae, mulieri forti, piae, religiosae, verae que sanctitatis splendore ornatae, simplici eloquio, verum ardenti, ut divino consilio plenae. Humili apud se, apud Deum & homines magnae, oratione, ieiuniis, & corpore castigatae etiam Daemonibus admirabili, in Vico prope Abulam ortae: sed Abulae semper vitam coelo dignissimam agenti. Decimo quinto tandem Kalend Decebris post septuaginta septem annos, in hoc sanctissimi Emiliani templo inter suorum desideria, & lacrimas foeliciter quiescenti omnes conciues gratulantur. Anno 1572” ''[3]''.  
Ya se llegaba el tiempo de ir a gozar de Dios en su bienaventuranza. Enviole una enfermedad el día de su gran devoto san Millán que le duró cinco días, reconoció iba llegando aquella dichosa hora que tanto desean los santos, que es la que llama a morir y dar fin a sus trabajos. Confesose, pidió que le trajesen el Santísimo Sacramento de la Eucaristía para que el mismo Señor, que había sido su vecino y su regalo en la vida, fuese su compañero en esta jornada última y, al fin de ella, su premio y su galardón. Pasados los cinco días, dejando grandes señales en la tierra de su buena y santa vida, a diez y siete de noviembre del año 1572, a la hora de medianoche, dio su espíritu al Señor y se fue a cantar maitines con los ángeles del cielo. En es- [154] pirando se publicó en la ciudad y, el día siguiente, como a campana tañida, acudieron como si fueran llamados todos los estados de ella a venerar, como reliquias de santa, el cuerpo de la difunta, besando sus pies y tocando los rosarios, teniéndose por más dichoso el que más veces besaba sus manos, dando testimonio con semejantes señales de la vida y santidad de esta sierva del Señor. Celebró la Iglesia Catedral las obsequias de esta madre y, en los nueve días siguientes, la clerecía y religiones. Diosele al santo cuerpo sepultura con grande solemnidad, hallándose presente la justicia y regidores en la capilla mayor en un lucillo bien labrado al lado de la epístola, que es venerado como de santa bienaventurada. Y, en mi tiempo, don Francisco Dávila, caballero muy devoto suyo, y nieto de doña Guiomar de Ulloa, le hizo dorar y fijar un epitafio que dice: “Venerabili matri Mariae Diaz, cuius memoria benedictione est conditae sub hoc saxo sed in aula coelesti collocatae, mulieri forti, piae, religiosae, verae que sanctitatis splendore ornatae, simplici eloquio, verum ardenti, ut divino consilio plenae. Humili apud se, apud Deum & homines magnae, oratione, ieiuniis, & corpore castigatae etiam Daemonibus admirabili, in Vico prope Abulam ortae: sed Abulae semper vitam coelo dignissimam agenti. Decimo quinto tandem Kalend Decebris post septuaginta septem annos, in hoc sanctissimi Emiliani templo inter suorum desideria, & lacrimas foeliciter quiescenti omnes conciues gratulantur. Anno 1572” ''[3]''.  


==Notas==
===Notas===


''[1]'' En referencia a la aldea de Vita, en Ávila.  
''[1]'' En referencia a la aldea de Vita, en Ávila.