Diferencia entre revisiones de «Teresa de Guevara»
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Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: diciembre de 2019. | Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: diciembre de 2019; fecha de modificación: septiembre de 2020. | ||
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[Fol. 63v col. b] Antes de poner fin en las vidas destas dos siervas de Dios Marías religiosas de San Pablo de Toledo, quiero hacer mención de algunas otras monjas del mismo convento, dignas de que, en los siglos por venir, se tenga honorífica memoria y su propria casa y la ciudad de Toledo reciban honra y les sea de importante provecho el tener y gozar de sus benditos cuerpos. Lo que dijere será sacado de un libro que recopiló de memoriales y relaciones antiguas y modernas de aquel convento doña Ana de Zúñiga, monja en la misma casa, de cuyas virtudes pudiera yo escribir mucho si llegara mi atrevimiento adonde llega el deseo y la verdad ''[1]''. | [Fol. 63v col. b] Antes de poner fin en las vidas destas dos siervas de Dios Marías religiosas de San Pablo de Toledo, quiero hacer mención de algunas otras monjas del mismo convento, dignas de que, en los siglos por venir, se tenga honorífica memoria y su propria casa y la ciudad de Toledo reciban honra y les sea de importante provecho el tener y gozar de sus benditos cuerpos. Lo que dijere será sacado de un libro que recopiló de memoriales y relaciones antiguas y modernas de aquel convento doña Ana de Zúñiga, monja en la misma casa, de cuyas virtudes pudiera yo escribir mucho si llegara mi atrevimiento adonde llega el deseo y la verdad ''[1]''. | ||
Entre otras monjas pues de quien escribe es una doña [[Aldonza Carrillo]], condesa de Fuensalida, la cual tuvo por madre a doña Teresa de Guevara. Ambas quedaron viudas, ambas entraron religiosas en este convento de San Pablo de Toledo en tiempo que era de beatas y ambas vivieron de suerte que eran ejemplo a todas las hermanas. Las primeras se hallaban en los oficios humildes, en el coro y en todos los ejercicios virtuosos. Si por menudo se consideraba la vida de la madre, veíase que sola su hija la igualaba en obras del servicio de Dios; y si con atención se miraba la vida que la hija hacía, bien se echaba de ver que [fol. 64r col. a] sola su madre le era igual. Con ser esto así, después de algunos años que habían conversado en toda virtud y santidad en compañía de aquellas religiosas, fue la hija y condesa elegida por ellas en hermana mayor. Cosas maravillosas son las que Dios obra en sus siervos pues quiso su Majestad Divina, para ensalzamiento de la virtud y gran religión de la hija y para muestra de la profunda humildad de la madre, que la madre fuese súbdita de su propria hija, porque en la cuenta de las virtudes y entre los que verdaderamente son virtuosos ni el de mayor dignidad se tiene por más sublimado ni el de menor estado por más abatido. Tuvo pues la bendita condesa doña [[Aldonza Carrillo]] algunos años el cargo de hermana mayor viviendo su bienaventurada madre, a la cual tenía el respeto maternal y en la veneración que debía como a tal madre. Y así, en los lugares comunes donde se juntaba el convento la hacía asentar a su lado, la cual, con su mitísima ''[2]'' condición y suave condición que tenía, mitigaba la de la hija, que era algo rígida, y cuando reprehendía a alguna religiosa con aspereza, la piadosa madre le iba a la mano y tirábale del hábito o hacíala otras señas para que acortase la reprehensión, y volvía por las reprehendidas descargando sus culpas. | Entre otras monjas, pues, de quien escribe es una doña [[Aldonza Carrillo]], condesa de Fuensalida, la cual tuvo por madre a doña Teresa de Guevara. Ambas quedaron viudas, ambas entraron religiosas en este convento de San Pablo de Toledo en tiempo que era de beatas y ambas vivieron de suerte que eran ejemplo a todas las hermanas. Las primeras se hallaban en los oficios humildes, en el coro y en todos los ejercicios virtuosos. Si por menudo se consideraba la vida de la madre, veíase que sola su hija la igualaba en obras del servicio de Dios; y si con atención se miraba la vida que la hija hacía, bien se echaba de ver que [fol. 64r col. a] sola su madre le era igual. Con ser esto así, después de algunos años que habían conversado en toda virtud y santidad en compañía de aquellas religiosas, fue la hija y condesa elegida por ellas en hermana mayor. Cosas maravillosas son las que Dios obra en sus siervos pues quiso su Majestad Divina, para ensalzamiento de la virtud y gran religión de la hija y para muestra de la profunda humildad de la madre, que la madre fuese súbdita de su propria hija, porque en la cuenta de las virtudes y entre los que verdaderamente son virtuosos ni el de mayor dignidad se tiene por más sublimado ni el de menor estado por más abatido. Tuvo pues la bendita condesa doña [[Aldonza Carrillo]] algunos años el cargo de hermana mayor viviendo su bienaventurada madre, a la cual tenía el respeto maternal y en la veneración que debía como a tal madre. Y así, en los lugares comunes donde se juntaba el convento la hacía asentar a su lado, la cual, con su mitísima ''[2]'' condición y suave condición que tenía, mitigaba la de la hija, que era algo rígida, y cuando reprehendía a alguna religiosa con aspereza, la piadosa madre le iba a la mano y tirábale del hábito o hacíala otras señas para que acortase la reprehensión, y volvía por las reprehendidas descargando sus culpas. | ||
Murieron estas dos bienaventuradas siervas de Dios a los principios de la fundación desta casa, siendo beatas las religiosas antes que hiciesen profesión y diesen la obediencia a los frailes. Ambas están enterradas en el monasterio de la Sisla: la madre doña Teresa de Guevara en el capítulo del dicho monasterio porque allí era costumbre enterrar las religiosas que morían en este convento. La condesa [[Aldonza Carrillo]] está sepultada en el coro del mismo monaste- [fol. 64r col. b] rio junto a un altar que está en medio d´él, a los pies de un crucifijo grande y muy devoto. Y es un entierro muy principal porque esta señora mandó hacer el coro a su costa y dio algunas joyas preciosas al dicho monasterio de la Sisla, como también fue gran bienhechora de su casa y monasterio de San Pablo, dejando en él muchas preseas como ornamentos, alhombras y paños que sirvieron en la sacristía. | Murieron estas dos bienaventuradas siervas de Dios a los principios de la fundación desta casa, siendo beatas las religiosas antes que hiciesen profesión y diesen la obediencia a los frailes. Ambas están enterradas en el monasterio de la Sisla: la madre doña Teresa de Guevara en el capítulo del dicho monasterio porque allí era costumbre enterrar las religiosas que morían en este convento. La condesa [[Aldonza Carrillo]] está sepultada en el coro del mismo monaste- [fol. 64r col. b] rio junto a un altar que está en medio d´él, a los pies de un crucifijo grande y muy devoto. Y es un entierro muy principal porque esta señora mandó hacer el coro a su costa y dio algunas joyas preciosas al dicho monasterio de la Sisla, como también fue gran bienhechora de su casa y monasterio de San Pablo, dejando en él muchas preseas como ornamentos, alhombras y paños que sirvieron en la sacristía. | ||