Diferencia entre revisiones de «María de la Asunción»
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[Fol. 1r] '''Nisi Dominus ædificaverit domum in vanum laboraverunt, qui ædificant eam''' ''[1]''. […] | [Fol. 1r] '''Nisi Dominus ædificaverit domum in vanum laboraverunt, qui ædificant eam''' ''[1]''. […] | ||
[fol. 2r] […] Parece que para decir de la fundación de este convento se ha de y debe tratar de su fundadora en primer lugar, por ser el primero instrumento que tomó el Altísimo para dicha obra. Y así se dice fue natural nuestra fundadora de la ciudad de Ávila, hija de un caballero de la ilustre y esclarecida familia de los Paniaguas de dicha ciudad, y aunque se ignora su nombre, se tiene por constante casó en el lugar de Aldeanueva, aldea de la jurisdicción de la villa del Barco, con labradora de una de las familias honradas de bueno y limpio linaje de dicho lugar, aunque pobre, y por su virtud humilde; haciéndose más feliz y dichoso este casamiento con la buena descendencia que en él tuvieron de tres hijas, siendo la primogénita nuestra venerable fundadora, que se llamó María, llevándose el renombre de Santo Domingo; la segunda, María de la Asunción; y la tercera, | [fol. 2r] […] Parece que para decir de la fundación de este convento se ha de y debe tratar de su fundadora en primer lugar, por ser el primero instrumento que tomó el Altísimo para dicha obra. Y así se dice fue natural nuestra fundadora de la ciudad de Ávila, hija de un caballero de la ilustre y esclarecida familia de los Paniaguas de dicha ciudad, y aunque se ignora su nombre, se tiene por constante casó en el lugar de Aldeanueva, aldea de la jurisdicción de la villa del Barco, con labradora de una de las familias honradas de bueno y limpio linaje de dicho lugar, aunque pobre, y por su virtud humilde; haciéndose más feliz y dichoso este casamiento con la buena descendencia que en él tuvieron de tres hijas, siendo la primogénita nuestra venerable fundadora, que se llamó María, llevándose el renombre de Santo Domingo; la segunda, María de la Asunción; y la tercera, María de los Santos, a las cuales infundió Dios su especialísimo espíritu de fundar este monasterio en su propia casa. […] [fol. 2v] […] Muertos los padres de nuestra fundadora, ella y sus dos hermanas se aplicaron a enseñar y adoctrinar niñas de la comarca, instruyéndolas en toda buena doctrina cristiana, santo temor de Dios y buena aplicación a las virtudes, con tanto provecho de las discípulas y buen ejemplo de los más distantes que no se tenía por dichoso el que no ponía sus hijas debajo de la educación y buena enseñanza de la madre Sor [fol. 3r] María y sus dos hermanas, trascendiendo tanto el buen olor de su vida virtuosa que no solo las traían discípulas de los lugares circunvencinos, sino es de muy distantes, y de familias muy ilustres. […] | ||
Asis- [fol. 3v] tida, pues, nuestra venerable señora de tan pías voluntades, conducidas de la de Nuestro Criador, dio principio a la gran fundación de dicho convento de Aldeanueva, Orden del glorioso Patriarcha Sancto Domingo, día trece de septiembre de mil quinientos y cuatro, víspera de la Exaltación de la Cruz, sin duda influido por el Divino Artífice por misteriosa elección de semejante día para semejante principio. Pues en él subcedió, hallándose presentes dichos señores duques y condes, el mayor prodigio y portentoso milagro, como es que la primera piedra que se sacó para hacer los cimientos se halló y vieron estar en forma de cruz, y tantas cuantas veces se partía, tantas se encontraba la mesma gloriosa señal de nuestra Redempción, por lo cual fue preciso, y como consiguiente a tal maravilla de tan gran misterio, intitular, como hoy se intitula a este convento, con el precioso renombre de Santa Cruz de la Magdalena. Y aunque su fundación se pone “Víspera de Nuestra Señora de la Asunción del año del Nacimiento del Señor” es porque en este día fue la primera celebración que en este convento se hizo de los divinos oficios. Refiérese también que de los señores que se hallaron presentes a ver principiar dicha obra, y a vista de tan milagroso caso como va expresado fue el primero, que echó una joya de oro en la zanja del edificio el Conde de Nieva. | Asis- [fol. 3v] tida, pues, nuestra venerable señora de tan pías voluntades, conducidas de la de Nuestro Criador, dio principio a la gran fundación de dicho convento de Aldeanueva, Orden del glorioso Patriarcha Sancto Domingo, día trece de septiembre de mil quinientos y cuatro, víspera de la Exaltación de la Cruz, sin duda influido por el Divino Artífice por misteriosa elección de semejante día para semejante principio. Pues en él subcedió, hallándose presentes dichos señores duques y condes, el mayor prodigio y portentoso milagro, como es que la primera piedra que se sacó para hacer los cimientos se halló y vieron estar en forma de cruz, y tantas cuantas veces se partía, tantas se encontraba la mesma gloriosa señal de nuestra Redempción, por lo cual fue preciso, y como consiguiente a tal maravilla de tan gran misterio, intitular, como hoy se intitula a este convento, con el precioso renombre de Santa Cruz de la Magdalena. Y aunque su fundación se pone “Víspera de Nuestra Señora de la Asunción del año del Nacimiento del Señor” es porque en este día fue la primera celebración que en este convento se hizo de los divinos oficios. Refiérese también que de los señores que se hallaron presentes a ver principiar dicha obra, y a vista de tan milagroso caso como va expresado fue el primero, que echó una joya de oro en la zanja del edificio el Conde de Nieva. | ||