María de Santa Lucía

De Catálogo de Santas Vivas
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María de Santa Lucía
Nombre María de Santa Lucía
Orden Dominicas
Títulos Monja del Monasterio de Santa María de Gracia de Sevilla
Fecha de nacimiento ¿Finales del s. XV?
Fecha de fallecimiento ¿Primera mitad del siglo XVI?
Lugar de fallecimiento Sevilla

Vida impresa

Ed. de Verónica Torres Martín; fecha de edición: mayo de 2026.

Fuente

Archivo:Juan López 1615.jpg
Juan López, 1615. “Libro primero de la quarta parte de la historia de Santo Domingo y de su orden”, Quarta parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores. Valladolid: Francisco Fernández de Córdoba, 146.
  • López, Juan, 1615. “Libro primero de la quarta parte de la historia de Santo Domingo y de su orden”, Quarta parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores. Valladolid: Francisco Fernández de Córdoba, 146.

Contexto material del impreso Quarta parte de la historia general de Santo Domingo, y de su orden de predicadores.

Criterios de edición

Se han adoptado los criterios de edición de vidas impresas estipulados en el catálogo, esto es, se han eliminado las consonantes geminadas y se ha modernizado la ortografía (sibilantes, b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.). Se mantiene el uso del paréntesis para indicar observaciones digresivas según el original. Además, se han ajustado a los criterios actuales del español la unión y separación de palabras (“desta”, “deste”, etc.), el uso de mayúsculas y minúsculas, la acentuación y la puntuación. Asimismo, se han expandido las abreviaturas.

Vida de María de Santa Lucía

[143] Capítulo XLVII

Adonde se prosigue la materia del capítulo pasado

[…] [146] La madre María de Santa Lucía tomó el hábito siendo de veinte y dos años. Vivió solos dos en la religión, pero luciéronsele como si hubiera vivido muchos, que, como es maldito el que teniendo cien años merece el nombre de niño, el justo en muy pocos tiene canas y llega a la perfección, que se tuviera en mucho alcanzarla después de muy largos ejercicios. En entrando en la orden la sierva de Dios Lucía, se dio a la oración de manera que en este ejercicio empleaba noches y días. Y, como en ella la daba el Señor un alto conocimiento de su grandeza, vueltos los ojos a sí misma, no echaba de ver sino cosas que la humillasen. Ocupábase con particular alegría en todos los oficios bajos. En los trabajos y en las ocasiones que se ofrecían para tenerla en poco era su singular consuelo. Respondió a sus santos ejercicios una dichosa muerte. Visitola el bienaventurado santo Domingo, con que quedó regocijadísima y diciendo mil lindezas a un Cristo crucificado y, besando con grandísima devoción sus santísimas llagas, espiró.