3952
ediciones
Cambios
m
sin resumen de edición
[[Category:Pedro_de_Alcocer]]
[[Category:Francisco_de_Pisa]]
[[Category:Alonso_de_Villegas]]
[[Archivo:Santa_Beatriz_Silva_y_milagro_de_bula_papal.jpeg|derecha|Santa Beatriz Silva|link=]]
= Vida impresa (1)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: abril de 2021.
== Fuente ==
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Alonso_de_Villegas Villegas, Alonso de], 1588. ''Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum: en que se ponen vidas de varones illustres, los quales, aunque no estan canonizados, mas piadosamente se cree dellos que gozan de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes... Huesca: Iuan Perez de Valdiuielso''. Fols. 26r col. b – 26v col. b.
== Criterios de edición ==
El relato aparece integrado en el apartado 186 (dedicado a fray Martín Ruiz de la Orden de Menores) de la Adición de la Tercera Parte del ''Flos sanctorum'' de Alonso de Villegas.
Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, por ello, han sido eliminadas las duplicaciones de consonantes: ff/f, ll/l, nn/n, ss/s, En cambio, se respetan los grupos consonánticos -nc- (sancta) y -bj- (subjetas), y las contracciones. Además, se mantiene la concordancia en género y número de determinantes, adjetivos y sustantivos aunque no coincida con el empleo actual (una arca, deste orden, el orden), así como la conjunción copulativa “y” ante palabras iniciadas con el sonido vocálico “i”. Asimismo, para facilitar la localización de los textos, hemos indicado el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).
Se ofrecen datos en torno al texto editado en:
M.Mar Cortés Timoner, “Censuras, silencios y magisterio femenino en la Adición a la tercera parte del ''Flos Sanctorum'' de Alonso de Villegas”, ''Specula. Revista de humanidades y espiritualidad'', vol. 1 (abril 2021) (en prensa).
==Vida de Beatriz de Silva==
[Fol. 26r col. b]
Siendo rey de Castilla y de León don Juan el Segundo, padre de la Reina Católica doña Isabel, trató casamiento con una hija del rey don Duarte de Portugal, llamada también doña Isabel. Trujo esta señora, entre otras damas, una de alto linaje de aquel reino y cercana parienta suya llamada doña Beatriz de Silva. La cual, en hermosura, gala y buena conversación, excedía no solo a las otras damas, sino a todas las de su tiempo, por lo cual, y por la nobleza de su linaje, comenzó a ser festejada y servida de cuantos grandes había en la corte, y algunos dellos la demandaban en casamiento, sobre lo cual había diferencias y contiendas queriendo cada uno ser principal en su privanza. Y como esto fuese adelante, llegando a noticia de la Reina, creyendo que la misma doña Beatriz tenía culpa, mandola prender y encerrar en una caja de madera hecha para este efecto, donde la hizo estar tres días sin comer. Viéndose la afligida señora sin culpa tan maltratada, encomendose de todo corazón a la Gloriosa Virgen Nuestra Señora, a la cual hizo voto de virginidad, ofreciéndosele de todo corazón y con tantas lágrimas que mereció ser visitada desta Gloriosísima Virgen. La cual se le apareció vestida del hábito de la Concepción como le traen las monjas deste orden, que es: saya y escapulario blanco, y manto azul; y diole mucho esfuerzo y consuelo. Pasados los tres días, fue puesta en libertad. Y teniendo por muy peligrosa la vida de palacio, determinó irse a Toledo y encerrarse en el monasterio de Sancto Domingo el Real.
Viniendo por el camino con alguna compañía, a la pasada de un monte oyose llamar en lengua portuguesa y, volviendo la cabeza, vido venir dos frailes con hábito de Sant Francisco. Y, creyendo que la Reina los enviaba para que la confesasen y fuese luego muerta, tuvo grande temor y, con mucha aflición, encomendose a Nuestra Señora, a quien tenía por su abogada y valedora. Mas, llegando los dos religiosos, hablaronle palabras de mucha consolación y, quitándole el temor, dijeronle que estuviese cierta y segura que, con el favor de la Virgen Sacratísima, sería ella madre de muchas hijas, muy benditas y nombradas en el mundo. Y como ella respondiese que tenía ofrecido y hecho voto a Nuestro Señor de castidad virginal, ellos dijeron que sería así como decía. Y caminando [fol. 26v col. a] todos llegaron a una posada, adonde, queriendo ella sentarse a comer, llamando a los frailes para que comiesen y buscándolos, no fueron vistos, por donde claramente entendió haber sido revelación divina con que Nuestro Señor quiso confirmar su sancto deseo y manifestarle lo que estaba por venir de multiplicación de sanctas hijas que, a su Majestad, había de engendrar en el Orden de la Concepción de Nuestra Señora. Y su alma quedó muy confortada con esta visitación, y con grande fe que aquellos religiosos eran Sant Francisco y Sant Antonio, cuya devota particular era y lo fue en adelante, celebrando sus fiestas hasta que murió.
Llegando a Toledo, recogiose luego con dos criadas suyas en el monasterio ya dicho de Sancto Domingo el Real, y en él estuvo, en hábito seglar, treinta años haciendo muy estrecha y áspera vida en continua oración y contemplación. En todo este tiempo, ningún hombre ni mujer vido su rostro descubierto si no fue la Reina Católica doña Isabel y una sirviente que le administraba las cosas necesarias, ni tampoco los otros años que después vivió. Esto hacía en penitencia de la ocasión de vanidad que, con su hermosura, dio al mundo. Y siendo devota de la siempre Virgen María, particularmente de su Purísima Concepción, pensaba muchas veces cómo la pudiese más honrar y engrandecer, y, para esto, tenía grandes pensamientos y deseos de instituir una religión con título de Inmaculada Concepción. Y comunicando este su deseo con la misma Reina doña Isabel, hallola tan favorable y conforme a su voluntad que luego le ayudó a cumplir tan sancta obra dándole, en Toledo, unos palacios del alcázar de Galiana, que, como se ha dicho, eran donde es de presente Sancta Fe y, a la sazón, estaba la Casa de la Moneda. Y allí se encerró esta señora con otras doce doncellas, dejando el monasterio de Santo Domingo. Y fue el año de Cristo de mil y cuatrocientos y ochenta y cuatro, adonde estuvo por cinco años, dando traza qué hábito y orden tomaría. Y el [año] de ochenta y nueve, a su petición, y de la Reina Católica, el Papa Inocencio Octavo le concedió la institución del orden con el nombre, hábito y oficio de la Concepción, como le tuvieron de allí adelante las religiosas deste orden, aunque guardando la regla de Cístel y subjetas al perlado diocesano porque el Pontíficie no quiso conceder ni aprobar orden, ni regla nueva. Lo cual, todo como el Papa lo concedió, le fue revelado a esta sancta religiosa. Y aun aconteció un milagro acerca dello. Que, perdiéndose en el mar, con otras muchas cosas, las bulas de la institución y religión, fueron milagrosamente halladas por esta bendita señora en una arca del monasterio. Y aparejando con grande diligencia las cosas convenientes al tomar del hábito, hacer la profesión y recebir el velo conforme a las letras [26v col. b] apostólicas, el quinto día después desta determinación, estando orando, le apareció Nuestra Señora y le dijo que, al décimo día, moriría. Y así sucedió porque, recebidos muy devotamente los sacramentos, se fue a su Esposo celestial en el año de mil y cuatrocientos y noventa ''[1]'', de edad de sesenta y seis años.
Algún tiempo después, siendo mudado su cuerpo de la sepultura para ser guardado en un rico sepulcro, tan grande fue el olor y fragancia que de allí salió que todos los presentes fueron muy recreados y enterados en la vida sancta desta bendita mujer. Luego pues que murió, las monjas que estaban en aquel monasterio de Sancta Fe tomaron el hábito y hizieron profesión conforme a las letras apostólicas.
==Notas==
''[1]'' En el lateral derecho leemos: “Año de 1490.”
= Vida impresa (2)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/veronica-torres-martin/ Verónica Torres Martín]; fecha de edición: octubre de 2020
''[2]'' Figura en el texto original: “corre”. Se ha subsanado la errata.
= Vida impresa (23)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-aboal-lopez/ María Aboal López]; fecha de edición: octubre de 2020.
[277r] […] Doña Beatriz de Silva, de nación portuguesa, fundadora en esta ciudad de la sagrada Orden de Nuestra Señora de la Concepción y monja deste mismo título, nombre y hábito en el monesterio de la Concepción desta ciudad; falleció en el año de 1490.
= Vida impresa (34)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/pedro-garcia-suarez/ Pedro García Suárez]; fecha de edición: diciembre de 2016; fecha de modificación: agosto de 2020.