Cambios

Saltar a: navegación, buscar

Beatriz de Silva

1 byte añadido, 17:55 20 abr 2021
m
sin resumen de edición
= Vida impresa (1)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/mariaveronica-deltorres-mar-cortes-timoner/martin/ Mar Cortés TimonerVerónica Torres Martín]; fecha de edición: abril octubre de 2021.2020
== Fuente ==
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Alonso_de_Villegas VillegasPedro_de_Alcocer Alcocer, Alonso Pedro de], 15881554. ''Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum: “Libro segundo, en que particularmente se ponen vidas escribe el principio, y fundamento desta sancta ygleia de varones illustresToledo…”, ''Hystoria, los qualeso descripcion dela Imperial cibdad de Toledo. Con todas las cosas acontecidad en ella, aunque no estan canonizadosdesde su principio, mas piadosamente y fundacion. Adonde se cree dellos que gozan tocan, y refieren muchas antigüedades, y cosas notables de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes... Huesca: Iuan Perez la Hystoria general de ValdiuielsoEspaña'', Toledo: Juan Ferrer, fols. Fols. 26r 107r col. b – 26v 109v [108v] col. b''[1]''.
== Criterios de edición ==
El relato aparece integrado en el apartado 186 (dedicado a fray Martín Ruiz libro segundo de la ''Historia, o descripción de la imperial ciudad de Toledo'', impreso en 1554, en el que se describe la fundación de los monasterios, hospitales y lugares píos de la ciudad de Toledo. La vida de Beatriz de Silva se integra en el decimosexto capítulo, en el que se ejemplifica el principio de la Orden de Menores) la Concepción.  Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, por tanto, se ha decidido respetar la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico con la intención de no perder los valores fonéticos, léxicos y sintácticos de la Adición época. Asimismo, se conservan las grafías de sibilantes por tratarse de un impreso de mediados del siglo XVI. Además, para facilitar la Tercera Parte localización del ''Flos sanctorum'' texto, se indica el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).  ==Vida de Alonso Beatriz de Villegas.Silva==
Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, por ello, han sido eliminadas las duplicaciones de consonantes: ff/f, ll/l, nn/n, ss/s, En cambio, se respetan los grupos consonánticos -nc- (sancta) y -bj- (subjetas), y las contracciones===Cap. Además, se mantiene la concordancia en género y número de determinantes, adjetivos y sustantivos aunque no coincida con el empleo actual (una arca, deste orden, el orden), así como la conjunción copulativa “y” ante palabras iniciadas con el sonido vocálico “i”. Asimismo, para facilitar la localización de los textos, hemos indicado el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).Se ofrecen datos en torno al texto editado en:XVI===
M.Mar Cortés Timoner, “Censuras, silencios y magisterio femenino en la Adición a la tercera parte del ''Flos Sanctorum'' De la Orden de Alonso la Concepción, y de Villegas”, su principio''Specula. Revista de humanidades y espiritualidad'', vol. 1 (abril 2021) (en prensa).
==Vida [fol. 107r col. b] El devoto monesterio que antes se llamaba San Francisco y agora se llama la Concepción, que fue el primero que de esta santa orden en España se fundó, fue al comienço fundado por los frailes de San Francisco por la forma que ya diximos. De adonde, después de haber estado 260 años, se mudaron al monesterio de San Juan de los Reyes, dexando este dicho monesterio para estas religiosas de la [fol. 107v col. a] aprobada Orden de la Concepción de Nuestra Señora, la cual orden començó de la manera siguiente.Al tiempo que vino de Portugal la reina doña Isabel a casarse con el rey don Juan el Segundo, truxo consigo (entre las otras damas) una de alto linaje, cercana parienta suya, llamada doña Beatriz de Silva==, que en fermosura, galanía y dulce conversación sobrepujaba, no solo a las otras damas, mas a todas las de su tiempo. Por lo cual, y por la claridad de su linaje, començó a ser festejada y requerida de todos cuantos grandes en la corte había y de algunos de ellos demandaba casamiento, sobre lo cual había en la corte ''[2]'' diversos ruidos y quistiones, queriendo cada uno ser solo en su requiebro y privança. Y como estas cosas procediessen adelante, llegado a noticia de la reina y creyendo que la dicha doña Beatriz tenía en ello alguna culpa, la mandó encerrar en una caxa de madera que para ello mandó hazer, adonde la hizo estar tres días sin comer ni beber. Y viéndose esta señora sin culpa tan maltratada, encomendóse de todo coraçón a la gloriosa Virgen Nuestra Señora, a la cual votó su virginidad, ofreciéndose de todo coraçón a ella con tantas lágrimas de devoción que mereció ser visitada de esta gloriosíssima Virgen. La cual dizen que le apareció vestida del hábito de la Concepción, como hoy le traen estas religiosas (que es sayas y escapularios blancos y mantos azules), y la consoló y confortó. Y como passados los tres días fuese puesta en su libertad, pareciéndole muy peligrosa la vida de la corte, determinó, por poder vacar más libremente en el servicio de Nuestro Se- [fol. 107v col. b] ñor, de venirse a esta ciudad de Toledo y meterse en el monesterio de Santo Domingo el Real. Y veniendo por el camino, a la passada de un monte, se oyó llamar en lengua portuguesa y, volviendo la cabeça, vido venir dos frailes de la Orden de San Francisco y, creyendo que la reina los enviaba para que la confessasen y darle luego la muerte, ovo gran temor y luego recurrió a Nuestra Señora, a quien tenía por abogada. Llegados a ella, los frailes la consolaron y, vista su turbación y sabida la causa de ella, no solo le quitaron el temor, mas le dixeron que sería madre de muchas hijas muy nombradas y señaladas en el mundo. Y como ella replicasse que tenía ofrecida a Dios su virginidad, ellos le respondieron que assí sería como ellos dezían. Y caminando assí todos juntos llegaron a la posada adonde, queriéndose ella assentar a comer y llamando a los frailes para que comiessen, nunca más parecieron, por donde claramente se manifestó haber sido revelación divina.
Y llegada esta señora a esta ciudad, se metió con dos servientas en el dicho monesterio de Santo Domingo el Real, adonde estuvo en hábito secular más de 30 años haziendo vida santa y absteríssima, en todos los cuales ningún hombre ni mujer vido su cara descubierta, sino fue la Reina Católica y una su sirvienta que le administraba las cosas necessarias, ni tan poco los otros años que después vivió. Y siendo devota de la gloriosíssima siempre Virgen María, principalmente de su Santísima Concepción, siempre pensaba cómo la pudiesse más sublimar y engrandecer y, para esta, pen- [Folfol. 26r 109r col. ba] Siendo rey só muchas vezes de Castilla y instituir una nueva orden de León don Juan el Segundosu Santa Concepción, padre de lo cual comunicado con la Católica Reina Católica doña Isabely hallándola muy conforme a su voluntad, se dispuso a lo hazer assí. Y queriendo esta santa reina ayudar a su propósito, le dio los palacios que antiguamente se dezían de Galiana, trató casamiento con una hija del rey don Duarte que era uno de los alcáçares de Portugalesta ciudad, llamada también doña Isabeladonde está el monesterio de Santa Fe (en que antes estaba la Casa de la Moneda). Trujo Adonde esta señora, entre dexando el monesterio de Santo Domingo, se metió con otras damasdoze religiosas en el año de nuestra salud de 1484 años, una adonde estuvo reduzido en forma de alto linaje monesterio hasta el año de aquel reino 1489 años, pensando siempre qué orden y cercana parienta suya llamada doña Beatriz de Silvahábito tomaría. La En el cualdicho año, en hermosuraa pedimiento suyo y suplicación de la Católica Reina, gala el papa Inocencio Octavo le concedió la continuación de su orden con el hábito y nombre y buena conversaciónoficio de la Concepción, cual hoy le usan estas religiosas con ciertos ayunos, excedía todo debaxo de la Orden del Cístel, con obediencia al perlado diocesano, porque el papa no solo quiso conceder ni aprobar orden ni regla nueva. Lo cual, todo assí como el Papa lo concedió, le fue revelado a esta santa religiosa, y aun acerca de ellos aconteció otro grande miraglo. Como las otras damasbulas de esta concesión se hundiessen en la mar, sino a todas juntamente con las de su tiempootras cosas que en la nao venía, fueron divinalmente halladas por lo cualesta bienaventurada religiosa en una caxa del monesterio y, estando aparejando con gran diligencia las cosas convenientes al tomar del hábito y por al hazer de la nobleza de su linajeprofessión y tomar del velo, comenzó conforme a ser festejada y servida las [fol. 109r col. b] letras apostólicas, el quinto día después de cuantos grandes había esta determinación, estando en la cortesu oración, le apareció Nuestra Señora, y algunos dellos la demandaban le dixo que dende a diez días moriría. Y assí aconteció cómo Nuestra Señora se lo dixo, que, habiendo recebido los santíssimos sacramentos, murió santamente en casamientoel año de nuestra salud de 1490, sobre lo cual había diferencias y contiendas queriendo cada uno ser principal en su privanzasiendo de edad de 66 años. Y como esto fuese adelantepoco tiempo después sacassen su cuerpo del lugar adonde estaba, llegando para ponerle en un suntuoso monumento que tenía hecho a noticia la diestra parte de la Reinasu coro, adonde agora está, creyendo tan grande fue el olor que la misma doña Beatriz tenía culpade ella salió que todos fueron recreados. Muerta esta santa religiosa, mandola prender las monjas que en el dicho monesterio de Santa Fe quedaron tomaron el hábito y encerrar en una caja hizieron professión conforme a las letras apostólicas. Passados cuatro años después desto, los Reyes Católicos, juntamente con fray Francisco Ximénez (que después fue arçobispo de madera hecha para este efectoToledo), donde que era vicario provincial y universal reformador de toda la hizo estar tres días sin comer. Viéndose orden, desseando reformar estas monjas de Santa Fe, que por otro nombre se llamaba la afligida señora sin culpa tan maltratadaConcepción, encomendose y también las monjas de S. Pedro de todo corazón las Dueñas (que ya diximos) porque no vivían conforme a la Gloriosa Virgen Nuestra Señora, a Regla de S. Benito (debaxo de la cual hizo voto de virginidadmilitaban), pareciéndoles que para su autoridad y reformación convenía juntar las unas con las otras, ofreciéndosele lo hizieron ansí en el año del Señor de todo corazón y 1494 años con tantas lágrimas que mereció ser visitada desta Gloriosísima Virgenautoridad del papa Alexandre Sexto. La cual se le apareció vestida del hábito Y después de ayuntadas por la Concepción como le traen dicha autoridad las monjas deste ordende S. Pedro, dexaron la Regla de San Benito, que es: saya y escapulario blancolas monjas de la Concepción, la del Cístel, y manto azul; las unas y diole mucho esfuerzo las otras tomaron el hábito y consuelola [fol. Pasados los tres días, fue puesta en libertad109v col. a] manera del vivir de la Concepción y la Regla de Santa Clara. Y teniendo de esta manera estuvieron juntas debaxo de la dicha regla hasta el año del Señor de 1501 años, que por muy peligrosa mandamiento de los Reyes Católicos se passaron al monesterio que antes se llamaba San Francisco y agora se llama la vida Concepción, de palacioadonde poco antes había mandado salir los frailes que en él estaban, determinó irse passándolos al monesterio de San Juan de los Reyes juntamente con los otros observantes que a Toledo él vinieron de la Bastida, como es dicho. Y esta passada de estas religiosas al dicho monesterio se hizo con autoridad del papa Julio Segundo y encerrarse , en el monasterio dicho monesterio de Sancto Domingo S. Pedro, se hizo después el RealHospital de Santa Cruz, que agora se llama del Cardenal.
Viniendo por el camino con alguna compañíaPassadas assí estas religiosas al monesterio de la Concepción, començaron a la pasada de un monte oyose llamar florecer en lengua portuguesa santas obras con grande observancia yguarda de su religión, lo cual de tal manera inflamó los coraçones de muchas nobles de esta ciudad que, volviendo la cabezadesseando servir a Nuestro Señor, vido venir dos frailes con tomaron el hábito de Sant Francisco. Yesta religión, creyendo que la Reina los enviaba para que la confesasen y fuese luego muerta, tuvo grande temor en el cual sirven devotamente a Dios; y, movidos con mucha aflicióneste santo desseo, encomendose a Nuestra Señoraen otras diversas partes de estos reinos se fundaron otros monesterios de esta orden adonde assí como en esta ciudad se haze vida honesta y recogida. Y no mucho después, pareciéndoles a quien tenía por estas honestas vírgines cosa indigna de su abogada orden tener el hábito y valedora. Mas, llegando los dos religiosos, hablaronle palabras manera de mucha consolación vivir y, quitándole el temor, dijeronle que estuviese cierta oficio de la Concepción y segura quetener la Regla de Santa Clara, con el favor consejo y ayuda de algunos religiosos de esta provincia compusieron la Regla de la Virgen SacratísimaConcepción, sería ella madre debaxo de muchas hijasla cual militan, muy benditas y nombradas en el mundo. Y como ella respondiese que tenía ofrecido fue aprobada y hecho voto a Nuestro Señor de castidad virginal, ellos dijeron que sería así como decía. Y caminando con-[fol. 26v 109v col. ab] todos llegaron a una posada, adonde, queriendo ella sentarse a comer, llamando a los frailes para que comiesen y buscándolos, no fueron vistos, firmada por donde claramente entendió haber sido revelación divina con que Nuestro el papa Julio en el año del Señor quiso confirmar su sancto deseo y manifestarle lo que estaba por venir de multiplicación 1511 años. Y fueron estas religiosas absueltas del primero voto de la Regla de sanctas hijas que, a su Majestad, había Santa Clara y hizieron de engendrar nuevo voto y professión en el Orden la de la Santa Concepción de Nuestra Señora. Y su alma quedó muy confortada con esta visitación, como hoy le tienen viviendo santamente y con grande fe que aquellos religiosos eran Sant Francisco y Sant Antonio, cuya devota particular era y lo fue en adelante, celebrando sus fiestas hasta que muriógran recogimiento.
Llegando a Toledo, recogiose luego con dos criadas suyas en el monasterio ya dicho de Sancto Domingo el Real, y en él estuvo, en hábito seglar, treinta años haciendo muy estrecha y áspera vida en continua oración y contemplación. En todo este tiempo, ningún hombre ni mujer vido su rostro descubierto si no fue la Reina Católica doña Isabel y una sirviente que le administraba las cosas necesarias, ni tampoco los otros años que después vivió. Esto hacía en penitencia de la ocasión de vanidad que, con su hermosura, dio al mundo. Y siendo devota de la siempre Virgen María, particularmente de su Purísima Concepción, pensaba muchas veces cómo la pudiese más honrar y engrandecer, y, para esto, tenía grandes pensamientos y deseos de instituir una religión con título de Inmaculada Concepción. Y comunicando este su deseo con la misma Reina doña Isabel, hallola tan favorable y conforme a su voluntad que luego le ayudó a cumplir tan sancta obra dándole, en Toledo, unos palacios del alcázar de Galiana, que, como se ha dicho, eran donde es de presente Sancta Fe y, a la sazón, estaba la Casa de la Moneda. Y allí se encerró esta señora con otras doce doncellas, dejando el monasterio de Santo Domingo. Y fue el año de Cristo de mil y cuatrocientos y ochenta y cuatro, adonde estuvo por cinco años, dando traza qué hábito y orden tomaría. Y el [año] de ochenta y nueve, a su petición, y de la Reina Católica, el Papa Inocencio Octavo le concedió la institución del orden con el nombre, hábito y oficio de la Concepción, como le tuvieron de allí adelante las religiosas deste orden, aunque guardando la regla de Cístel y subjetas al perlado diocesano porque el Pontíficie no quiso conceder ni aprobar orden, ni regla nueva. Lo cual, todo como el Papa lo concedió, le fue revelado a esta sancta religiosa. Y aun aconteció un milagro acerca dello. Que, perdiéndose en el mar, con otras muchas cosas, las bulas de la institución y religión, fueron milagrosamente halladas por esta bendita señora en una arca del monasterio. Y aparejando con grande diligencia las cosas convenientes al tomar del hábito, hacer la profesión y recebir el velo conforme a las letras [26v col. b] apostólicas, el quinto día después desta determinación, estando orando, le apareció Nuestra Señora y le dijo que, al décimo día, moriría. Y así sucedió porque, recebidos muy devotamente los sacramentos, se fue a su Esposo celestial en el año de mil y cuatrocientos y noventa ''[1]'', de edad de sesenta y seis años. ===Notas===
Algún tiempo después''[1]'' Ejemplar mal foliado, siendo mudado su cuerpo de la sepultura para pues aparece como CIX cuando debería ser guardado en un rico sepulcro, tan grande fue el olor y fragancia que de allí salió que todos los presentes fueron muy recreados y enterados en la vida sancta desta bendita mujerCVIII. Luego pues que murióAdemás, las monjas cabe indicar que estaban en aquel monasterio de Sancta Fe tomaron no aparece el hábito y hizieron profesión conforme a las letras apostólicascapítulo XIII.
==Notas==''[12]'' En Figura en el lateral derecho leemostexto original: “Año de 1490“corre”. Se ha subsanado la errata.
= Vida impresa (2)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/veronicamaria-torresdel-martinmar-cortes-timoner// Verónica Torres MartínMar Cortés Timoner]; fecha de edición: octubre abril de 20202021.
== Fuente ==
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Pedro_de_Alcocer AlcocerAlonso_de_Villegas Villegas, Pedro Alonso de], 15541588. “Libro segundo, ''Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum: en que particularmente se escribe el principioponen vidas de varones illustres, y fundamento desta sancta ygleia de Toledo…”los quales, ''Hystoriaaunque no estan canonizados, o descripcion dela Imperial cibdad mas piadosamente se cree dellos que gozan de ToledoDios por auer sido sus vidas famosas en virtudes.. Con todas las cosas acontecidad en ella, desde su principio, y fundacion. Adonde se tocan, y refieren muchas antigüedades, y cosas notables de la Hystoria general Huesca: Iuan Perez de EspañaValdiuielso'', Toledo: Juan Ferrer, fols. 107r Fols. 26r col. b – 109v [108v] 26v col. b ''[1]''.
== Criterios de edición ==
El relato aparece integrado en el libro segundo apartado 186 (dedicado a fray Martín Ruiz de la ''Historia, o descripción Orden de Menores) de la imperial ciudad Adición de Toledola Tercera Parte del ''Flos sanctorum''de Alonso de Villegas. Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, por ello, han sido eliminadas las duplicaciones de consonantes: ff/f, impreso en 1554ll/l, nn/n, ss/s, En cambio, en el que se describe la fundación de respetan los monasteriosgrupos consonánticos -nc- (sancta) y -bj- (subjetas), hospitales y lugares píos de la ciudad de Toledolas contracciones. La vida de Beatriz de Silva Además, se integra mantiene la concordancia en género y número de determinantes, adjetivos y sustantivos aunque no coincida con el decimosexto capítuloempleo actual (una arca, deste orden, en el que se ejemplifica orden), así como la conjunción copulativa “y” ante palabras iniciadas con el principio de sonido vocálico “i”. Asimismo, para facilitar la Orden localización de los textos, hemos indicado el folio (r-v) y la Concepcióncolumna correspondiente (a-b). Se ofrecen datos en torno al texto editado en:
Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas yM.Mar Cortés Timoner, por tanto“Censuras, se ha decidido respetar silencios y magisterio femenino en la morfología Adición a la tercera parte del ''Flos Sanctorum'' de las palabras con interés morfológico o fonológico con la intención Alonso de no perder los valores fonéticosVillegas”, léxicos ''Specula. Revista de humanidades y sintácticos de la época. Asimismoespiritualidad'', se conservan las grafías de sibilantes por tratarse de un impreso de mediados del siglo XVIvol. Además, para facilitar la localización del texto, se indica el folio 1 (r-vabril 2021) y la columna correspondiente (a-ben prensa).
==Vida de Beatriz de Silva==
===Cap[Fol. 26r col. b] Siendo rey de Castilla y de León don Juan el Segundo, padre de la Reina Católica doña Isabel, trató casamiento con una hija del rey don Duarte de Portugal, llamada también doña Isabel. Trujo esta señora, entre otras damas, una de alto linaje de aquel reino y cercana parienta suya llamada doña Beatriz de Silva. La cual, en hermosura, gala y buena conversación, excedía no solo a las otras damas, sino a todas las de su tiempo, por lo cual, y por la nobleza de su linaje, comenzó a ser festejada y servida de cuantos grandes había en la corte, y algunos dellos la demandaban en casamiento, sobre lo cual había diferencias y contiendas queriendo cada uno ser principal en su privanza. Y como esto fuese adelante, llegando a noticia de la Reina, creyendo que la misma doña Beatriz tenía culpa, mandola prender y encerrar en una caja de madera hecha para este efecto, donde la hizo estar tres días sin comer. Viéndose la afligida señora sin culpa tan maltratada, encomendose de todo corazón a la Gloriosa Virgen Nuestra Señora, a la cual hizo voto de virginidad, ofreciéndosele de todo corazón y con tantas lágrimas que mereció ser visitada desta Gloriosísima Virgen. La cual se le apareció vestida del hábito de la Concepción como le traen las monjas deste orden, que es: saya y escapulario blanco, y manto azul; y diole mucho esfuerzo y consuelo. Pasados los tres días, fue puesta en libertad. Y teniendo por muy peligrosa la vida de palacio, determinó irse a Toledo y encerrarse en el monasterio de Sancto Domingo el Real. XVI===
'''De Viniendo por el camino con alguna compañía, a la pasada de un monte oyose llamar en lengua portuguesa y, volviendo la cabeza, vido venir dos frailes con hábito de Sant Francisco. Y, creyendo que la Reina los enviaba para que la confesasen y fuese luego muerta, tuvo grande temor y, con mucha aflición, encomendose a Nuestra Señora, a quien tenía por su abogada y valedora. Mas, llegando los dos religiosos, hablaronle palabras de mucha consolación y, quitándole el temor, dijeronle que estuviese cierta y segura que, con el favor de la Virgen Sacratísima, sería ella madre de muchas hijas, muy benditas y nombradas en el mundo. Y como ella respondiese que tenía ofrecido y hecho voto a Nuestro Señor de castidad virginal, ellos dijeron que sería así como decía. Y caminando [fol. 26v col. a] todos llegaron a una posada, adonde, queriendo ella sentarse a comer, llamando a los frailes para que comiesen y buscándolos, no fueron vistos, por donde claramente entendió haber sido revelación divina con que Nuestro Señor quiso confirmar su sancto deseo y manifestarle lo que estaba por venir de multiplicación de sanctas hijas que, a su Majestad, había de engendrar en el Orden de la Concepciónde Nuestra Señora. Y su alma quedó muy confortada con esta visitación, y con grande fe que aquellos religiosos eran Sant Francisco y Sant Antonio, cuya devota particular era y de su principio'''lo fue en adelante, celebrando sus fiestas hasta que murió.
[fol. 107r col. b] El devoto monesterio que antes se llamaba San Francisco y agora se llama la ConcepciónLlegando a Toledo, que fue recogiose luego con dos criadas suyas en el primero que monasterio ya dicho de esta santa orden Sancto Domingo el Real, y en él estuvo, en hábito seglar, treinta años haciendo muy estrecha y áspera vida en España se fundócontinua oración y contemplación. En todo este tiempo, ningún hombre ni mujer vido su rostro descubierto si no fue al comienço fundado por los frailes de San Francisco por la forma Reina Católica doña Isabel y una sirviente que ya diximos. De adondele administraba las cosas necesarias, ni tampoco los otros años que después de haber estado 260 años, se mudaron al monesterio de San Juan de los Reyes, dexando este dicho monesterio para estas religiosas de la [folvivió. 107v col. a] aprobada Orden Esto hacía en penitencia de la Concepción ocasión de Nuestra Señoravanidad que, con su hermosura, la cual orden començó de la manera siguientedio al mundo.Al tiempo que vino Y siendo devota de Portugal la reina doña Isabel a casarse con el rey don Juan el Segundosiempre Virgen María, truxo consigo (entre las otras damas) una particularmente de alto linajesu Purísima Concepción, cercana parienta suyapensaba muchas veces cómo la pudiese más honrar y engrandecer, llamada doña Beatriz de Silvay, que en fermosurapara esto, galanía tenía grandes pensamientos y dulce conversación sobrepujaba, no solo a las otras damas, mas a todas las deseos de instituir una religión con título de Inmaculada Concepción. Y comunicando este su tiempo. Por lo cualdeseo con la misma Reina doña Isabel, hallola tan favorable y por la claridad de conforme a su linajevoluntad que luego le ayudó a cumplir tan sancta obra dándole, començó a ser festejada y requerida de todos cuantos grandes en la corte había y Toledo, unos palacios del alcázar de algunos de ellos demandaba casamientoGaliana, sobre lo cual había en la corte ''[2]'' diversos ruidos y quistionesque, queriendo cada uno ser solo en su requiebro y privança. Y como estas cosas procediessen adelantese ha dicho, llegado a noticia eran donde es de la reina presente Sancta Fe y creyendo que , a la dicha doña Beatriz tenía en ello alguna culpasazón, estaba la mandó encerrar en una caxa Casa de madera que para ello mandó hazer, adonde la hizo estar tres días sin comer ni beberMoneda. Y viéndose allí se encerró esta señora sin culpa tan maltratadacon otras doce doncellas, dejando el monasterio de Santo Domingo. Y fue el año de Cristo de mil y cuatrocientos y ochenta y cuatro, adonde estuvo por cinco años, encomendóse dando traza qué hábito y orden tomaría. Y el [año] de todo coraçón a la gloriosa Virgen Nuestra Señoraochenta y nueve, a la cual votó su virginidadpetición, ofreciéndose y de todo coraçón a ella con tantas lágrimas de devoción que mereció ser visitada de esta gloriosíssima Virgen. La cual dizen que la Reina Católica, el Papa Inocencio Octavo le apareció vestida concedió la institución del orden con el nombre, hábito y oficio de la Concepción, como hoy le traen estas tuvieron de allí adelante las religiosas (que es sayas y escapularios blancos y mantos azules)deste orden, y aunque guardando la consoló regla de Cístel y confortósubjetas al perlado diocesano porque el Pontíficie no quiso conceder ni aprobar orden, ni regla nueva. Y Lo cual, todo como passados los tres días fuese puesta en su libertad, pareciéndole muy peligrosa la vida de la corte, determinó, por poder vacar más libremente en el servicio de Nuestro Se- [fol. 107v col. b] ñorPapa lo concedió, de venirse le fue revelado a esta ciudad de Toledo y meterse en el monesterio de Santo Domingo el Realsancta religiosa. Y veniendo por el camino, a la passada de aun aconteció un montemilagro acerca dello. Que, se oyó llamar perdiéndose en lengua portuguesa yel mar, volviendo la cabeçacon otras muchas cosas, vido venir dos frailes de la Orden las bulas de San Francisco y, creyendo que la reina los enviaba para que la confessasen y darle luego la muerte, ovo gran temor institución y luego recurrió a Nuestra Señorareligión, a quien tenía fueron milagrosamente halladas por abogadaesta bendita señora en una arca del monasterio. Llegados a ellaY aparejando con grande diligencia las cosas convenientes al tomar del hábito, los frailes hacer la consolaron profesión yrecebir el velo conforme a las letras [26v col. b] apostólicas, vista su turbación y sabida la causa de ellael quinto día después desta determinación, no solo le quitaron el temorestando orando, mas le dixeron que sería madre de muchas hijas muy nombradas apareció Nuestra Señora y señaladas en el mundo. Y como ella replicasse le dijo que tenía ofrecida a Dios su virginidad, ellos le respondieron que assí sería como ellos dezíanal décimo día, moriría. Y caminando assí todos juntos llegaron a la posada adondeasí sucedió porque, recebidos muy devotamente los sacramentos, queriéndose ella assentar se fue a comer su Esposo celestial en el año de mil y cuatrocientos y llamando a los frailes para que comiessennoventa ''[1]'', nunca más parecieron, por donde claramente se manifestó haber sido revelación divinade edad de sesenta y seis años.
Y llegada esta señora a esta ciudad, se metió con dos servientas en el dicho monesterio de Santo Domingo el Real, adonde estuvo en hábito secular más de 30 años haziendo vida santa y absteríssimaAlgún tiempo después, en todos los cuales ningún hombre ni mujer vido su cara descubierta, sino fue la Reina Católica y una su sirvienta que le administraba las cosas necessarias, ni tan poco los otros años que después vivió. Y siendo devota de la gloriosíssima siempre Virgen María, principalmente de mudado su Santísima Concepción, siempre pensaba cómo la pudiesse más sublimar y engrandecer y, para esta, pen- [fol. 109r col. a] só muchas vezes de instituir una nueva orden de su Santa Concepción, lo cual comunicado con la Católica Reina doña Isabel y hallándola muy conforme a su voluntad, se dispuso a lo hazer assí. Y queriendo esta santa reina ayudar a su propósito, le dio los palacios que antiguamente se dezían de Galiana, que era uno de los alcáçares de esta ciudad, adonde está el monesterio de Santa Fe (en que antes estaba la Casa de la Moneda). Adonde esta señora, dexando el monesterio de Santo Domingo, se metió con otras doze religiosas en el año de nuestra salud de 1484 años, adonde estuvo reduzido en forma de monesterio hasta el año de 1489 años, pensando siempre qué orden y hábito tomaría. En el cual dicho año, a pedimiento suyo y suplicación cuerpo de la Católica Reina, el papa Inocencio Octavo le concedió la continuación de su orden con el hábito y nombre y oficio de la Concepción, cual hoy le usan estas religiosas con ciertos ayunos, todo debaxo de la Orden del Cístel, con obediencia al perlado diocesano, porque el papa no quiso conceder ni aprobar orden ni regla nueva. Lo cual, todo assí como el Papa lo concedió, le fue revelado a esta santa religiosa, y aun acerca de ellos aconteció otro grande miraglo. Como las bulas de esta concesión se hundiessen en la mar, juntamente con las otras cosas que en la nao venía, fueron divinalmente halladas por esta bienaventurada religiosa en una caxa del monesterio y, estando aparejando con gran diligencia las cosas convenientes al tomar del hábito y al hazer de la professión y tomar del velo, conforme a las [fol. 109r col. b] letras apostólicas, el quinto día después de esta determinación, estando en su oración, le apareció Nuestra Señora, y le dixo que dende a diez días moriría. Y assí aconteció cómo Nuestra Señora se lo dixo, que, habiendo recebido los santíssimos sacramentos, murió santamente en el año de nuestra salud de 1490, siendo de edad de 66 años. Y como poco tiempo después sacassen su cuerpo del lugar adonde estaba, sepultura para ponerle ser guardado en un suntuoso monumento que tenía hecho a la diestra parte de su coro, adonde agora estárico sepulcro, tan grande fue el olor y fragancia que de ella allí salió que todos los presentes fueron muy recreadosy enterados en la vida sancta desta bendita mujer. Muerta esta santa religiosaLuego pues que murió, las monjas que estaban en el dicho monesterio aquel monasterio de Santa Sancta Fe quedaron tomaron el hábito y hizieron professión profesión conforme a las letras apostólicas. Passados cuatro años después desto, los Reyes Católicos, juntamente con fray Francisco Ximénez (que después fue arçobispo de Toledo), que era vicario provincial y universal reformador de toda la orden, desseando reformar estas monjas de Santa Fe, que por otro nombre se llamaba la Concepción, y también las monjas de S. Pedro de las Dueñas (que ya diximos) porque no vivían conforme a la Regla de S. Benito (debaxo de la cual militaban), pareciéndoles que para su autoridad y reformación convenía juntar las unas con las otras, lo hizieron ansí en el año del Señor de 1494 años con autoridad del papa Alexandre Sexto. Y después de ayuntadas por la dicha autoridad las monjas de S. Pedro, dexaron la Regla de San Benito, y las monjas de la Concepción, la del Cístel, y las unas y las otras tomaron el hábito y la [fol. 109v col. a] manera del vivir de la Concepción y la Regla de Santa Clara. Y de esta manera estuvieron juntas debaxo de la dicha regla hasta el año del Señor de 1501 años, que por mandamiento de los Reyes Católicos se passaron al monesterio que antes se llamaba San Francisco y agora se llama la Concepción, de adonde poco antes había mandado salir los frailes que en él estaban, passándolos al monesterio de San Juan de los Reyes juntamente con los otros observantes que a él vinieron de la Bastida, como es dicho. Y esta passada de estas religiosas al dicho monesterio se hizo con autoridad del papa Julio Segundo y, en el dicho monesterio de S. Pedro, se hizo después el Hospital de Santa Cruz, que agora se llama del Cardenal.
Passadas assí estas religiosas al monesterio de la Concepción, començaron a florecer en santas obras con grande observancia y guarda de su religión, lo cual de tal manera inflamó los coraçones de muchas nobles de esta ciudad que, desseando servir a Nuestro Señor, tomaron el hábito de esta religión, en el cual sirven devotamente a Dios; y, movidos con este santo desseo, en otras diversas partes de estos reinos se fundaron otros monesterios de esta orden adonde assí como en esta ciudad se haze vida honesta y recogida. Y no mucho después, pareciéndoles a estas honestas vírgines cosa indigna de su orden tener el hábito y manera de vivir y el oficio de la Concepción y tener la Regla de Santa Clara, con consejo y ayuda de algunos religiosos de esta provincia compusieron la Regla de la Concepción, debaxo de la cual militan, que fue aprobada y con-[fol. 109v col. b] firmada por el papa Julio en el año del Señor de 1511 años. Y fueron estas religiosas absueltas del primero voto de la Regla de Santa Clara y hizieron de nuevo voto y professión en la de la Santa Concepción, como hoy le tienen viviendo santamente y en gran recogimiento.==Notas==
===Notas=== ''[1]'' Ejemplar mal foliado, pues aparece como CIX cuando debería ser CVIII. Además, cabe indicar que no aparece el capítulo XIII. ''[2]'' Figura en En el texto originallateral derecho leemos: “corre”. Se ha subsanado la errata“Año de 1490.
= Vida impresa (3)=

Menú de navegación