María de Santa Cruz

De Catálogo de Santas Vivas
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María de Santa Cruz
Nombre María de Santa Cruz
Orden Franciscanas
Títulos Fundadora del monasterio de San Miguel de los Reyes
Fecha de fallecimiento 1504
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Verónica Torres Martín; fecha de edición: febrero de 2025.

Fuente

Breve catálogo de los siervos de Dios, así religiosos como religiosas..., f. 1r; Roma, Archivio Storico Generale dell’Ordine dei Frati Minori.
  • Yanguas, Lucas de, 1684. Breve catálogo de los siervos de Dios así religiosos como religiosas de la Tercera Orden que han fallecido con singular opinión y fama de muy virtuosos en la santa Provinxia de Castilla. Ms. C/12 del Archivio Generale dell’Ordine dei Frati Minori AGOFM, Roma, fols. 6r-7r.

Contexto material del manuscrito Breve catálogo de los siervos de Dios así religiosos como religiosas de la Tercera Orden que han fallecido con singular opinión y fama de muy virtuosos en la santa Provinxia de Castilla.

Criterios de edición

El texto se ha actualizado a las normas de ortografía vigentes. Esto conlleva la normalización de las grafías h, b/v, j/g, i/y; los cambios de qu a cu. Sin embargo, se han conservado los casos de laísmo presentes y los pocos ejemplos de leísmo hallados en el manuscrito. En cuanto al grupo de sibilantes, se han normalizado tanto las -ç- como las -sc- y -ss-. Tanto la puntuación como la acentuación han sido normalizadas. También lo ha sido el uso de las mayúsculas y la separación o unión de palabras. La -u- intervocálica y la v han sido unificadas como “v”, así como las diferentes grafías de la s.

Vida de María de Santa Cruz

[Fol. 6r] [1] La ilustre madre y sierva de Dios doña María de Santa Cruz fue fundadora del Convento de religiosas de San Miguel de los Ángeles de la ciudad de Toledo, y habiendo quedado viuda de don Diego López de Toledo, se encerró con las religiosas de su convento que había fundado, e hizo su profesión como se estilaba en él desde sus principios. Fue esta señora, según lo natural, de noble sangre y, como tal, emparentada con las casas ilustres de los Zapatas, Silvas y Toledos, de cuyos linajes recibió muchas religiosas en los primeros años de este convento. Siendo seglar vivía muy atenta al bien de su alma y sin faltar a las obligaciones precisas de casada. Estudiaba cómo darse a Nuestro [fol. 6v] Señor con todas veras y, desde este tiempo, se empleó mucho en el ejercicio de la santa oración, en que recibió del Señor muchos y singulares favores. Entre los cuales fue muy digno de ponderación una visión o revelación que tuvo, y fue la que la dio motivo a la fundación de este convento: estaba en oración esta sierva de Dios y mereció que se le apareciese Cristo Señor Nuestro cargado con una muy larga y pesada cruz. Quedó con esta visión quebrantada interiormente, viendo a su Dios tan afligido, y preguntándole dónde iba con tan terrible peso, la respondió: “A decirte que me ayudes a llevar esta cruz y, si te juzgas de pocas fuerzas para tal empresa, busca gente que contigo me ayuden a llevarla”, y, dicho esto, desapareció la visión. La sierva de Dios entendió que ayudar al Señor a llevar su cruz era llamarla al estado de religiosa por que Él buscase gente para el mismo efecto, fundar de sus bienes algún monasterio en que almas santas siguiesen a Jesucristo por el camino de la cruz y, así como lo entendió, lo puso luego por obra.

Esta visión está pintada de muy buena mano en una pared de este convento, en una celdilla que acaso fue de su ilustre fundadora. Está en esta devotísima imagen pintado Cristo Señor Nuestro con mucha fatiga y le acompañan ocho personajes: uno en hábito de viuda, que es la sierva de Dios; luego, el maestre escuela don Francisco Álvarez, su cuñado, que fue ampliador de este convento; un religioso bernardo hermano de la dicha doña María y cinco religiosas en el hábito que entonces usaban, que fueron las primeras plantas de este convento.

Dándose por entendida de esta visión la sierva de Dios tomó el hábito e hizo profesión en el mismo convento el año de 1493. Luego fue elegida por abadesa, siendo custodio de la Custodia de Toledo el venerable padre fray Diego de Balcázar, y fue la primera que se intituló abadesa porque, hasta entonces, se llamaba madre la prelada y no abadesa. Viéndose en la prelacía puso [fol. 7r] todo su estudio en arreglar el convento en todo género de observancia, siendo la primera en los actos de comunidad y en todas las obras penales de mortificación y ejercicio de las demás virtudes. Durole el oficio de abadesa once años y pasó al Señor en el de 1504.

Notas

[1] Al margen izquierdo: Año 1504.

Vida impresa

Ed. de Verónica Torres Martín; fecha de edición: febrero de 2021.

Fuente

Pedro de Alcocer, 1554. “Libro segundo, en que particularmente se escribe el principio, y fundamento desta sancta ygleia de Toledo…”, en Hystoria, o descripcion dela Imperial cibdad de Toledo. Con todas las cosas acontecidad en ella, desde su principio, y fundacion. Adonde se tocan, y refieren muchas antigüedades, y cosas notables de la Hystoria general de España, Toledo: Juan Ferrer.
  • Alcocer, Pedro de, 1554. “Libro segundo, en que particularmente se escrive el principio, y fundamento desta sancta yglesia de Toledo…”, Hystoria o descripcion de la Imperial cibdad de Toledo. Con todas las cosas acontecidas en ella, desde su principio, y fundacion. Adonde se tocan y refieren muchas antigüedades, y cosas notables de la Hystoria general de España, Toledo: Juan Ferrer, 1554, fols. 110v [108v] col. b – 110r [108r] col. b [1].

Contexto material del impreso Hystoria, o descripcion dela Imperial cibdad de Toledo. Con todas las cosas acontecidad en ella, desde su principio, y fundacion. Adonde se tocan, y refieren muchas antigüedades, y cosas notables de la Hystoria general de España.

Criterios de edición

El relato aparece en el libro segundo de la Historia, o descripción de la Imperial ciudad de Toledo, impreso en 1554, en el que se describe la fundación de los monasterios, hospitales y lugares píos de la ciudad de Toledo. La vida de María de la Santa Cruz se integra en el decimoséptimo capítulo, en el que se ilustra la fundación del monasterio de San Miguel de los Reyes.

Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, por tanto, se ha decidido respetar la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico con la intención de no perder los valores fonéticos, léxicos y sintácticos de la época. Asimismo, se conservan las grafías de sibilantes por tratarse de un impreso de mediados del siglo XVI. Además, para facilitar la localización del texto, se indica el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).

Vida de María de Santa Cruz

Capítulo XVII

Del monesterio de San Miguel de los Reyes, y de su fundación

[fol. 110v col. b] El quinto monesterio de la Orden de San Francisco y el tercero de los que militan debaxo de la regla de Santa Clara es el monesterio de San Miguel de los Reyes, el cual fue en su principio fundado y dotado por Diego López de Toledo, regidor de esta ciudad, hermano de Fernández Álvarez de Toledo, secretario de los Reyes Católicos, el cual, juntamente con María de Santa Cruz, su mujer, siendo devotos de esta Orden del glorioso San Francisco, no teniendo hijos, determinaron de hazer un monesterio de esta orden a quien dexassen toda su hazienda. Y assí lo pusieron en su vida por la obra, que, comprada una casa enfrente de la suya (que es adonde agora está la portería), pusieron en ella siete religiosas de la Tercera Regla de San Francisco, a las cuales ellos mantenían y daban todo lo necessario. Y esto duró hasta el año del Señor de 1491 años, que murió el dicho Diego López. Y la dicha María de Santa Cruz, desseando poner en obra su desseo (assí como en vida lo tenían los dos acordado), passó a su casa las dichas religiosas y cumplién- [fol. 110r col. a] dolas a doze de otras donzellas, de padres honestos y de buenas costumbres, se encerró con ellas en su casa adonde hizo iglesia que, aunque pequeña, era muy devota, en la cual estuvieron estas religiosas sin hazer professión en ninguna orden, viviendo debaxo de regla voluntaria hasta el año del Señor de 1514 años, que, estando aquí fray Francisco de los Ángeles, general de la Orden de San Francisco (que fue después cardenal), hizieron professión en la estrecha Orden de Santa Clara, en el cual tiempo era ya muerta la dicha María de Santa Cruz, que murió santamente en el año del Señor de 1504. La cual sostuvo en el dicho monesterio doze religiosas, con la dotación que en ella consigo metió, y dexó ordenado que dende en adelante para siempre se recibiessen cinco religiosas de honestos padres y de aprobada vida y gran recogimiento sin dote ninguna. Y después, don Francisco Álvarez de Toledo, maestrescuela de Toledo, les hizo donación de su casa propia, que es enfrente de la Iglesia de San Salvador, adonde estas religiosas se pudieron estender y recebir más monjas. Y aun de más de esto, el dicho maestrescuela, desseando adelantar esta casa de religión, de que su hermano había sido fundador, les compró las casas que fueron de Juan de Ayala, señor de Cebolla, y otras cercanas a ellas que estaban enfrente del dicho monesterio, de las cuales les hizo donación y de otra mucha cuantía de maravedís para la labor de ellas, lo cual se compró de juro con que se labró en algunos años. Y se quedó el dicho juro para el monesterio, el cual siendo acabado de la manera que hoy [fol. 110r col. b] está, estas religiosas se passaron a él el día del mártir San Lorenço, del año del Señor de 1529 años, adonde agora están viviendo con tanto recogimiento y honestidad que pueden ser exemplo a otras religiosas de España. Están sepultados estos religiosos fundadores de esta casa de religión juntamente con don Bernardino Çapata, maestrescuela de Toledo, en la capilla mayor de ella.

Notas

[1] Ejemplar mal foliado, pues aparece como CX cuando debería ser CVIII.