Diferencia entre revisiones de «Teresa Evangelista»

De Catálogo de Santas Vivas
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Y a el fin de sus días quiso el Señor piadoso probar su paciencia, como lo hizo con su amigo Tobías ''[3]'' para ejemplo de los venideros; y así hizo [317] a esta su sierva poniéndola ciega, y vivió así ciega seis o siete ''[4]'' años, que, para la condición de su viveza, se le puede contar por martirio. Pero lo llevó y sufrió con grande conformidad y paciencia hasta que acabó la vida, ocupándose todo[s] los días en continua oración porque, si no era a tomar las cosas necesarias para el cuerpo, jamás salía del coro, sino que allí se estaba siempre entendiendo con Nuestro Señor en continuas peticiones y lágrimas, las cuales derramaba muy continuamente en sus plegarias ''[5]'' y oraciones, mayormente todo el tiempo que estuvo ciega; y también en los otros tiempos, cuando hacía oficios, siempre tuvo mucha cuenta de darse a la oración todos los ratos que podía. Y madrugaba a las tres de la mañana continuamente para rezar sus oraciones y darse a Nuestro Señor, y después se iba [a] hacer lo que tenía a su cargo con gran voluntad y diligencia.  
 
Y a el fin de sus días quiso el Señor piadoso probar su paciencia, como lo hizo con su amigo Tobías ''[3]'' para ejemplo de los venideros; y así hizo [317] a esta su sierva poniéndola ciega, y vivió así ciega seis o siete ''[4]'' años, que, para la condición de su viveza, se le puede contar por martirio. Pero lo llevó y sufrió con grande conformidad y paciencia hasta que acabó la vida, ocupándose todo[s] los días en continua oración porque, si no era a tomar las cosas necesarias para el cuerpo, jamás salía del coro, sino que allí se estaba siempre entendiendo con Nuestro Señor en continuas peticiones y lágrimas, las cuales derramaba muy continuamente en sus plegarias ''[5]'' y oraciones, mayormente todo el tiempo que estuvo ciega; y también en los otros tiempos, cuando hacía oficios, siempre tuvo mucha cuenta de darse a la oración todos los ratos que podía. Y madrugaba a las tres de la mañana continuamente para rezar sus oraciones y darse a Nuestro Señor, y después se iba [a] hacer lo que tenía a su cargo con gran voluntad y diligencia.  
  
Tuvo esta santa mujer una muerte bienaventurada porque estuvo entera en su entendimiento y sentido hasta el punto que dio su alma a el que la crio sin fal- [318] tarle un punto. Y estuvo tres días con sus noches con el más vivo sentido y espíritu<d> que se puede decir ni pensar, no cesando de día ni de noche de hablar con Nuestro Señor, diciéndole mil li[n]denzas de versos ''[6]'' y salmos, y otras cosas santas y devotas que ponían gran devoción a quien las oía, por el espíritu<d> y fervor con que las decía. Finalmente, recibió todos los santos sacramentos con mucha devoción, y dio la santa mujer su ánima a Dios entre las palabras de su santa confesión y alabanza, en el año de mil quinientos setenta y seis, en el mes de noviembre siendo de edad de ochenta años, y se fue a gozar de Jesucristo Nuestro Señor, el cual vive y reina por siempre jamás, amén.
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Tuvo esta santa mujer una muerte bienaventurada porque estuvo entera en su entendimiento y sentido hasta el punto que dio su alma a el que la crio sin fal- [318] tarle un punto. Y estuvo tres días con sus noches con el más vivo sentido y espíritu<d> que se puede decir ni pensar, no cesando de día ni de noche de hablar con Nuestro Señor, diciéndole mil li[n]de<n>zas de versos ''[6]'' y salmos, y otras cosas santas y devotas que ponían gran devoción a quien las oía, por el espíritu<d> y fervor con que las decía. Finalmente, recibió todos los santos sacramentos con mucha devoción, y dio la santa mujer su ánima a Dios entre las palabras de su santa confesión y alabanza, en el año de mil quinientos setenta y seis, en el mes de noviembre siendo de edad de ochenta años, y se fue a gozar de Jesucristo Nuestro Señor, el cual vive y reina por siempre jamás, amén.
  
 
''Laus Deus, amen''.
 
''Laus Deus, amen''.

Revisión actual del 12:22 14 dic 2025

Teresa Evangelista
Nombre Teresa Evangelista
Orden Jerónimas
Títulos Maestra de novicias y procuradora del Monasterio de San Pablo de Toledo
Fecha de nacimiento 1496
Fecha de fallecimiento 1576
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: septiembre de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.

Fuente

Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.

Criterios de edición

Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto aparece, según la paginación de la fuente (que contiene varios errores), en las páginas numeradas como 305-308, que hacemos corresponder (siguiendo los criterios de numeración de la edición) con los números 315-318.

Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” (que alterna con “del”). Asimismo, siguiendo las normas de la Real Academia Española, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se han subsanado las diversas erratas y, además, se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de las grafías: b/v, g/j, n/m, r/rr, r/l, y/ll.

Vida de Teresa Evangelista

[315] [1] La muy devota y venerable madre Teresa Evangelista fue muy noble de linaje, y aún más noble por su virtud y en las cosas del servicio de Nuestro Señor.

Esta santa mujer fue, primeramente, monja en la Conce[p]ción de Madrid [2] y, después de haber estado allí algunos años, vino a esta santa casa de San Pablo por alguna ocasión, e hizo profesión en ella el día cuatro de marzo de mil quinientos veinti<y>trés, adonde perseveró toda su vida sirviendo a Nuestro Señor y a esta santa casa en todo cuanto pudo, como buena y verdadera religiosa que fue. Hizo en ella muchos oficios, como fueron maestra de novicias y procuradora mu- [316] chos años, haciendo todas las cosas con mucha solicitud y cuidado, y con gran ejemplo y o[b]servancia de la religión. Fue mujer de mucha caridad con todas, y muy hábil y solícita en los oficios que hizo, y con mucho contentamiento de todas las religiosas y aprovechamiento de la casa. Tuvo esta santa religiosa muy gran celo de todas las cosas que debía celar, y con ánimo varonil decía todas las cosas que la parecía que eran dignas de ser regidas.

Fue muy devota de la santa Pasión de Nuestro Señor, y de otros muchos santos, especialmente del arcángel San Miguel, en quien tenía muy particular devoción, y también en los gloriosos San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Ta[m]bién tuvo mucha devoción a las ánimas del Purgatorio, y continuamente rezaba por ellas. Y, finalmente, pasó lo más de su vida con mucho aprovechamiento espiritual para su alma y temporal en todo lo que tuvo a su cargo.

Y a el fin de sus días quiso el Señor piadoso probar su paciencia, como lo hizo con su amigo Tobías [3] para ejemplo de los venideros; y así hizo [317] a esta su sierva poniéndola ciega, y vivió así ciega seis o siete [4] años, que, para la condición de su viveza, se le puede contar por martirio. Pero lo llevó y sufrió con grande conformidad y paciencia hasta que acabó la vida, ocupándose todo[s] los días en continua oración porque, si no era a tomar las cosas necesarias para el cuerpo, jamás salía del coro, sino que allí se estaba siempre entendiendo con Nuestro Señor en continuas peticiones y lágrimas, las cuales derramaba muy continuamente en sus plegarias [5] y oraciones, mayormente todo el tiempo que estuvo ciega; y también en los otros tiempos, cuando hacía oficios, siempre tuvo mucha cuenta de darse a la oración todos los ratos que podía. Y madrugaba a las tres de la mañana continuamente para rezar sus oraciones y darse a Nuestro Señor, y después se iba [a] hacer lo que tenía a su cargo con gran voluntad y diligencia.

Tuvo esta santa mujer una muerte bienaventurada porque estuvo entera en su entendimiento y sentido hasta el punto que dio su alma a el que la crio sin fal- [318] tarle un punto. Y estuvo tres días con sus noches con el más vivo sentido y espíritu<d> que se puede decir ni pensar, no cesando de día ni de noche de hablar con Nuestro Señor, diciéndole mil li[n]de<n>zas de versos [6] y salmos, y otras cosas santas y devotas que ponían gran devoción a quien las oía, por el espíritu<d> y fervor con que las decía. Finalmente, recibió todos los santos sacramentos con mucha devoción, y dio la santa mujer su ánima a Dios entre las palabras de su santa confesión y alabanza, en el año de mil quinientos setenta y seis, en el mes de noviembre siendo de edad de ochenta años, y se fue a gozar de Jesucristo Nuestro Señor, el cual vive y reina por siempre jamás, amén.

Laus Deus, amen.

Notas

[1] Se presenta la vida con el siguiente epígrafe: “Historia de la muy devota y venerable madre Teresa Evangelista”.

[2] Se hace referencia al Convento de Nuestra Señora de la Concepción que mandó fundar Beatriz Galindo, camarera mayor de Isabel la Católica. Doña Beatriz estableció que ingresaran treinta monjas y que fueran hijas de familias ilustres o hidalgas. Las monjas jerónimas empezaron a habitar el convento en torno a 1508. Véase: José Amador de los Ríos, Historia de la Villa y Corte de Madrid, Madrid, 1862, t. II, p. 248 y cap. XVIII, pp. 312 y 313.

[3] Libro de Tobías. Véase: Sagrada Biblia, Conferencia Episcopal Española, Madrid, 2025 [en línea]. <https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/tobias/>

[4] Se han subsanado las erratas “d sieta”.

[5] Siguiendo los criterios de edición se ha transcrito “pregarias” como “plegarias”.

[6] Se ha subsanado la errata “verson”.