Catalina de San Gabriel (2)

De Catálogo de Santas Vivas
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Catalina de San Gabriel
Nombre Catalina de San Gabriel
Orden Jerónimas
Títulos Beata del beaterio de María García y monja del Monasterio de Jerónimas de San Pablo de Toledo
Fecha de nacimiento Hacia 1489
Fecha de fallecimiento 1580
Lugar de nacimiento Toledo
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: septiembre de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.

Fuente

Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.

Criterios de edición

Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La biografía se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto se halla, según la paginación de la fuente (que contiene varios errores), en las páginas 323-326, que hacemos corresponder (según los criterios de numeración seguidos para la presente edición) con las páginas 333-336

Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” (que alterna con “del”). Asimismo, siguiendo las normas de la RAE, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de las siguientes grafías: b/p, b/v, c/d, c/z, g/j, m/n, l/r, r/rr, s/x.

Vida de Catalina de San Gabriel

[333] [1] Catalina de San Gabriel vino a ser monja a esta santa casa de San Pablo siendo niña, en tiempo de las santas beatas. Se sujetó a la orden e hizo profesión el año de mil quinientos y seis, cuando la hicieron todas las que ento[n]ces eran beatas, aunque no fue de las primeras, sino de la segunda vez que hicieron profesión.

La primera vez fue el día de la Pascua de Navidad, el cual día es costumbre en esta casa de comulgar a la primera de las tres mi- [334] sas, que debía de ser como a las dos o las tres de la madrugada. Y desde esta hora hasta que hubo comido, el convento estuvo en oración, entendiéndose que [Catalina de San Gabriel] estaba privada de los sentidos y debía de estar de rodillas, de manera que se cayó y se hirió el rostro, de la cual herida, mediante la oración de la madre María de la Cruz [2], se tuvo entendido que Dios Nuestro Señor la sanó, entendiéndose siempre la mucha virtud y santidad de esta monja de muchas maneras.

Una [manera] fue su guarda de lengua, que no hay quien la oyese murmurar [3] ni sentir mal de nadie, ni de nada. Su caridad era grandísima, y tanto sentía las ofensas de Dios, y en tanta manera, que lloraba cuando oía las cosas que le ofendían a Dios. No podía sufrir se hiciese cuento y conversación, especialmente si se tocaba en honra de alguna persona, de donde se entiende la fuerza que tenía en guardar el amor de Dios y del prójimo. Tenía grande y continua oración y era muy devota de la santísima Pasión y de la santísima [335] Encarnación del Hijo de Dios. También fue muy devota de la santísima Virgen María Madre de Dios, y tuvo por devoción toda su vida decir, en las fiestas de esta Señora, mil veces el verso “Maria Mater gracia [4]; ecetera [5]”; además, le decía también cincuenta veces todas las noches suplicando a Nuestra Señora la ayudase en la hora de su muerte.

Era tanta su bondad, su sinceridad y su llaneza que ella misma decía que la decían los confesores que no decían nada por lo cual la pudiesen absolver. Y los confesores estaban admirados de su virtud y santidad y, habiendo otras muchas siervas de Dios como ento[n]ces había en esta santa casa, solo ponían los ojos en ella, dando a entender que excedía a las demás en virtud y santidad.

Pidió a Dios que la diese el Purgatorio en esta vida, y sí se entiende que se le dio porque padeció muchos trabajos de vejez y enfermedades en muchos años. Y vino a tener su cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, todo lleno de dolores y llagas, sin entenderse de qué la procedían; pero es de creer que lo permitió el Señor para llevársela desde la [336] cama a el Cielo.

Murió el día cinco del mes de diciembre del año de mil quinientos ochenta siendo de más de noventa años de edad, a gloria de Dios, que vive sin fin, amén

Laus Deus. [6]

Notas

[1] Se presenta la vida con el siguiente epígrafe: “Historia de la muy religiosa Catalina de San Gabriel”.

[2] Se ha transcrito “marmural” como “murmurar” siguiendo los criterios de edición expuestos.

[3] La vida de María de la Cruz (que se recoge en el libro A.J.T ª. San Pablo, I libro 33) también se ha editado en el Catálogo de Santas Vivas: https://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Mar%C3%ADa_de_la_Cruz

[4] Remite a la oración mariana Ave Maria, gratia plena.

[5] “etcétera”. Véase: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del Español. <https://corpus.rae.es/cgi-bin/crpsrvEx.dll?MfcISAPICommand=buscar&tradQuery=1&destino=1&texto=ecetera&autor=&titulo=&ano1=&ano2=&medio=1000&pais=1000&tema=1000> [septiembre 2025]

[6] A diferencia de la mayoría de vidas del volumen A.J.T ª. San Pablo, I libro 33, el texto dedicado a Catalina de San Gabriel no se cierra con la palabra latina “amen”.