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Juana de la Cruz

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Capítulo XII
'''De una plática que el sancto ángel tuvo con esta bienaventurada açerca de su enfermedad'''
Dixo esta sancta virgen: “Diziendo yo a mi sancto ángel lo que siento en mi grande enfermedad, respondiome: ‘La caridad de Dios more en tu ánima. Yo te ruego ayas paçiençia, porque yo sé e te çertifico que çierta persona o personas, que tuvieron la enfermedad que tú agora tienes en ese mundo y la comportaron con mucha paçiençia, están agora acá en el Çielo muy bienaventurados; que demás de la grande gloria que estas ánimas contigo gozan e poseen de Dios, tienen un gran [¿?] premio e muy señalado, que ellas mismas dan deleyte y consolaçión a otras ánimas. Porque de cada uno de sus miembros, donde fueron doloridas y atormentadas, les nasçen contino muchedumbre de flores muy fermosas e odoríferas, que todos se van tras su olor, e los consuela e abastan; e tanto, que llaman a cada una de estas ánimas huerto florido, e le dizen: ‘tan ‘Tan preçioso e suave es el tu olor que qualquiera de tus miembros que menees nos abasta de tanto goço, que no querríamos por entonzes más. E si meneas toda tu persona y estamos çercanos a ti, es tan sobrado nuestro goço que nos embriagas’. Y esto porque de cada uno de sus miembros da olor por sí de diversas maneras, e todos juntos abastan quando son meneados para embriagar e dar gozos açidentales a los que están çerca de las tales personas. E quiere Nuestro Señor Dios que su nombre sea huerto florido de diversidad de olores, porque pasaron diversidad de colores, e que tenga diversidad de dones e gozos para sí, e los den a otros; porque sus dolores e males fueron diferençiados de otros, e muy penosos e ynsufribles. Por tanto, ánima, [fol. 61r] esfuérçate a tener paçiençia, que si heres para ello, tu gloria será grande, si por tu culpa no lo pierdes, pues Dios te a dado gran cosa en que merezcas’.
“Estando ”Estando un día en mi cama muy atormentada de grandes e ynsufribles dolores, vi a deshora a mi sancto ángel, que venía bestido de una bestidura morada con bandas de oro y de otras muchas colores. Y quiriendo yrme con él, según otras veçes me a llevado, díxome: ‘Espera, no te cures agora de mí, sino oye y escucha al Señor, que te quiere hablar, e lo que te dixere tenlo e guárdalo en tu coraçón’. E yo, muy maravillada, y pensando cómo o de qué manera havía de ser, a deshora vi en el ayre presençialmente a Nuestro Señor Jesuchristo, muy glorioso, e potente e afable, assentado en un trono real çercado de muchedumbre de ángeles, mirando a mí, su sierba, con gesto muy alegre e amoroso, diziendo: ‘¿Qué haçes, ánima e persona, que estás aý?’. Yo, después de haverle adorado, respondí, diziendo: ‘Ay, mi Señor Nuestro, cómo paso yo muy grandes dolores, e no me viene de Vuestra Magestad remedio corporal y spiritual, que ya no gozo de vuestras dulçedumbres como solía, ni poseo sino estos dolores, los quales son tan reçios que no los puedo sufrir’. Respondiome, diziendo: “Amiga, qué maravilla es que vos tengáis. E pues me escogistes a mí, el qual fuy varón leproso e por tal temido tenido e reputado en el tiempo de la mi Passión, por esposo e marido, e hezistes casamiento conmigo, dando os dandoos me toda sin me negar cosa de que yo quisiese haçer de vos, y he tenido tanta parte en vos, quanta he querido, pues donde a havido tal comunicaçión çierto es que se os havía de pegar algo de mis enfermedades. Por eso, quien bien ama, a á de sufrir a su amado qualquier cosa que por él se le recresca. E si en las tribulaçiones maldiçe, o es murmuradora de su Señor e amado, que se lo da, mudança se halla en el coraçón de la tal, e no es firme su amor’. Yo le respondí, diziendo: ‘Señor, ¿cómo me hallo yo agora tan seca y sin devoçión, y no me manda vuestra [fol. 61v] Divina Magestad llevar al Çielo tan a menudo como solía?’. Tornome a deçir: ‘No tengáys deso queja, mi amiga, que donde yo estoy, que soy Dios, allí es el Çielo. E no ay otro Çielo ni otro Parayso Paraýso sino yo, el qual estoy en todo lugar, e los çielos Çielos e la tierra Tierra son llenos de mi gloria e de mi magestad. E aunque tú estas aquí en esta cama, yo también estoy aquí contigo, en ora y lugar que sea, baçío de mí. Soy testigo de todas las obras de los hijos de los hombres, por ascondidas y secretas que sean’.
“E ”E ansí çesó por entonzes el habla del Señor, y desapareçió. E yo quedé muy maravillada y consolada, e pensava en mi coraçón si esta revelaçión me havía sido mostrada en el cuerpo o fuera del cuerpo. Empero no me havía visto en aquellas partes altas del Çielo adonde otras veçes me solía ver y gozar la visión divina, que dende mi cama lo vi e gozé agora. Y estando yo tan pensativa e sospechosa, a causa de los muchos e grandes dolores que tengo, que el Señor está enojado conmigo, y que por eso me los da, a deshora le torné a ver en la forma primera, muy triunfamte e glorioso. Y me habló su Divina Magestad con gesto muy amoroso. E sus sagradas palabras heran muchas, y muy notables e ordenadas, a manera de sermón, y entreponiendo en ellas, para exemplo y doctrina, algunas palabras de la sagrada scriptura e sagrados evangelios, las quales palabras me gozava yo mucho de oýr, por ser habladas de la boca de Dios y endereçadas a mi consolaçión e propósito. E no hablava el Señor esta segunda vez conmigo sola, que también hablava con todos los bienaventurados çelestiales que con Él venían. No pude retener en la memoria sino una o dos comparaçiones de las muchas que habló: la una, que si los hombres de la tierra Tierra tienen cuydado y travajan porque por que sus hijos sean muy prósperos, y el cuydado que aquellos hijos tienen es casí casi ninguno en comparaçión de lo que [fol. 62r] tiene el padre, que mucho los ama, que por les alcançar prosperidades e bienabenturanzas se pone a muchas afrentas e travajos, que quánto más cuydado y amor a tenido y tiene Dios de sus hijos, que es todo el linaje humano; e quánto mejor se supo poner por él a penas, e tormentos e injurias, e fatigas e neçessidades, tanto que , por subir sus hijos al Çielo, desçendió Él a la tierraTierra. Y por librarlos de la muerte del Ynfierno, murió Él muerte muy cruel de cruz; e por haçerlos muy ricos en las almas, se hizo Él pobre en el cuerpo; e por haçerlos señores en el Paraýso, e yguales con los ángeles, se hizo Él, en quanto hombre, como sierbo sujeto a muchas neçessidades y a las cosas de la ley.
‘E por mucho que los mis hijos de los mis redemidos se pueden querer o se quieren ellos mesmos, y desean su bien e su salvaçión, mucho más los quiero yo. Y estoy aparejado para les dar la gloria e grados de bienabenturanças, e hazerlos herederos de mi reyno. E por sus amores dellos, siendo criador, me hize criatura, porque a todos mis fieles e leales hijos christianos me puedan mejor comprehender e gozar. Mas tengo gran queja: que este linaje humano es muy yngrato y asido, y pocos de estos mis hijos quieren pasar, ni sufrir ni haçer, ninguna cosa penosa por mí. Y lo que es peor es que están contino quejosos, lo qual havía yo de estar, porque me ofenden, e no ellos, que lo haçen sin raçón. Empero, ni aun por todo esto, pues lo crié y redemí, no dexaré de los esperar para que se enmienden, e de les offreçer e otorgar graçia de los perdonar, e resçivir cada vez que fielmente a mí se conviertan, e aún de los mantener e dar corporalmente lo que an menester sin ellos mereçerlo. Que yo, su padre Dios, sé mejor lo que cumple a mis [fol. 62v] hijos que ellos lo que me piden. E contino los llamo, e les doy vezes que se vengan para mí, a vezes con halagos, dándomeles yo mesmo, assí en graçia espiritual como en manjar del Sanctíssimo Sacramento, e a vezes con azotes, porque sean buenos e perfetos en la virtud, ansí en la paçiençia como en las otras virtudes, las quales enseña el Spíritu Sancto, junto con la prudençia en las personas discretas’.
“Y ”Y ansí cesó el habla del Señor, y desapareció, y toda la hueste çelestial que con Él havía venido y estado. E yo, su sierva, quedé muy consolada para sufrir mis dolores y penas, e muy satisfecha de las dudas e pensamientos que tenía. E bien supe e conoçí que aquel que me apareçió e habló hera Dios verdadero. Que como yo, en los prinçipios de mi enfermedad me acaezía estar dos o tres días que no me elevava con la [¿reçiura?] reçiura de los grandes dolores que sentía, tenía muy grandes combates en mi corazón, e quexábame a mi sancto ángel, diziéndole cómo ya no gozava de las dulçedumbres e arrovamientos e vista comunicable de Dios, como solía antes que tuviese la enfermedad, respondiome, diziendo: ‘Anímate, no te maravilles de lo que el Señor haze contigo, que assí lo acostumbra su Divina Magestad provar a sus amigos, que a su muy amadora sancta madre Madalena, al prinçipio de su conversión, con muchos alagos, e dulçedumbres et asimientos de sí mesmo, la llevó, e después de tenerla bien confirmada en su amor, quando se quiso subir a los Çielos y asconder su divinal presençia della y de los otros, después de su gloriosa resurecçión, no consintió le tocase, sino apartola de sí. E subiose a los Çielos, y mandole a ella hazer penitençia en el desierto por çierto tiempo, donde no gozava sino algunas veçes de bisiones de ángeles. Empero, después la tornó a abastar de sí mesmo en el Reyno [fol. 63r] de los Çielos para siempre. Por semejante, agora a ti no quiere el Señor le tengas por çierto tiempo, hasta que su divinal sabiduría otra cosa ordene. Y, entre tanto, harás penitençia en la esterilidad de los dolores. E según veo, te a mudado tus miembros, e toda tu persona, e te quiere ansimesmo mudar la sustançia de las cosas spirituales; empero, no te faltarán misterios en que contemples, e alguna obra pía en que spiritualmente aproveches a las ánimas. E la voluntad de Dios es que estés al pie del árbol de la cruz, padesçiendo qualesquier manera de tormentos que tuviere por bien de te dar. Que ansí lo estuvo su sacratíssima madre Nuestra Señora, e su muy amado primo Sant Juan, que tan grande fue el mereçimiento que allí mereçieron e ganaron, e acompañaron a su Dios e conpadeçerse d’Él, que fueron contados por más que mártires. No quiso Dios que para pasar de ese mundo al Çielo derramasen sangre de martirio, pues por la voluntad la derramaron, y quisieran ellos morir más aquella muerte que vérsela morir a Él con tanto dolor como le veýan’.
“Todas ”Todas estas cosas, e otras muchas, me dixo mi sancto ángel, para que yo me consolase e conformase con la voluntad de Dios. Quando yo estoy elevada y enajenada de mis sentidos, me llevava mi sancto ángel al lugar donde el Señor a tenido por bien de ponerme de çierta lumbrera del Çielo, por donde yo algunas vezes veýa las casas divinales de lo más alto, con lo qual mucho me solía gozar. Me an ascondido y encubierto, y mostrado y descubierto çiertos secretos que yo antes no havía visto. Y es que junto a los muros del Çielo ymperial, de parte de fuera, a manera de arrabales está edificada la çiudad sancta de Hyerusalem, de tal forma y manera como si tomaran la mesma çiudad de acá juntamente e la trasladaran allí en lo alto. Esto á sinificaçión que assí como Dios es eterno e sin fin, así quiere que todos sus misterios sean sin fin eternalmente çelebrados, engrandeçidos e contemplados e llorados, según la justa raçón lo requiere lo hagan sus basallos cautivos e redimidos por su preçiosa sangre. Y porque las criaturas de la tierra Tierra son tan malas e [fol. 63v] ingratas −que no le pagan el tributo que le deven− den contino serviçio e sacrifiçio e adoraçión, edificó esta çiudad de Jerusalem en lo alto, a figura de la tierra Tierra donde le hagan los serviçios divinos, que su real y divinal Magestad mereçe.
“Esta ”Esta çiudad de Jerusalem está edificada y labrada por maravillosa manera, muy resplandeçiente apostada, e adornadas de piedras preçiosas, e hecha como a manera de muy ricas yglesias, e cada una edificada a su misterio. En ellas ay altares y capillas con admirables yndulgençias para quien el poderoso Dios los quiere dar y conçeder. É visto allí otros muy hermosos edifiçios, como a manera de monasterios de frayles, e otros como de monjas, e otros como a manera de hermitorios de personas, que hazen penitençia a solas, e otros a manera de emparedamientos; de manera que de todas las figuras e redondez que ay en el mundo de religión están edificadas en aquella sancta çiudad. E toda ella labrada de templos de Dios, con devotíssimas ymágenes de figuras e ynsinias de la sagrada Passión de Nuestro Señor Jesuchristo, e de todos sus misterios, e de su sagrada Madre, Nuestra Señora, llaman a estos preçiosos edifiçios. Y en aquel preçioso reyno çelestial, las tiendas de graçias muy abastadas e oratorios de los sagrados misterios de Jerusalem; y en cada una de aquellas yglesias y altares, ay en reverençia de cada misterio: que allí está contino cantores que offiçian muy solemnes offiçios, e ángeles y vírgines que cantan de muchas maneras y muy hermoso, y con ynçensarios muy resplandeçientes e odoríferos hechan perfumes, e derraman licores de diversas maneras de preçiosidad; e saçerdotes e diáconos, e subdiáconos e acólitos, revestidos e ordenados a manera de los que acá en la tierra Tierra se revisten e ordenan, e ponen delante de los altares para dezir misas solemnes de pontificat.
“Y ”Y desta manera hazen allí, en aquellas sanctas yglesias, muy solemnes officios a Dios, e muchedumbre de sacrifiçios que le offreçen, [fol. 64r] hechos con muchas çeremonias muy cathólicas y devotas de nuestra sancta fee cathólica. Y estas adoraçiones e sacrifiçios divinales hazen los ángeles, e sanctos e sanctas, e remuneraçión e satisfaçión de las faltas que los eclesiásticos, e gente christiana hazen, en la honra e solemnidad e serviçio del culto divino, e agradeçimiento de la Passión de Nuestro Señor Jesuchristo. Y en los monasterios y hermitorios, ay muchedumbre de gente, a manera de religiosos y religiosas, e de hermitaños e de mugeres penitentes, que contino sin çesar hazen oraciones; e otros offreçen sacrifiçios, e otros cantan las alabanzas de Dios, e otros andan como en penitençia, e otra muchedumbre de gentes andan de rodillas, a manera de proçesiones, e otros como disçiplinantes, e otros gimiendo y gritando, e hiriéndose en los pechos. E destas maneras, e otras muchas, visitan aquellos sanctos lugares e misterios con muy gran devoçión y compasión que an de su Dios y de lo que por ellos padesçió, e assí adoran e le agradeçen la obra de su redempçión. Y estas personas y gentes, que andan a manera de penitentes visitando a estas yglesias e misterios, son las ánimas que aún no an del todo acavado de purgar sus peccados, e por gran misericordia del poderoso Dios las traen e mandan venir a estos lugares a que satisfagan lo que heran obligados aver en el mundo con obra e pensamiento, según cathólicos christianos, e resçiven del poderoso Dios en los tales lugares muchas misericordias e merçedes, según su gran misericordia y voluntad. Ninguno de los dones, e benefiçios e misericordias que de su Divina Magestad havemos resçivido, dende la creazión del mundo hasta el último día del final juyzio, no quiere pasen sin que sea servido e agradeçido. Y esto en la tierra Tierra vemos de haçer los humanos, y porque en este mundo no se haçe, quiere que en el otro mundo, que es sin fin, se haga: que los que acá no satisfiçieren e pagaran, que allá satisfagan [fol. 64v] e paguen. Porque como Dios es sin fin, así á de ser sin fin la memoria de sus maravillas e obras.
“Junto ”Junto a par de esta sancta çiudad de Jerusalem, están otros edifiçios, como a manera de arrabales de la mesma çiudad, por maravillosa manera obrados y edificados, e apuestos, hechos a manera de muy ricos hospitales, los quales llaman los sanctos ángeles los hospitales de la misericordia, porque allí meten a rezar las ánimas, quando algunas fiestas las sacan de Purgatorio, para las limpiar de sus malos olores y curarles las llagas que los demonios les an hecho. Allí las apiadan de todas las maneras de piedades que tienen neçessidad, e las visten y adornan. Y las enseñan los sanctos ángeles cómo an de adorar al Señor y a todos sus misterios, e cómo an de hazer todas las çerimonias y cuentas que los çelestiales bienabenturados van e hazen en honra e alabanza de Dios, e a tañer y cantar con que loen su criador. De allí llevan bestidas e adornadas las ánimas que an acavado de purgar a la sancta çiudad de Jerusalem, que está edificada a manera de oratorio, delante de estos preçiosos hospitales. E allí resçiven, por la voluntad e misericordia de Dios, las ánimas a última yndulgençia e postrimer jubileo, por los mereçimientos de la sagrada Passión de Nuestro Señor Jesuchristo, en cuya reverençia andan estas sanctas estaçiones. Y dende allí las llevan los sanctos ángeles al Çielo, con muy grandes cánticos e alegres fiestas, a gozar e poseer la gloria perdurable para siempre. Las ánimas que están en aquellos sanctos hospitales resçiviendo misericordia y recreaçión de sus penas por algunos días o tiempo, según el Señor ordena, tórnanlas a Purgatorio, para que acaven de purgar e pagar sus peccados junto a los sanctos edifiçios de los misterios de Jerusalemy en los hospitales de la misericordia.
“Y en los hospitales de la misericordia, aunque ”Aunque algo están más baxos los preçiosos oratorios, está muy çercano un campo muy grande en medio de estos sanctos edifiçios, en el qual campo está plantado el árbol de la vida: conviene a saber, un ramo de la sancta cruz de Nuestro Señor Jesuchristo. Es tan grande su grandeza, la redondez a que devajo de su [fol. 65r] sombra se guarezen muchedumbre de ánimas, y tiene en su muy gran frescura e hermosura de ojas más preçiosas y resplandeçiente que de oro, en e no ojas de una manera, más mas de mucha diversidad de maneras, e rosas e flores, e frutas de diversidad de colores y olores e sabores, confortatibas al gusto de las ánimas, que son dinas de lo gustar. E del tronco y raýz de este sancto árbol nasçen e manan contino caños de muy dulçes y claras aguas. De los ramos de este sancto árbol están colgadas continuamente muchas piezas, como de baxillas de oro y piedras preçiosas, todas por maravillosa manera labradas. De este sancto árbol están contino muchos, e canastillos de oro llenos de muy hermoso pan y diversidad de manjares, muy sabrosos e preçiosos, e frutas de muy gran sabor, a significaçión que del árbol de la sancta cruz proçeden todos los bienes, e se hallan todos los manjares e deleytes, e frescuras e buenos olores. E consiste en sí todo el reposo, e gozo e bienabenturanza que el ánima fiel y amiga de Dios puede desear. Y en aquel sancto árbol está la vida para los buenos, e la muerte para los malos, por quanto Dios escogió este sancto árbol en lo último de su vida. Por su trono en medio de aquel sancto árbol de la vida está hecho e obrado un trono realíssimo, e luçido, resplandeçiente sin comparaçión, en el qual está e se muestra distintamente sin comparaçión la dulçíssima persona del consolador Spíritu Sancto, en figura de muy ençendido e sublimado serafín. E preside y manda allí, en persona de toda la Sanctíssima Trinidad. E ansí le llaman muchedumbre de ángeles que allí están contino sirviendo, e adorando e obedeçiendo a su mandado. E le diçen en voz de cántico: ‘O , preçiossísimo Señor, o muy poderoso, e caritatibo e limosnero en la casa real. O , franco repartidor de las misericordias de Dios en la casa de ese mismo Dios. O , verdadero e poderoso Spíritu Sancto, que heres tú solo y no otro en todos los merecimientosmereçimientos, de los sanctos que están en el Reyno de los Çielos, para los repartir e haçer limosna dellos a quien te plaçe y ves que tiene neçessidad. O , riquíssimo Spíritu Sancto, Dios en Trinidad, que en riquezas enriquezes [fol. 65v] los pobres abastados de los ambrientos, confortador de los flacos. O , amorosíssimo e muy leal verdadero amigo, que a tus criaturas cumples de donar de dones de merçedes. O , poderoso en Çielo, e poderoso en la tierraTierra, poderoso en los purgatorios, poderoso sobre los buenos e malos, alumbrador, esclarecedor, enseñador de todas las obras de Dios, bienhechor de los que te resçiven’.
“Todos ”Todos los ángeles e sanctos que adoravan e dezían estas cosas al señor Spíritu Sancto, loaban a a la sancta cruz con muchos loores, diziendo: ‘O árbol de vida, en el qual nasçen y a cada día nuevas maneras de ojas, e flores e frutos, manjares de dulçedumbres, riquezas, dones, deleytes e consolaçiones, lo qual es figura que heres eterno, Señor Dios todopoderoso, e tus dones e bienabenturanzas son sin fin. O , trono de Dios, en el qual huelga en el Spíritu Sancto. O , reyno de Jesuchristo, en el qual reyno con mucho dolor entró y estuvo porque sus fieles e amigos reynen en el çielo Çielo con gran favor e junto a aquel trono donde está el señor Spíritu Sancto’. “En el mesmo árbol de la vera cruz está una muy preçiosa y devota ymagen del sancto crucifixo, de bulto muy acompasionatibo. E junto a par d’él una ymagen de Nuestra Señora la Virgen María, y otra de Sant Juan, y dos de las Marías, e todos los bultos muy devotos, como quando estavan al pie de la cruz. Y de tal espeçie çelestial son hechas que, por la graçia divinal, parezen como si estuviesen vivas, e se mudan a tiempos e vezes de diversidad de maneras, e todas muy devotas. Que a vezes pareçe la ymagen del crucifixo como quando Nuestro Señor Jesuchristo estava en la cruz descoyuntado, y muy llagado y sangriento e difunto, e otras vezes, si le acatan por algún espacio, pareçe que está como vivo y mirando a quien le suplica, con gesto alegre y bulto resplandeçiente e muy claro.
“E allí sin çesar le están sirviendo e adorando quando le suplican por algunas personas con quien su Divina Magestad ”En el mesmo árbol de la vera cruz está enojadouna muy preçiosa y devota ymagen del sancto crucifixo, o le piden algunas petiçiones para ellasde bulto muy acompasionatibo. Aunque parezen ser buenas, si E junto a par d’él una ymagen de Nuestra Señora la su sabiduría conoçe que no conviene darlas ni otorgarlasVirgen María, menea la caveza a una parte e a y otra haziendo señal como quien se atapa los oýdosde Sant Juan, dando a entender que Dios no quiere oýr y dos de las tales peticionesMarías, ni las quiere otorgar. Quando le ruegan [fole todos los bultos muy devotos, como quando estavan al pie de la cruz. 66r] por algunas personas [¿dedovatas?] e amigas Y de Dios, hazen señas tal espeçie çelestial son hechas que huelga de lo oýr, y que le plaçe de otorgar las petiçiones. Pareçe otras vezes llagado y muy atormentadopor la graçia divinal, e parezen como vivosi estuviesen vivas, que mueve a los que le miran e se mudan a muy gran compasión; tiempos e vezes de otras figuras se mudadiversidad de maneras, e todas muy devotas y acompasionatibas. Por semejante, se muda Que a vezes pareçe la ymagen de Nuestra Señora y del glorioso Sant Juancrucifixo como quando Nuestro Señor Jesuchristo estava en la cruz descoyuntado, según las maneras que el sancto cruçifixo, horas de y muy gran tristeçallagado y sangriento e difunto, e otras de no tanta; y ansimesmo las tres Marías pareçen a vezes como llorosas, e las cavezas cubiertas, e otras veçes con buxetas de ungüentos en las manossi le acatan por algún espacio, pareçe que está como que quieren ungir al Señor; de otras maneras se mudan todas muy devotasvivo y mirando a quien le suplica, con gesto alegre y conformes a los misteriosbulto resplandeçiente e muy claro.
“Allí delante del árbol de ”E allí sin çesar le están sirviendo e adorando quando le suplican por algunas personas con quien su Divina Magestad está enojado, o le piden algunas petiçiones para ellas. Aunque parezen ser buenas, si la su sabiduría conoçe que no conviene darlas ni otorgarlas, menea la sancta vera cruz está labrado y hecho caveza a una parte e a otra haziendo señal como quien se atapa los oýdos, dando a entender que Dios no quiere oýr las tales peticiones, ni las quiere otorgar. Quando le ruegan [fol. 66r] por maravillosamente el sancto sepulcroalgunas personas [¿dedovatas?] e amigas de Dios, haze señas que huelga de lo oýr, y que le plaçe de otorgar las petiçiones. Pareçe otras vezes llagado y muy ricoatormentado, e adornado todo de piedras preçiosas de como vivo, que mueve a los que le miran a muy gran resplandor compasión; e valorde otras figuras se muda, todas muy devotas y acompasionatibas. E cave Por semejante, se muda la ymagen de Nuestra Señora y del glorioso Sant Juan, según las maneras que el sancto sepulcro está Nicodemus cruçifixo, horas de muy gran tristeça, e José otras de no tanta; y ansimesmo las tres Marías pareçen a vezes como llorosas, e Abarimatíalas cavezas cubiertas, e otras veçes con los aparejos e lienzos e buxetas de ungüentos en las manos, como que estos bienaventurados llevaron quando desçendieron quieren ungir al Señor; de la cruz el sacratíssimo cuerpo de Nuestro Señor Jesuchristo para le poner en el sancto sepulcrootras maneras se mudan todas muy devotas, y conformes a los misterios.
“Quiere su Divina Magestad ”Allí delante del poderoso Dios que las ánimas que por fiestas sacan los sanctos ángeles, las lleven a recrear a los hospitales árbol de la misericordia, e vayan ellos mesmos con ellas adorar la sancta vera cruzestá labrado y hecho por maravillosamente el sancto sepulcro, e a resçivir la bendición del dulçe consolador Espíritu Sanctomuy rico, e la refeçión que da adornado todo de abastamiento piedras preçiosas de manjares a todas las ánimas que allí van. Assí como llegan allí, las ánimas demandan misericordia, muy gran resplandor e adoran a Dios y a su sancta cruzvalor. Y E cave el sanctíssimo Spíritu Sancto, que sancto sepulcro está assentado en el trono real de la sancta cruzNicodemus e José e Abarimatía, señoreando y haçiendo siempre merçedes a con los que se las piden y las an menester, menea con muy gran poderío este fructíssimo árbol de la vida, y haçe haçer muchedumbres de preçiosas frutas aparejos e manjares. Y manda a las huestes de sanctos ángeles que repartan, lienzos e den a las ánimas menesterosas ungüentos que allí vienen, de comer y de [fol. 66v] vever a las ánimas. E las recrean de muchas maneras estos bienaventurados llevaron quando desçendieron de consolaçiones, por tanto espaçio quanto es la voluntad de Dios. Y tan grandes graçias y merçedes resçiven de su Divina Magestad quecruz, aunque tornen a Purgatorio, les son descontados muchos años de lo que an el sacratíssimo cuerpo de estar Nuestro Señor Jesuchristo para le poner en penas, y a algunas les perdonan los medios peccados, e otras las tres partes, e otras más, e a otras menos, según la voluntad de Diosel sancto sepulcro.
“Viendo los demonios el gran [¿thesoro?] e bienabenturanza ”Quiere su Divina Magestad del poderoso Dios que las ánimas resçiven en aquel lugar, pésales mucho, quiriéndola quitar y estorvar que por todas fiestas sacan los sanctos ángeles las maneras que lleven a recrear a los hospitales de la misericordia, e vayan ellos pudiesen. Y atrévensemesmos con ellas adorar la sancta cruz, e a resçivir la bendición del dulçe consolador Espíritu Sancto, con gran ossadía y rabia e la refeçión que tienen. Y van en figura da de muchas maneras abastamiento de avesmanjares a todas las ánimas que allí van. Assí como llegan allí, y muy feaslas ánimas demandan misericordia, e adoran a Dios y de otras figuras muy espantosas, y llegan al lugar donde está la a su sancta cruz. Y arremeten muy reçiamente para assir las ánimas en las uñas, y llevarlas en los picos y dientes. Y para esto tiene esta providençia divina tan proveýdo aquel sancto lugarel sanctíssimo Spíritu Sancto, que todo el campo alrededor donde está assentado en el sancto árbol trono real de la vida está çercado de muchedumbre de compañas de gentessancta cruz, a manera de huestes, armadas con diversidad de armas señoreando y tiros, con que encaran y tiran y hieren haçiendo siempre merçedes a los demonios, que hasta el mesmo árbol de la cruz se atreven e quieren arremeter las piden y tomar las ánimas an menester, menea con muy gran poderío este fructíssimo árbol de aquellas preçiosas ramasla vida, y se asen algunas vezes los demonios por se guareçer haçe haçer muchedumbres de los tiros que aquellas compañas les tiran y hazen guerrapreçiosas frutas e manjares. Y caen los malditos amodorridos por çierto espaçio, manda a las huestes de sanctos ángeles que no se pueden mover ni levantarrepartan, más e den a las ánimas menesterosas que muertos. Mas como ellos no se pueden morirallí vienen, levántanse de que Dios quiere, comer y tornan en sí, y van uyendo, dando muy grandes ahullidosde [fol. 66v] vever a las ánimas. E otras vezeslas recrean de muchas maneras de consolaçiones, por tanto espaçio quanto es la voluntad de solo que les encaran los tiros, an Dios. Y tan grande temor, que uyen despaboridos e no osan parar allí. Porque Nuestro Señor Dios, e su preçiosa cruz grandes graçias y las compañas merçedes resçiven de sus sierbossu Divina Magestad que, que allí Él tieneaunque tornen a Purgatorio, defienden las ánimas les son descontados muchos años de sus fieles christianos, [fol. 67r] por peccadores lo que ayan sidoan de estar en penas, e y a algunas les perdonan los favoreçemedios peccados, e resçiveotras las tres partes, e les da de bestidosotras más, e calçar de todas las maneras de arreoa otras menos, e adornamentos que las ánimas an menester. Porque allende según la voluntad de las misericordia que el dulçe consolador Spíritu Sancto haze cada día con las ánimas, de les dar nuevos manjares y frutos, les haçen todos los domingos muy grandes merçedesDios.
“Y “Viendo los demonios el mesmo Spíritu Sancto, dende el trono donde está assentado, haçe caer las joyas gran thesoro e bienabenturanza que nasçen de la sancta cruz, el árbol, y resplandor de las quales es sin comparaçión. Y manda a los sanctos ángeles que allí están presentes ánimas resçiven en su serviçio las coxanaquel lugar, y hagan bestiduras dellaspésales mucho, e adornamientos muy preçiosos con que vistan quiriéndola quitar y adornen estorvar por todas las ánimas pobres maneras que allí vinieren. E assí como el Spíritu Sancto lo manda, es hecho, e como lo dize es criadoellos pudiesen. Y en tomando los sanctos ángeles las joyas en sus manos, se tornan muy maravillosas bestidurasatrévense, con las quales visten gran ossadía y adornan muchedumbre de ánimas pobres, las quales rabia que tienen. Y van abastadas e cumplidas en figura de todos los bienes que muchas maneras de ninguna cosa llevan neçessidad. Porque el mesmo Spíritu Sanctoaves, como es poderoso en sí mesmo con el Padre y con el Hijomuy feas, en trinidad de personas y en unidad de hesenciaotras figuras muy espantosas, e poderoso y llegan al lugar donde está la sancta cruz. Y arremeten muy reçiamente para assir las ánimas en los mereçimientos de Nuestra Señora la Virgen Sancta Maríalas uñas, y de todos llevarlas en los sanctos picos y sanctas dientes. Y para esto tiene esta providençia divina tan proveýdo aquel sancto lugar que todo el campo alrededor donde está el sancto árbol de la corte del Çielo, los quales son meritorios mediante Dios y su sancta cruz, vida está çercado de los quales mereçimientos y muchedumbre de cada uno dellos es figura y significaçión cada una compañas de aquellas ojas o rosasgentes, e flores e frutosa manera de huestes, e manjares, riquezas y bienabenturanzas que del árbol armadas con diversidad de la vida continuamente manan e proçeden; que por muchos dones armas y limosnas que el dulçe Spíritu Sancto, limosnero realtiros, con que allí está, da encaran y tiran y hieren a los pobres y monasteriosdemonios, luego ymproviso mana y proçede que hasta el mesmo árbol de la vida otro tanto, cruz se atreven e aún siempre cada día e oraquieren arremeter y tomar las ánimas de aquellas preçiosas ramas, otras cosas más nuevasy se asen algunas vezes los demonios por se guareçer de los tiros que aquellas compañas les tiran y hazen guerra. Y esto a significaçión de caen los dones e mereçimientos e graçias malditos amodorridos por çierto espaçio, que no se pueden mover ni levantar, más que muertos. Mas como ellos no se pueden morir, levántanse de las sacratíssima divinidad e humanidad del soberano que Diosquiere, trino y uno e verdaderotornan en sí, sin prinçipio y sin medio e sin finvan uyendo, de los galardones e gloria e nuevos [foldando muy grandes ahullidos. 67v] dones E otras vezes, de goços solo que cada díales encaran los tiros, e hora y momentoan tan grande temor, tiene de dar para siempre de cada uno de sus escogidos que con Él mesmo moran y morarán en la triunfante gloriauyen despaboridos e no osan parar allí. Quando la madre sancta Yglesia militante ruega en espeçial e haze sufragios por algunas ánimas de PurgatorioPorque Nuestro Señor Dios, el mesmo Spíritu Sancto ruega e aboga por ellas, como dino obrador e lustrador de todos los bienes. E para que sea hecha alguna misericordia a su preçiosa cruz y las ánimas compañas de Purgatoriosus sierbos, permite la Divina Magestad que aquellas ánimasallí Él tiene, por quien a hecho algunos bienes la madre sancta Yglesia, a deshora se hallan aquellas defienden las ánimas sueltas, aunque muy llagadas e atormentadas de las yntolerables penas que les dan los demonios en Purgatorio por sus peccados; empero puédense salir de Purgatoriofieles christianos, ansí llagadas e despedaçadas por diversidad de caminos[fol. Unas van 67r] por devajo de las aguaspeccadores que ayan sido, e otras por la tierralos favoreçe, e otras por çerros e otras por ballesresçive, e otras por cardos y espinasles da de bestidos, e otras por riscos muy espesos e montes muy tristescalçar de todas las maneras de arreo, e desiertos muy desconsolados, e otras por los ayres calidíssimos, e por los çielos e los planetasadornamentos que las ánimas an menester. E dellasPorque allende de las misericordia que el dulçe consolador Spíritu Sancto haze cada día con las ánimas, por diversidad de caminos van tristes les dar nuevos manjares y desconsoladosfrutos, gritando y dando vozes, diziendo: ‘¿dónde yremos o qué haremos; si hallaremos por ventura quién nos haga caridad e algún bien?’les haçen todos los domingos muy grandes merçedes.
“E yendo assí “Y el mesmo Spíritu Sancto, dende el trono donde está assentado, haçe caer las ánimas tan afligidasjoyas que nasçen de la sancta cruz, el árbol, aparéçenles y resplandor de las quales es sin comparaçión. Y manda a cada una los sanctos ángeles que allí están presentes en su serviçio las coxan, y hagan bestiduras dellas , e adornamientos muy preçiosos con que vistan y adornen todas las ánimas pobres que allí vinieren. E assí como el sancto ángel su guardadorSpíritu Sancto lo manda, es hecho, e consuela como lo dize es criado. Y en su neçessidadtomando los sanctos ángeles las joyas en sus manos, se tornan muy maravillosas bestiduras, e háblala con amorlas quales visten y adornan muchedumbre de ánimas pobres, diziéndole: ‘Dios te consuelelas quales van abastadas e cumplidas de todos los bienes que de ninguna cosa llevan neçessidad. Porque el mesmo Spíritu Sancto, ánimacomo es poderoso en sí mesmo con el Padre y con el Hijo, e te alumbre en tu camino. Llama trinidad de personas y en tu neçessidad a Diosunidad de hesencia, e oýrte á. Y si nopoderoso en los mereçimientos de Nuestra Señora la Virgen Sancta María, no faltará quien te responda. Pide virtud y limosna por amor de todos los sanctos y sanctas de la Passión corte del Çielo, los quales son meritorios mediante Dios y su sancta cruz, de Nuestro Señor Jesuchristolos quales mereçimientos y de cada uno dellos es figura y significaçión cada una de aquellas ojas o rosas, e flores e frutos, e manjares, riquezas y bienabenturanzas que del árbol de la vida continuamente manan e pregunta proçeden; que por muchos dones y limosnas que el camino de Jerusalem la altadulçe Spíritu Sancto, limosnero real, y que te enseñen yr donde allí está , da a los pobres y monasterios, luego ymproviso mana y proçede el mesmo árbol de la vida otro tanto, e aun siempre cada día e ora, otras cosas más nuevas. Y esto a significaçión de los dones e mereçimientos e graçias de las sacratíssima divinidad e humanidad del soberano Dios, trino y uno e verdadero, sin prinçipio y sin medio e sin fin, de los galardones e gloria e nuevos [fol. 67v] dones de goços que cada día, e hora y momento, tiene de dar para siempre de cada uno de sus escogidos que con Él mesmo moran y morarán en la misericordia’triunfante gloria. Yendo assí las Quando la madre sancta Yglesia militante ruega en espeçial e haze sufragios por algunas ánimas de Purgatorio, el mesmo Spíritu Sancto ruega e aboga por diversos caminos con clamorosas vozes pidiendo a Dios misericordiasellas, van tras ellas como dino obrador e lustrador de todos los demoniosbienes. E para que sea hecha alguna misericordia a las ánimas de Purgatorio, viendo permite la Divina Magestad que aquellas ánimas, por quien a hecho algunos bienes la madre sancta Yglesia, a deshora se les an salido hallan aquellas ánimas sueltas, aunque muy llagadas e atormentadas de las yntolerables penasque les dan los demonios en Purgatorio por sus peccados; empero puédense salir de Purgatorio, ansí llagadas e despedaçadas por diversidad de caminos. E oyendo que piden a Dios misericordiaUnas van por devajo de las aguas, e otras por la tierra, e otras por çerros e otras por balles, e otras por cardos y espinas, e otras por riscos muy espesos e montes muy tristes, danles e desiertos muy grandes golpes y tormentosdesconsolados, diziendo: ‘¿Cuál Dios o quál misericordia demandéys e buscáys? Que no ay piedadotras por los ayres calidíssimos, ni otro [fol. 68r] consuelo os darán sino este que agora nosotros os damos’e por los çielos e los planetas. E viéndose las dellas, por diversidad de caminos van tristes ánimas tan afligidasy desconsolados, angústiansegritando y dando vozes, y no saben diziendo: ‘¿Dónde yremos o qué se hazerharemos; si hallaremos por ventura quién nos haga caridad e algún bien?’.
“Los sanctos ángeles”E yendo assí las ánimas tan afligidas, haviendo compasión aparéçenles a cada una dellasel sancto ángel su guardador, tórnanles a parezere consuela en su neçessidad, y esfuérçanlase háblala con amor, diziéndolesdiziéndole: ‘Aunque os ayan atormentado los demonios y os yeran muchas vezes‘Dios te consuele, andadánima, andad, no os detengáys por tribulaçiones y peligros que e te alumbre en este vuestro tu camino se os suçeden. No volváys atrás, ni çeséys de llamarLlama en tu neçessidad a Dios, que abriros an. E pedid e resçiviréys, y hallaréys la misericordia’oýrte á. Y cada uno de los sanctos ángeles dize a cada un ánima que tuvo a cargo: ‘Toma este bordón sobre que si no, no faltará quien te afirmes, aunque vas llagada, que tal buena obra que hiziste; e tú, este que tal viernes que ayunaste; e tú, que tal responda. Pide virtud y limosna que diste; e tú, que tal misa oýste con devoçión; e tú este, por amor de tales oraçiones que reçaste en serviçio la Passión de Dios e de su gloriosa madre; y este, de tal devoçión que tuviste a tal sancto o a tal sanctaNuestro Señor Jesuchristo, e tales fiestas que hiziste pregunta por ellos’. E ansí les dan los sanctos ángeles bordones sobre que se afirmen de algunas buenas obras que en este mundo hiçieron. E ansí van hasta el lugar del árbol camino de Jerusalem la vida, aunque con mucho trabajoalta, y llegan y hallan muy cumplida la misericordia de Dios, e los thessoros e consolaciones, e refeçión e sombra del que te enseñen yr donde está el árbol de la vida, e yndulgençia y de la Passión del Hijo de Dios e del limosnero Espíritu Sanctomisericordia’. E allí son consoladas de todas Yendo assí las maneras de consolaçiones que ánimas por diversos caminos con clamorosas vozes pidiendo a sus neçessidades requierenDios misericordias, e de allí tornan algunas vezes a Purgatorio, e otra no, según es la voluntad de Dios y van tras ellas lo mereçen. Tienen los sanctos ángeles gran desseodemonios, con el amor viendo que tienen a los christianos por peccadores, que sean sus ánimas sean salidas se les an salido de las penas quando están en Purgatorio. E las ayudan con todas sus fuerças e ruegos, e aún no contentos de esto oyendo que por ellas hazen, según el grande amor que tienen piden a nosotros, los humanos, se juntan muchos dellos, e se conçiertan según la voluntad del poderoso Diosmisericordia, e diçen unos a otros: ‘Andad acá, señores, juntémonos algunos de nosotros e vamos abentureros a los lugares tristes danles muy grandes golpes y tenebrosos de Purgatoriotormentos, diziendo: ‘¿Cuál Dios o quál misericordia demandéys e quizá será tal nuestra ventura; y si la nuestra buscáys? Que no fuere, será la de las ánimas, que provándolas a desaraygar e a arancar de aquellas dolorosas penas, pudiésemos sacar algunas. Grande sería nuestro gozo e alegría’. E van en quadrillas a Purgatorio, e aprueban con gran diligençiaay piedad, ni otro [fol. 68v68r] rogándolo a Dios, a sacar o arrancar algunas ánimas, las más nezesitadas e desamparadas consuelo os darán sino este que venagora nosotros os damos’. E traban de unas y asen de otras, diziéndoles a ellas que se ayuden, y hechen anzuelos y redes en los ríos e lagos e pozos donde viéndose las tristes ánimas están; e arman lazos e guindaletas para tirar y sacar algunastan afligidas, si pudiesen; e pelean con los demoniosangústianse, e despedazan los que están hechos dragones, para sacarles las ánimas que tienen dentro, en sus dientes. E quando Dios quiere, después que an travajado mucho, que aranquen alguna o algunas, tiénenlo a muy gran ventura e dicha, e góçanse, e haçen muy grandes alegrías, dando muchas graçias a Dios, que los hizo vitoriosos, e [a] aquellas ánimas benturosas de salir de tan grandes malesy no saben qué se hazer.
“E tómanlas luego”Los sanctos ángeles, e van con ellas al prado haviendo compasión dellas, tórnanles a parezer, y esfuérçanlas, diziéndoles: ‘Aunque os ayan atormentado los demonios y os yeran muchas vezes, andad, andad, no os detengáys por tribulaçiones y peligros que en este vuestro camino se os suçeden. No volváys atrás, ni çeséys de las floresllamar, que abriros an. E allí las curan pedid e resçiviréys, y hallaréys la misericordia’. Y cada uno de sus llagaslos sanctos ángeles dize a cada un ánima que tuvo a cargo: ‘Toma este bordón sobre que te afirmes, aunque vas llagada, que tal buena obra que hiziste; e tú, este que tal viernes que ayunaste; e tú, que tal limosna que diste; e tú, que tal misa oýste con devoçión; e tú este, de tales oraçiones que reçaste en serviçio de Dios e las visten de algunas bestiduras qu’ ellos traen para ellos. E las llevan con cantares su gloriosa madre; y músicas al árbol este, de la vidatal devoçión que tuviste a tal sancto o a tal sancta, para e tales fiestas que le adoren y sean recreadas de las dulçidumbres divinales hiziste por ellos’. E ansí les dan los sanctos ángeles bordones sobre que manan se afirmen de las ánimas bienabenturadas algunas buenas obras que en este mundo hiçieron. E ansí van al hasta el lugar del árbol de la vida, aunque con mucho trabajo, y a los hospitales de llegan y hallan muy cumplida la misericordia y tiendas de graçiaDios, abastadas de todos e los bienes thessoros e consolaciones, e refeçión e sombra del árbol de los misterios la vida, e yndulgençia de Jerusalem la altaPassión del Hijo de Dios e del limosnero Espíritu Sancto. ¿Qué comen y veven? No es otra cosa sino unas obras muy grandes E allí son consoladas de todas las bondades y misericordias maneras de consolaçiones que a sus neçessidades requieren, e de allí tornan algunas vezes a Purgatorio, e otra no, según es la voluntad de Diosy ellas lo mereçen. Tienen los sanctos ángeles gran desseo, y de con el amor que tienen a los embriagamientos christianos por peccadores, que sean sus ánimas sean salidas de penas quando están en Purgatorio. E las bodegas ayudan con todas sus fuerças e ruegos, e aun no contentos de esto que por ellas hazen, según el grande amor que tienen a nosotros, los humanos, se juntan muchos dellos, e se conçiertan según la divinidadvoluntad del poderoso Dios, e diçen unos a otros: ‘Andad acá, señores, juntémonos algunos de nosotros e vamos abentureros a los lugares tristes y tenebrosos de Purgatorio, e quizá será tal nuestra ventura; y si la zelda ordinaria donde nuestra no fuere, será la Sanctíssima Trinidad cumple de deleytes las ánimas, que provándolas a desaraygar e a arancar de aquellas dolorosas penas, pudiésemos sacar algunas. Grande sería nuestro gozo e alegría’. E van en quadrillas a Purgatorio, e aprueban con gran diligençia, [fol. 68v] rogándolo a sus amigosDios, a sacar o arrancar algunas ánimas, las más nezesitadas e desamparadas que ven. E traban de unas y asen de otras, diziéndoles a ellas que se ayuden, y hechan anzuelos y redes en los pastos de la sancta humanidad del Hijo de Diosríos e lagos e pozos donde las tristes ánimas están; e arman lazos e guindaletas para tirar y sacar algunas, si pudiesen; de la qual ay tan grandes pastos en el Reyno de e pelean con los Çielosdemonios, e despedazan los que abastan están hechos dragones, para artar e apazer todas sacarles las ánimas bienabenturadasque tienen dentro, y aún muchas más que fuesenen sus dientes. E por semejantesquando Dios quiere, después que an travajado mucho, que aranquen alguna o algunas, tiénenlo a muy gran ventura e dicha, e góçanse, está la sancta Yglesia militante e haçen muy abastada de grandes alegrías, dando muchas graçias a Dios, que los pastos muy dulçes del Sanctíssimo Sacramento del Altarhizo vitoriosos, e aquellas ánimas benturosas de todos los otros sacramentos salir de nuestra sancta fee cathólica que del soberano Dios dependentan grandes males.
“Tienen los sanctos aventureros”E tómanlas luego, e van con ellas al prado de las flores. E allí las curan de sus llagas, alcanzando del poderoso Dios tal previlegioe las visten de algunas bestiduras qu’ ellos traen para ellos. E las llevan con cantares y músicas al árbol de la vida, para que le adoren y sean recreadas de las dulçidumbres divinales que manan de las ánimas bienabenturadas que salen en manera van al árbol de pesca con anzuelos e redes de penas no tornen más la vida, y a Purgatorio. E después los hospitales de haver adorado la sancta cruzmisericordia y tiendas de graçia, e gozado abastadas de todos los bienes de sus frutos, las veven ellos mesmos andar los misterios de Jerusalem la alta. Y en aquellos sanctos misterios les hazen cumplir lo que en Purgatorio havían ¿Qué comen y veven? No es otra cosa sino unas obras muy grandes de purgar en [fol. 69r] los tiempos que allá havían las bondades y misericordias de estar. Se los reparten por días o por semanasDios, y en un oratorio de los embriagamientos de las tienen un zentenario bodegas de díasla divinidad, y en otra capilla una quarentenade la zelda ordinaria donde la Sanctíssima Trinidad cumple de deleytes a sus amigos, y en una yglesia otros sesenta días, y en otro çentenario treynta tres días. Y assí les hazen por misterios y días, por e de los pastos de la voluntad sancta humanidad del Hijo de Dios, acavar ; de cumplir lo que deven, andando como la qual ay tan grandes pastos en penitençia y haçiéndoles su Divina Magestad muchas merçedes, y dende allí las llevan al Çielo. Y ansimesmo llevan los sanctos ángeles algunas de aquellas ánimas a lugar y campo donde estava el árbol Reyno de la sancta cruz los Çielos que abastan para queartar e apazer todas las ánimas bienabenturadas, con tiros y armas aun muchas más que les danfuesen. E por semejantes, tiren a está la sancta Yglesia militante muy abastada de los demoniospastos muy dulçes del Sanctíssimo Sacramento del Altar, e de todos los otros sacramentos de nuestra sancta fee cathólica que allí con gran maliçia van a empezer a las ánimasdel soberano Dios dependen.
“Y ”Tienen los sanctos aventureros, alcanzando del poderoso Dios tal previlegio, que las ánimas que salen en manera de pesca con anzuelos e redes de penas no tornen más a Purgatorio. E después de haver adorado la sancta cruz, e gozado de sus frutos, las [¿viven?] ellos mesmos andar los misterios de Jerusalem la alta. Y en aquellos sanctos misterios les hazen cumplir lo que en Purgatorio havían de purgar en [fol. 69r] los tiempos que allá havían de estar. Se los reparten por días o por semanas, y en un oratorio las tienen un zentenario de días, y en otra capilla una quarentena, y en una yglesia otros sesenta días, y en otro çentenario treynta tres días. Y assí les hazen por misterios y días, por la voluntad de Dios, acavar de cumplir lo que deven, andando como en penitençia y haçiéndoles su Divina Magestad muchas merçedes, y dende allí las llevan al Çielo. Y ansimesmo llevan los sanctos ángeles algunas de aquellas ánimas a lugar y campo donde estava el árbol de la sancta cruz para que, con tiros y armas que les dan, tiren a los demonios, que allí con gran maliçia van a empezer a las ánimas.  ”Y por semejante, después que el señor Spíritu Sancto dexó de hablar por la lengua de mí, su yndigna sierba, estando yo enajenada de mis sentidos, lo qual yo no sentía si lo hazía su gran Magestad, me mandó que, pues estava enferma en el cuerpo, y por mi yndispusiçión de salud el estrumento no tenía el Spíritu Sancto como solía, tuviese cuydado de ayudar a defender e consolar las ánimas que van a ser recreadas al árbol de la vida. Y esto es quando estoy elevada, que me ponen en çierta esquina de aquel campo con çierta arma y armas que el sancto ángel me da, defiendo con los otros a las ánimas que allí van a ser consoladas del dulçíssimo Spíritu Sancto. E quando estas cosas me son mostradas por mandamiento y ordenaçión divinal, me son encubiertas las más altas; e a vezes, quando es la voluntad de Dios, las más subidas y preçiosas, e no estas; e otras vezes me hazen tan copiosas merçedes como puede hazerlas, que me muestra junto lo uno y lo otro, e gozo de gozos dobladosdoblados”.
===Capítulo XIII===

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