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Juana de la Cruz

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Vida impresa (2)
''[13]'' En el margen derecho de la columna leemos: “Año de 1534.”
=Vida impresa (2)=Ed. de [http://visionarias.es/equipo/belen-molina-huete/ Belén Molina Huete] y Desiré Armero Benítez; fecha de edición: abril de 2023. == Fuente == * [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Juan_de_Marieta Marieta, Juan de], 1596. «[Santa Juana de la Cruz]», en ''Historia eclesiástica de todos los santos de España'', Cuenca: Impr. de Pedro del Valle. Tercera Parte, Libro XIX, Capítulo XX, fols. 85rv. ==Criterios de edición== Conforme a los criterios establecidos en el Catálogo para fuentes impresas, se han actualizado generalmente grafías, ortografía y puntuación manteniendo aquellos rasgos de la lengua que implican valor fonológico o que caracterizan su léxico, morfología o sintaxis. Se han conservado, pues, las oscilaciones en grupos consonánticos cultos (-t-/ct…), así como las vocálicas. Igualmente, se ha respetado el uso de “y” ante palabras que comienzan con sonido vocálico /i/. Se han reducido, por otra parte, los grupos consonánticos latinizantes, incluidos la duplicación vocálica y consonántica y, de modo concreto, grafías antiguas (-x- por -j-, -z- por -c-, -ç- por -z-); se ha modernizado también la unión y separación de términos, así como las contracciones (desta> de esta). En los topónimos, se ha optado por la ortografía actual (Hazaña>Azaña). En el uso de la mayúscula se ha atendido la singularidad de tratarse de textos religiosos y se ha unificado su empleo. Se han desarrollado las abreviaciones tipográficas sin marca expresa. No se han registrado erratas. En nota al pie se han reproducido los apuntes marginales presentes en la edición que sirve de referencia y se ha ampliado información oportuna. ==Vida de Juana de la Cruz== ===Capítulo XX=== [fol. 85r, col. a]'''De Santa Juana de la Cruz, monja de la Orden de San Francisco''' ''[1]'' El maestro Alonso de Villegas ''[2]'', tan curioso en escrituras de vidas de santos, en su tercera parte escribe largamente la vida de esta santa religiosa, y dice fue natural de un pueblo cerca de Toledo llamado Azaña. En su tierna edad todo fue dar indicios y rastros de lo que después fue: muy dada a la oración y contemplación y servicio de Dios, continuando estos santos ejercicios con muchas abstinencias, asperezas, y mortificaciones, sintiendo siempre de sí bajamente en todas sus cosas. Tuvo siempre grande deseo de servir a Dios en religión y, porque sus padres y parientes se lo estorbaban, determinó un día por la mañana huir de su casa y acogerse al monasterio de Nuestra Señora de la Cruz, de la religión y hábito de san Francisco, que estaba dos leguas de su pueblo. Aquí fue admitida por religiosa, donde se perficionó en sus santos [fol. 85r, col. b] deseos, siendo muy observante de los establecimientos de su Orden, ocupándose juntamente en los oficios más humildes del monasterio. Era muy devota del ángel de la guarda, y aconsejaba también a los demás que podía que lo fuesen, porque solía decir que no solamente nos guarda, sino que también nos acompaña en nuestros trabajos. A quien tanta solicitud como esta santa Juana de la Cruz ponía en el servicio de Dios, él la quiso ilustrar con sus maravillas, hizo yendo por su medio algunos milagros. Llevaba un día un vaso de barro en sus manos y, tocando en una piedra, se le quebró. Ella se puso en oración y, juntando los pedazos del vaso, quedó perfetamente sano. Vio todo esto otra religiosa y díjole: “Hermana, ¿no estaba este vaso en el suelo hecho pedazos? ¿Cómo está ya sano?”. Respondió con mucha humildad: “Así es hermana, mas el Señor ha tenido por bien de remediar por su bondad lo que yo había echado a perder por mis pecados”. Una niña muerta trajeron sus padres al monasterio de Santa María de la Cruz, a que la santa religiosa Juana hiciese oración por ella y, por ruegos de sus padres y de otras ochenta personas que estaban presentes, puso un crucifijo sobre ella, y hizo oración y luego se levantó con vida y salud entera. Otros muchos milagros hizo Nuestro Señor por su sierva, que sería largo de contar y, sin otros grandes trabajos que la santa religiosa tomaba de su voluntad por la de Dios, era atormentada de los mismos demonios para más aumento de méritos suyos. ===Capítulo XXI=== '''De la última enfermedad y muerte bienaventurada de santa Juana de la Cruz''' [fol. 85v, col. a] ''[3]'' Para llevarla Nuestra Señora a gozar de sí a esta su sierva quiso que pasase por una grave enfermedad, que fue tullirla de pies y manos, y de todos los demás miembros y huesos de su cuerpo, como si no fuera persona. Sola la lengua le quedó sana y libre, con la cual mostraba gran conformidad con Dios en sus enfermedades, con quien razonando una vez dijo: “Señor, ¿cómo es posible que un cuerpo tan quebrantado como este mío viva? O me dad paciencia, o me quitad tanto mal como padezco, o la vida siendo vuestra voluntad”. Pareciole que le respondía el Señor y le decía: “¿Qué maravilla es que padezcas lo que padeces, pues me escogiste por esposo, que fui tenido en el mundo por leproso y lleno de dolores? Pues siendo tú mi esposa, cierto es que se te habían de pegar algunas de mis enfermedades, y quien ama, razón es que padezca algo por su amado, cuanto más que todo es procurado por mí para provecho tuyo. Así tú, hija mía, más no te aflija, ni te desconsueles si padeces mucho, porque merecerás mucho. Está cierta que cuando yo vea que llegas al punto señalado de gloria para ti, yo te llamaré luego”. Así fue que, habiendo padecido esta enfermedad algunos años, llegado el día de la invención de la Santa Cruz, que es a los tres días del mes de mayo, año de mil y quinientos y treinta y cuatro, habiendo recebidos todos los santos Sacramentos, siendo de edad de cincuenta y tres años, dio su alma a Nuestro Señor. Luego se sintió una fragancia y olor suave como de cuerpo santo, al cual tuvieron cinco días por sepultar por razón de las gentes que venían de las comarcas a reverenciarle. En este tiempo hizo nuestro Señor algunos milagros en diversos enfermos, que venían a valerle de los méritos de santa Juana. Está su cuerpo [fol. 85v, col. b] al presente sepultado junto al altar mayor al lado del evangelio, puesto en alto, en el mismo convento de monjas donde es venerado. ==Notas== ''[1]'' Al margen: “En 3 de mayo”. ''[2]'' Remite a la ''Adición a la Tercera Parte del Flos sanctorum'' de Alonso de Villegas de 1588 (Huesca Juan Pérez de Valdivielso, fols. 63r-65v). ''[3]'' Al margen: “En 3 de mayo”. =Vida impresa (3)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/borja-gama-de-cossio/ Borja Gama de Cossío]; fecha de edición: noviembre de 2022.

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