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→Cap. XVI. De cómo el ángel de su guarda mandó a la sierva de Dios que escribiese las cosas que el Señor le revelaba y de su gloriosa muerte
Quedaron los circunstantes admirados de la quietud y apacibilidad con que había acabado, habiéndole cesado para la hora de la muerte todos los dolores (que suelen en aquella hora apretar más los cordeles) y esto fue muchas horas antes de su dichoso tránsito. Una gran sierva de Dios llamada María de San Juan, que al mismo tiempo era religiosa en el convento de la Concepción de la ciudad de Almería, muy semejante en virtud y santidad a la santa Juana, y tan amigas las dos que con estar tan lejos se comunicaban en espíritu muchas veces, dijo que, cuatro días después de su muerte, la apareció la bendita sor Juana de la Cruz. ''[90]'' Cercada de algunos santos y ángeles, y admirada, preguntó al de su guarda cómo la aparecía tan mejorada y en tan diferente figura que otras veces, colocada en tan altos grados de gloria; respondió el ángel que estaba ya desatada de las ataduras del cuerpo. Y bajando aquella bendita alma, se abrazaron las dos y le dijo esta sierva del Señor: “¿Cómo, hermana, esto sin mí?”, “Sí, hermana” (respondió), “que se cumplió la voluntad del poderoso Señor y ha cuatro días que salí de la vida mortal, donde tuve mi purgatorio, y dos días antes que expirase, comenzó mi ánima a sentir el gozo de la bienaventuranza y a tener prendas de la gloria”. Cuando se tuvo noticia de esta revelación, se entendió mejor la causa de la mudanza de la sierva del Señor dos horas antes de su muerte.
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===Cap. XVII. De algunos milagros que acaecieron después de su dichosa muerte y de la incorruptibilidad y entereza de su cuerpo===
Luego como esta gran sierva de Dios pasó desta vida, fue tan grande el concurso de la gente que venían para ver y venerar sus santos cuerpos, que pareció (a los religiosos que trataban de su sepultura) convenía que se sacase en procesión fuera del convento, para satisfacer a la devoción de todos. Y un tullido del todo llegando a tocar el santo cuerpo y a besar el hábito, quedó luego sano y dejó allí dos muletas con que andaba. ''[91]'' También una religiosa enferma que tenía una hinchazón muy grande y muchos dolores, tocando el cuerpo difunto, sanó. Lo mismo acaeció a otro hombre, que padecía gran dolor de muelas. Tornando la procesión al convento, hallaron mensajeros de grandes personas con cartas que pedían se dilatase el entierro hasta que llegasen, que ya venían, y así le tuvieron cinco días sin enterrar, saliendo siempre del cuerpo aquel suavísimo olor que dijimos. Fue la gente que vino de Madrid y Toledo y de otras partes tanta que cubría los caminos, los campos, por lo cual, y porque la inquietud era grande y determinaron que se entregase a la tierra aquel precioso tesoro, enterráronle sin ataud, ni otra defensa que pudiese conservarle entero; antes después de cubierto de tierra, echaron sobre él cantidad de agua para allanar la tierra, y fue cosa notable que depués de haber estado debajo de la tierra siete años aquel santo cuerpo, y después (a instancia grande de personas muchas y muy principales) transladándole (para lo cual se fabricó un arco al lado derecho de la capilla mayor, en el altar que divide la capilla mayor del claustro) preparado todo lo necesario, se abrió la sepultura, creyendo estaría el cuerpo ya resuelto, y se halló tan entero, tan fresco y con tan lindo olor como cuando fue sepultado. ''[92]'' Espantados desto, creció la devoción, y el hábito con que fue enterrada, se partieron pedazos, y le vistieron otro de damasco pardo, y colocándola con mucha veneración en la dicha sepultura, se le puso [324] con dos rejas de hierro fuertes y doradas y una lámpara de plata que arde delante del santo cuerpo, donde está muy venerado de todos los que de muy lejanas tierras vienen a visitarle, y tienen allí sus novenas. Y el día que murió, celebra con gran devoción fiesta la villa de Cubas y vienen en procesión al dicho convento, con otros lugares de la comarca, ''[93]'' y dicen la misa mayor delante del mismo cuerpo, en un altar portátil que se pone para este efecto, y se predican las excelencias desta gran sierva de Dios, y da la villa caridad de pan y vino y queso a innumerable gente que allí se llega. Y creciendo la devoción, por particulares beneficios que por la sierva de Dios muchos han recibido, le han ofrecido nueve lámparas de plata que arden de día y de noche delante de su cuerpo, con que está muy venerado. Después de la dicha translación, no consta que la dicha caja se haya abierto, hasta el año de 1552, cuando ajuntándose mucha gente principal en procesión, se abrió, y fue hallado entero con tan buen olor como la primera vez, de lo cual se hizo acto público y está guardado en dicho convento, y lo mismo se ve en el día de hoy y, en diferentes visuras que se han hecho, se ha hallado estar de la misma manera.
La primera vez que en este tiempo le descubrieron sucedieron algunas cosas bien dignas de memoria. El año de 1602 vino a Madrid el reverendísimo padre fray Francisco de Sosa, Ministro General de toda nuestra sagrada religión, y después de haber estado allí algunos días, partió a Toledo, y en el camino acordó de entrar en el convento de Santa Cruz de Cubas, donde fue recibido con la solemnidad que se acostumbran recibir los Generales, y entrando en el monasterio, y hecha plática espiritual a las religiosas en el coro, fue a la enfermería, donde había una religiosa muy anciana, la cual se había hallado a la última translación que se hizo del cuerpo de la beata sor Juana, y relatando al Padre General las cosas que habían acaecido en ella, le dio deseo de ver el santo cuerpo, lo cual se puso en obra con toda la diligencia posible, y abierto el ataúd, hallaron el santo cuerpo tan entero y fresco como las otras veces que le habían descubierto. ''[94]'' Estaba la sierva de Dios vestida de un hábito de damasco pardo, con dos tocas muy blancas en la cabeza, porque cuando murió no llevaban velo negro las monjas. Tenía una cruz en las [325] manos, y una sarta pequeña de naranjillas al cuello y todos con gran consolación y muchas lágrimas veneraron el santo cuerpo y le llegaron a la reja, para que la gente que allí estaba le viese, que no fue poca maravilla ajuntarse tanta gente en pocas horas que estuvo la iglesia llena, como si se hubiera publicado muchos días antes en toda la comarca. El Padre General quitó la toca de sierva de Dios y las naranjillas que tenía al cuello y lo repartió entre los frayles y monjas, y tomando de una de las circunstantes su velo y otra sarta de cuentas, se lo puso a la beata Juana. Y sucedió otra cosa el mismo día también maravillosa, y fue que quitando el Padre General al dicho cuerpo el dedo meñique de un pie, constó después que había salido sangre d’él, como se vio en la ropa que tenía vestida, aunque entonces no se advirtió en ello, ''[95]'' porque el dicho Padre General quitó el dedo con secreto tirando d’él con la mano. Después acá se ha tornado a abrir el arca varias veces, continuando el testimonio de la incorruptibilidad del dicho cuerpo, el cual se guarda en dicho monasterio, para la gloria de Dios y honra de su santa.
==Notas==
[1] Al margen izquierdo: “El rey Felipo Tercero mandó que dicho libro revisto saliese otra vez”.
[2] Al margen derecho: “Vino al mundo por petición de la santísima Virgen nuestra Señora.”
[3] Al margen derecho: “Cuéntase el aparecimiento de nuestra Señora a la pastorcica Inés”.
[4] Al margen derecho: “Edificose convento de monjas de la 3ª orden donde tomó el hábito y fue abadesa Inés.”
[5] Al margen izquierdo: “Luego en naciendo dio muestras de santidad.”
[6] Al margen derecho: “Aparécesele el ángel de su guarda.”
[7] Al margen derecho: “Veía en la hostia a Christo nuestro Señor.”
[8] Al margen izquierdo: “Tuvo revelación de la santidad de sor Juana”.
[9] Al margen izquierdo: “No quiso ser monja donde tuviese parienta”.
[10] Al margen derecho: “Las asperezas que hacía”.
[11] Al margen derecho: “Los cilicios que traía”.
[12] Al margen derecho: “En qué ejercicios pasaba las noches”.
[13] Al margen izquierdo: “Aparécese la Virgen santísima con su hijo”.
[14] Al margen izquierdo: “Aparece el Señor y le promete de traerla a la religión”.
[15] Al margen izquierdo: “Vase al convento de santa Cruz en hábito de varón”.
[16] Al margen izquierdo: “Háblale el ángel de su guarda”.
[17] Al margen derecho: “Pide el hábito a la abadesa”.
[18] Al margen derecho: “Vístenla el hábito a 3 de mayo”.
[19] Al margen izquierdo: “Perseguían y azotábanla los demonios”.
[20] Al margen izquierdo: “Cúrala el ángel de su guarda”.
[21] Al margen izquierdo: “Psal. 138”.
[22] Al margen izquierdo: “Tract. 24 in Ioan”.
[23] Al margen derecho: “El modo como se desposó Christo con la santa”.
[24] Al margen derecho: “Cómo se había con la santa comunión”.
[25] Al margen derecho: “Cómo comulgaba espiritualmente”.
[26] Al margen izquierdo: “De las maravillas que le acaecieron comulgando”.
[27] Al margen izquierdo: “Abriose la pared para que viese el Santísimo Sacramento”.
[28] Al margen derecho: “Los ángeles le trajeron una hostia consagrada”.
[29] Al margen derecho: “Trataba con los ángeles como un amigo con otro”.
[30] Al margen derecho: “Como se llamaba su ángel custodio”.
[31] Al margen derecho: “Nota que los ángeles no son corpóreos”.
[32] Al margen derecho: “S. Tho. 1. p. quart. 50, art. 1”.
[33] Al margen izquierdo: “Trata sus desconsuelos con el ángel”.
[34] Al margen izquierdo: “Fue devotísima de san Antonio de Padua y se la apareció”.
[35] Al margen derecho: “Lo que se alegraron las monjas de verla abadesa”.
[36] Al margen izquierdo: “El ángel de su guarda la enseñaba lo que había de hacer”.
[37] Al margen izquierdo: “Por su intercesión fue una alma librada del purgatorio”.
[38] Al margen derecho: “Resucita a una niña muerta”.
[39] Al margen derecho: “Sanó a una enferma de dolor de costado”.
[40] Al margen izquierdo: “Sanó a otros enfermos”.
[41] Al margen derecho: “La razón por que son tan estimadas sus cuentas”.
[42] Al margen derecho: “Exo. 16.2. Maca. 15”.
[43] Al margen derecho: “Surio tom. 3. S. Ant. 3, p. hist. tit. 24, c. 13. Aquilino lib. 1.c.25. Pedro Sánchez li.del Reybo de Dios ca. 4. nu 34. Tritemio in Compen. Anna li. 1p.2”.
[44] Al margen izquierdo: “Ludovicus Viu ildus lib. de laudibus tri Liriorum Francia”.
[45] Al margen izquierdo: “Monarch. Ecclesiast. 2. p. li. 26. ca. 7. S. 4”.
[46] Al margen izquierdo: “Piden las monjas que alcance de Dios algunas gracias para sus rosarios”.
[47] Al margen derecho: “Son llevadas las cuentas al Cielo por el Ángel”.
''[48]'' Al margen derecho: “El Ángel vuelve las cuentas benditas”
''[49]'' Al margen izquierdo: “Virtudes de las cuentas”.
''[50]'' Al margen izquierdo: “Estimaron estas cuentas Philipo II y III y la reina su mujer. Clemente octavo llevó consigo una cuenta”.
''[51]'' Puñonrostro en su forma actual.
''[52]'' Al margen izquierdo: “Testimonio de dos santos religiosos acerca de las cuentas”.
''[53]'' Al margen derecho: “Contra demonios”.
''[54]'' Al margen derecho: “Las cuentas tocadas a las originales, tienen la misma virtud que ellas”.
''[55]'' Al margen izquierdo: “Notable milagro de las cuentas tocadas contra demonios”.
''[56]'' Al margen izquierdo: “Aparece el demonio en figura de Christo crucificado”.
''[57]'' Al margen izquierdo: “Isaía 6”.
''[58]'' Al margen derecho: “Visitola S. Bárbara”.
''[59]'' Al margen derecho: “ Apareces el alma de un niño”.
''[60]'' Al margen izquierdo: “Vee a Christo y a su madre y alcanza favores para una imagen suya”.
''[61]'' Al margen derecho: “Revelación de la Resurrección”.
''[62]'' Al margen derecho: “Declaraba lugares de Escrituras”.
''[63]'' Al margen izquierdo: “Libra del demonio una niña de siete meses”.
''[64]'' Al margen izquierdo: “Math. 10”.
''[65]'' Al margen derecho: “Luca 21”.
''[66]'' Al margen derecho: “Hablaba diferentes lenguas”.
''[67]'' Al margen derecho: “Una monja que no sabía leer, ni escribir, escribió sus sermones”.
''[68]'' Al margen izquierdo: “Llagola el Señor en los pies y las manos, con las señales de su Pasión”.
''[69]'' Al margen derecho: “Fuele mostrado el martirio de san Acacio y sus compañeros”.
''[70]'' Al margen izquierdo: “Aparece Christo y habla con ella”.
''[71]'' Al margen derecho: “Sanola el apostol san Pedro de la sordez”.
''[72]'' Ilegible. Este fragmento es ilegible en este ejemplar. El mismo pasaje lo recoge el P. Daza en su biografía y reza lo siguiente: “era esta ánima de una gran señora de Castilla (que poco antes avía muerto) la qual dixo a la beata Juana, que por quanto sus penas eran grandísimas, le rogava la encomendase a Dios”. Daza, A., Historia, vida y milagros, éxtasis y revelaciones de la bienaventurada santa Juana de la Cruz, de la Tercera orden de nuestro Seráfico Padre san Francisco (Lérida, Luis Marescal, 1613, fols. 174v-175r).
''[73]'' Ilegible. Mancha en el documento.
''[74]'' Ilegible. Mancha en el documento.
''[75]'' Al margen izquierdo: “Vio padecer el alma de un prelado”.
''[76]'' Al margen izquierdo: “Aparécesele una alma en figura muy formidable”.
''[77]'' Al margen derecho: “Por su intercesión es librada un alma de purgatorio”.
''[78]'' Al margen izquierdo: “Vee a la reina del Cielo acompañada de muchos santos que van al purgatorio”.
''[79]'' Al margen izquierdo: “Padecía excesivos dolores en todo el cuerpo”.
''[80]'' Al margen derecho: “Mostró su grande paciencia en una persecución”.
''[81]'' Al margen izquierdo: “Mostró su ferviente charidad, rogando por quien la perseguía”.
''[82]'' Al margen izquierdo: “Vio el infierno abierto”.
''[83]'' Al margen derecho: “I. ad Timot. 1”.
''[84]'' Al margen izquierdo: “Mándale el Ángel que escriba las misericordias que Dios le hacía”.
''[85]'' Al margen derecho: “Escribió su vida una religiosa que no sabía leer ni escribir”.
''[86]'' Al margen derecho: “Pide al Ángel que se rompa la escritura de su vida”.
''[87]'' Al margen derecho: “Aparécele antes de su muerte san Felipe y Santiago y el Ángel le anuncia la muerte”.
''[88]'' Al margen izquierdo: “Vio a la madre de Dios y a la Madalena”.
''[89]'' Al margen derecho: “El mal olor de la boca se le convierte en bueno”.
''[90]'' Al margen izquierdo: “Aparece cuatro días después de su muerte a una religiosa”.
''[91]'' Al margen derecho: “Un tullido sana tocando su cuerpo y otros enfermos”.
''[92]'' Al margen derecho: “Es hallado su cuerpo incorrupto después de 7 años”.
''[93]'' Al margen izquierdo: “Celebra fiesta la villa de Cubas el día que murió”.
''[94]'' Al margen izquierdo: “El reverendísimo fray Francisco de Sola, ministro General, abrió el arca y halló el cuerpo incorrupto”.
''[95]'' Al margen derecho: “Sale sangre cortándole un dedo del pie”.
= Vida impresa (6)=