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Juana de la Cruz

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Vida impresa (6)
= Vida impresa (6)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-gonzalez-diaz/ María González Díaz]; fecha de edición: mayo de 2024.
 
== Fuente ==
 
Carrillo, Alonso, 1663. ''Epítome de la vida de soror Juana de la Cruz, religiosa de la Orden Tercera de Penitencia de san Francisco en el convento de Santa María de la Cruz, diócesis de Toledo. Presentado a la santidad de Alejandro VII, pontífice máximo y señor nuestro, por fray Juan de San Diego y Villalón, religioso de san Francisco y procurador en la curia romana, para la causa de la canonización de la sierva de Dios''. Zaragoza: Bernardo Nogués.
 
==Criterios de edición==
 
La edición presenta una sección de notas donde, por un lado, aparecen las citas que el impreso presenta en los márgenes (recogidas con números romanos) y, por otro lado, las aclaraciones de la editora (apuntadas con números arábigos en cursiva y entre corchetes). Es importante apuntar que las cinco primeras citas que hay en los márgenes aparecen en el impreso como números arábigos en superíndices.
Se han adoptado los criterios de edición de vidas impresas estipulados en el ''Catálogo de santas vivas'':
-Se ha indicado el folio (r-v).
-Se han respetado los párrafos que aparecen en el impreso.
-Se han eliminado las consonantes geminadas y se ha modernizado la ortografía (sibilantes, b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.) aunque se respeta la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico (seseo, leísmos, laísmos, loísmo, etc.).
-Se han ajustado a los criterios actuales del español la unión y separación de palabras (“desta”, “desde”, “dello” etc.), el uso de mayúsculas y minúsculas, y la acentuación y la puntuación.
-Se han expandido las abreviaturas, primordialmente la expansión de las nasales con la virgulilla encima de la vocal y la abreviación de “que” o “qual”, también con el uso de la virgulilla o la diéresis.
-Se han introducido las comillas para delimitar las intervenciones dialógicas de los personajes. También en las cartas.
-Se han desarrollado las siglas.
-Se ha usado la cursiva para las obras literarias (''El Conorte'').
-Los latinismos crudos se escriben en cursiva (''in iure'').
-Se han homogeneizado los números (tanto en el caso de las fechas, como en el uso de los números romanos).
-Se ha corregido la foliación: El impreso repite el folio 10 dos veces. Por este motivo, se corrige a fol. 11r y fol. 11v. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que, a partir del siguiente folio, el impreso presenta la numeración correcta. Posteriormente, el impreso se salta el folio 33 y pasa directamente al 34, por lo que se vuelve a corregir hasta el folio 45, donde la numeración vuelve a ser correcta hasta el final.
 
==Vida de Juana de la Cruz==
 
'''El autor al que leyere ese epítome'''
 
[fol. [i]r] La vida de soror Juana de la Cruz ha sido asunto de algunas plumas bien doctas en España; pues con sus virtudes, revelaciones y milagros les dio materia esta sierva de Dios para escribir crecidos volúmenes, donde lo accesorio es más que lo principal por la necesidad que tuvieron aquellos escritores de responder a diferentes objeciones que se pusieron a los primeros libros que se publicaron, llenos de algunas maravillas que, con dificultad, hallan aceptación en la credibilidad de los vulgares. Pero tratándose hoy de la canonización de soror Juana es necesario informar al Vicario de Cristo de sus principales acciones con tal brevedad que no se le hurte el tiempo a quien le gasta todo en beneficio del orbe cristiano. No es este de los escritos en que puede ostentar sus primores la elocuencia, ni aquí puede lograr sus sentencias y aforismos la política pues, refiriéndose una vida sin artificio y una verdad desnuda, es preciso faltarle los adornos con que se visten las vidas de los príncipes y de los héroes del siglo que, con el manto de la lisonja y adulación, cubren los defectos; y para estos solamente inventó sus galas el artificio. Por eso, es nuestra relación sencilla y de estilo ordinario, pues nuestro intento solamente pretende informar al Padre Universal, a cuyos oídos han de llegar las cosas como son y no como debieran ser, para que, atendiendo a las súplicas reverentes de tantos devotos ''[1]'' como tiene soror Juana ya de superiores ya de inferiores jerarquías, mande ver el proceso que se hizo a más [fol. [i]v] de cuarenta años sobre verificar por menor lo que por mayor contiene este epítome. Y, contando de los méritos de esta virtuosa virgen, la escriba en el catálogo de los ciudadanos del Imperio con que nuestra España tendrá más este blasón que la ilustre, y la religión de san Francisco logrará las ansias con que propone esta súplica a los pies del sucesor de san Pedro.
 
[fol. 1r] '''Santísimo Padre'''
 
Aunque la antigua cosmografía puso en España el ocaso del sol y fue tenida por la última de las tierras desde que sus naturales profesan la religión cristiana, ha sido Oriente de muchos soles que resplandecieron y alumbraron el mundo con rayos de virtud y santidad.
No pueden comprehender fácilmente los martirologios y las dípticas de nuestras iglesias el número de los mártires, de las vírgenes y de los confesores que, o por consentimiento de toda la Iglesia universal y tradición recibida por muchos centenares de años o por declaración de los sumos pontífices vuestros antecesores y por vos mismo, son venerados por ciudadanos de la triunfante Jerusalén.
 
Pocas provincias del orbe cristiano se igualan con las nuestras en esta excelencia y ninguna las excede; y no ha muchos años que aumentasteis nuestras glorias con escribir en el catálogo celeste a santo Tomás de Villanueva.
 
Ahora pedimos, sedientos de semejantes favores, declare vuestra beatitud por santa a la singular Juana de la Cruz, hija de la religión de san Francisco y que profesó su tercera regla en el Monasterio de Santa María de la Cruz, diócesis de Toledo.
 
[fol. 1v] Desde que la santidad de Gregorio XV, pontífice máximo, en el año de 1622 expidió su breve para que los obispos de Troya y Cirene hiciesen en la plenaria la información sobre los milagros y virtudes de esta sierva de Dios y, cumpliendo con la comisión exactamente, remitieron el proceso según el orden e instrucción que contenía el breve, no se ha hecho diligencia para acordar a vuestros gloriosos antecesores los deseos que tienen todas las Españas de oír de la boca del oráculo pontificio que soror Juana es santa y que, como tal, se le puede dar pública veneración.
 
Esto piden la majestad católica de Felipe IV, nuestro rey, la virtuosísima y esclarecida reina doña Mariana de Austria, su esposa, y el señor don Juan de Austria, príncipe tan famoso en el mundo por sus hazañas que serán el mejor ornamento de las historias de nuestro siglo. Esto piden los reinos de Castilla, los prelados y antistites de las primeras iglesias, y sus cabildos eclesiásticos; y, singularmente, el cardenal Sandoval, arzobispo de Toledo, en cuya diócesis nació y murió soror Juana y está hoy sepultado su cuerpo incorrupto. Esto solicita la religión de san Francisco, cuya tercera regla profesó, y también la ilustre villa de Madrid, corte de nuestros reyes. Y yo, aunque indigno de parecer ante la majes- [fol. 2r] tad de vuestro trono, hago esta súplica, gobernado de la devoción que generalmente tenemos los españoles a la virgen Juana de la Cruz.
 
El culto particular con que es venerada no basta a satisfacer la devoción de sus conterráneos que, como hijos obedientes de la Sede Apostólica, aguardan los decretos y determinaciones de Vuestra Santidad para saber el grado de veneración con que la han de estimar e invocar en sus necesidades y aflicciones; pues, hasta ahora, se han experimentado grandes maravillas resucitando muertos, restituyendo los enfermos de achaques incurables a salud vigorosa, y sus granos o cuentas tienen virtudes experimentadas por larga serie de sucesos contra los demonios, contra las tempestades y contra las plagas que suele padecer la naturaleza.
 
Y aunque por las bulas que, en los años 25 y 33 [I], promulgó la santidad de Urbano Octavo, de feliz memoria, se corrigieron los abusos con que el pueblo rudo suele dar veneración y culto a muchas personas sin noticia ni aprobación de la Santa Sede, en las mismas bulas [II] quedan reservados aquellos casos en que, por tiempo inmemorial o por mucho tiempo y con tolerancia de los [fol. 2v] ordinarios [III], han sido venerados algunos con particular culto, dejando a estos en la cuasi posesión en que se hallan y en las dudas que se han ofrecido en esta santa ciudad. Lo han determinado y declarado así las congregaciones que se hicieron sobre tales causas en los pontifi- [fol. 4r] cados de Clemente VIII y Paulo V, de feliz memoria [IV], mandando no se innovase donde in- [fol. 4v] tervenían los requisitos que concurren en culto con que es venerada soror Juana de la Cruz.
 
No tiene altar ni es invocado su nombre públicamente, y en todo se guardan los decretos apostólicos, porque el culto es particular y nacido de un afecto interno y de una voz común agradecida a tantos milagros y maravillas.
 
Y cuando los obispos de Troya y de Cirene hicieron la información plenaria hallaron que, por más de noventa años, antecedentemente tenía el mismo culto pues su cuerpo está colocado en parte eminente y con algunas lámparas que arden continuamente en su obsequio y pendientes los votos que, con frecuencia, llevan al templo donde yace el cadáver sus reconocidos. En esta forma le han visitado los arzobispos de Toledo, los prelados de la religión franciscana, los nuncios que en nombre de la Sede Apostólica residen en la corte de España y, en fin, las majestades desde los grandes monarcas Felipe III y Felipe IV su hijo, y la esclarecida reina doña Isabel de Borbón, y los infantes (grandes y títulos de estos reinos). Y antes de emprender la conquista de Portugal en que hoy se halla emplea [fol. 5r] do, el señor don Juan de Austria visitó el templo de Santa María de la Cruz a devoción de soror Juana de la Cruz y, con liberalidad propia de su ingenio, ha dado muy considerables limosnas [V] y, a su imitación otros, con que la devoción a esta virgen es general. Y, no sin providencia superior, se ha reservado a los felices tiempos de vuestro pontificado el ponerla en la lista y número de los santos canonizados. Y, para que pueda vuestra santidad comprehender las acciones principales de la vida de soror Juana de la Cruz, pongo a vuestras plantas ese dibujo o epítome de todas ellas, refiriendo solamente lo que parece más esencial y que conduce a informar vuestra mente sin que por ello pretenda merecer algún crédito más del que damos a una historia profana, remitiendo la verificación y comprobación de este informe al proceso y papeles concernientes a la prueba que se hizo por los obispos de Troya y de Cirene y que se llevaron a esa curia romana, bastándome por suma felicidad llegar por medio de este escrito a vuestras plantas.
 
Besa los pies de vuestra santidad,
Licenciado don Alfonso Carrillo.
 
 
= Vida impresa (7)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/belen-molina-huete/ Belén Molina Huete] y Desiré Armero Benítez; fecha de edición: abril de 2023.

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