Beatriz de San Miguel

De Catálogo de Santas Vivas
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Beatriz de San Miguel
Nombre Beatriz de San Miguel
Orden Jerónimas
Títulos Beata del beaterio de María García y monja del Monasterio de Jerónimas de San Pablo
Fecha de nacimiento 1472
Fecha de fallecimiento 1532
Lugar de nacimiento Guadalajara
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: septiembre de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.

Fuente

Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.

Criterios de edición

Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición de la biografía se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto aparece, según la paginación de la fuente (que contiene varios errores), en las páginas 301 y 302, que hacemos corresponder (para evitar confusiones en la repetición de cifras) con los números 311-312.

Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” (que alterna con “del”). Asimismo, siguiendo las normas de la Real Academia Española, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se han subsanado las diversas erratas y se ha regularizado el empleo de “h”, la oscilación vocálica i/e y el uso de las siguientes grafías: b/v, g/j, n/m, n/ñ.

Vida de Beatriz de San Miguel

[311] [1] Esta muy religiosa y sierva de Dios Beatriz de San Miguel vino a esta santa casa de San Pablo a servir a Nuestro Señor en el tiempo de las santas beatas. Fue natural de la ciudad de Guadalajara; y desde sus principios fue muy o[b]servante y verdadera religiosa, y con tanto rigor guardó siempre todas las cosas de la religión que por ninguna vía ni manera no quebrantaba una sola, por muy pequeña que fuese, sino que todo lo guardaba con gran re[c]titud y o[b]servancia. Y así era muy estimada de todas, y muy temida, porque veían en ella un dechado y ejemplo de toda religión y santidad.

Fue tan grande su o[b]servancia que, después de muerta, la hallaron en su arca licencias que tenía por escrito de las prioras de aquellos tiempos que se las daban para poder tener cosas fáciles y ligeras, porque ella no las quería tener si no con su licencia. Y así, la hallaron una licencia que decía [312]: “Tal priora me dio licencia para cenar en mi celda”, y otra que decía: “Fulana, priora, me dio licencia para tener unos manteles”. Y así, otras de esta manera para cosas tan menudas.

Muchas cosas muy loables se pudieran contar de esta sierva de Dios que, por abreviar, las dejamos sin decir. Solamente diré que murió una muerte tan suave, tan buena y tan de sierva de Dios que fue grandísimo consuelo para todas las que la vieron, y de grande alegría y materia para alabar a Dios, y para animarse a su servicio. Y el confesor que la confesó para su muerte predicó el día que murió y dio grandísimo testimonio de su santidad, y certificó haber [2] visto en la cara de esta santa mujer muy notable alegría a el punto de su muerte.

Murió teniendo sesenta años de edad, y se fue a gozar de Jesucristo en el año de mil quinientos treinta y dos, adonde vive y reina ese mismo Señor y Redentor Nuestro Jesucristo con el Padre y el Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos, amén.

Laus Deus, amen.

Notas

[1] Se presenta la vida con el siguiente epígrafe: “Historia de la muy religiosa y sierva de Dios Beatriz de San Miguel”.

[2] Se enmienda la errata “heber”.