Catalina de San Andrés

| Nombre | Catalina de San Andrés |
| Orden | Jerónimas |
| Títulos | Priora y vicaria del Monasterio de Jerónimas de San Pablo de Toledo |
| Fecha de fallecimiento | 1537 |
| Lugar de fallecimiento | Toledo |
Contenido
Vida manuscrita
Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: julio de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.
Fuente
- Zúñiga, Ana de. Ms. A.J.T º. San Pablo, I libro 33, 1881, pp. 195-197.
Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.
Criterios de edición
Biografía conservada en las páginas 195-197 del anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La biografía fue compuesta por la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro. (que contiene varios errores de paginación).
Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el”. Asimismo, siguiendo las normas de la RAE, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de b/v, c/z, g/j, ll/y, n/m, r/rr, s/x.
Vida de Catalina de San Andrés
[195] La madre Catalina de San Andrés, que fue monja de esta santa casa, fue muy sierva de Dios, y sobre todas las virtudes que tuvo esta bienaventurada madre fue la principal ser muy humilde, que es la virtud mayor que los siervos de Dios suelen [1] y deben tener para aplacer a su Divina Majestad, y la que más los ensalza delante de Dios.
Tuvo esta sierva de Dios muchos oficios, los cuales hizo con gran religión y suma o[b]servancia, trabajando mucho en esta santa casa en todas las cosas que le eran encomendadas. Fue priora tres años, y acabados [los tres años] la hicieron vicaria por razón que hiciero[n] priora a la madre bienaventurada Catalina de San Juan [2], que, por ser entonces tan moza, por eso fue elegida <en> vicaria la madre Catalina de San Andrés [196], que era ya anciana, porque se supliese con su mucha ancianidad la poca que entonces tenía la madre Catalina de San Juan y también para que, con su virtud, santidad y experiencia que tenía, ayudase en el regimiento de la casa, y por su consejo se acertase mejor entonces. Y así sucedió, que lo hizo la una con la otra muy loablemente y con mucha religión y ejemplo.
Y murió esta sierva de Dios Catalina de San Andrés, siendo vicaria, en el año de mil quinientos treinta y siete. Y fuese a gozar de Jesucristo en los gozos soberanos que su Majestad Divina tiene aparejados a los que se esmeraron en servirle en esta vida, como se esforzó esta su sierva, que, aunque no se ponen aquí muchas cosas de esta santa madre, pero muy muchas se pudieran decir para su alabanza, porque las obró en su vida viviendo muy religiosamente y como muy sierva de Dios, según el testimonio de todas [197] las que la conocieron y trataron, y así como tal creemos que goza de Nuestro Señor, el cual vive y reina sin fin. Laus Deo, amen.
Notas
[1] La segunda “e” aparece emborronada con la misma tinta negra con la que se escribe el texto.
[2] El nombre aparece subrayado con tinta de bolígrafo azul en el libro, que dedica las páginas 171-186 a la citada religiosa Catalina de San Juan.