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Juana de la Cruz

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=Vida Manuscrita (1)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-luengo-balbas/ María Luengo Balbás] y [http://visionarias.es/equipo/fructuoso-atencia/ Fructuoso Atencia Requena]; fecha de edición: abril de 2019; fecha de modificación: abril noviembre de 2022.
== Fuente ==
[[Archivo:I Juana de la Cruz.jpg|250px|right|Manuscrito|link=]]
”Todas estas cosas, e otras muchas, me dixo mi sancto ángel, para que yo me consolase e conformase con la voluntad de Dios. Quando yo estoy elevada y enajenada de mis sentidos, me llevava mi sancto ángel al lugar donde el Señor a tenido por bien de ponerme de çierta lumbrera del Çielo, por donde yo algunas vezes veýa las casas divinales de lo más alto, con lo qual mucho me solía gozar. Me an ascondido y encubierto, y mostrado y descubierto çiertos secretos que yo antes no havía visto. Y es que junto a los muros del Çielo ymperial, de parte de fuera, a manera de arrabales está edificada la çiudad sancta de Hyerusalem, de tal forma y manera como si tomaran la mesma çiudad de acá juntamente e la trasladaran allí en lo alto. Esto á sinificaçión que assí como Dios es eterno e sin fin, así quiere que todos sus misterios sean sin fin eternalmente çelebrados, engrandeçidos e contemplados e llorados, según la justa raçón lo requiere lo hagan sus basallos cautivos e redimidos por su preçiosa sangre. Y porque las criaturas de la Tierra son tan malas e [fol. 63v] ingratas −que no le pagan el tributo que le deven− den contino serviçio e sacrifiçio e adoraçión, edificó esta çiudad de Jerusalem en lo alto, a figura de la Tierra donde le hagan los serviçios divinos, que su real y divinal Magestad mereçe.
”Esta çiudad de Jerusalem está edificada y labrada por maravillosa manera, muy resplandeçiente apostada, e adornadas de piedras preçiosas, e hecha como a manera de muy ricas yglesias, e cada una edificada a su misterio. En ellas ay altares y capillas con admirables yndulgençias para quien el poderoso Dios los quiere dar y conçeder. É visto allí otros muy hermosos edifiçios, como a manera de monasterios de frayles, e otros como de monjas, e otros como a manera de hermitorios de personas, que hazen penitençia a solas, e otros a manera de emparedamientos; de manera que de todas las figuras e redondez que ay en el mundo de religión están edificadas en aquella sancta çiudad. E toda ella labrada de templos de Dios, con devotíssimas ymágenes de figuras e ynsinias de la sagrada Passión de Nuestro Señor Jesuchristo, e de todos sus misterios, e de su sagrada Madre, Nuestra Señora, llaman a estos preçiosos edifiçios. Y en aquel preçioso reyno çelestial, las tiendas de graçias muy abastadas e oratorios de los sagrados misterios de Jerusalem; y en cada una de aquellas yglesias y altaresay, ay en reverençia de cada misterio: que allí está , contino cantores que offiçian muy solemnes offiçios, e ángeles y vírgines que cantan de muchas maneras y muy hermoso, y con ynçensarios muy resplandeçientes e odoríferos hechan perfumes, e derraman licores de diversas maneras de preçiosidad; e saçerdotes e diáconos, e subdiáconos e acólitos, revestidos e ordenados a manera de los que acá en la Tierra se revisten e ordenan, e ponen delante de los altares para dezir misas solemnes de pontificat.
”Y desta manera hazen allí, en aquellas sanctas yglesias, muy solemnes officios a Dios, e muchedumbre de sacrifiçios que le offreçen, [fol. 64r] hechos con muchas çeremonias muy cathólicas y devotas de nuestra sancta fee cathólica. Y estas adoraçiones e sacrifiçios divinales hazen los ángeles, e sanctos e sanctas, e remuneraçión e satisfaçión de las faltas que los eclesiásticos, e gente christiana hazen, en la honra e solemnidad e serviçio del culto divino, e agradeçimiento de la Passión de Nuestro Señor Jesuchristo. Y en los monasterios y hermitorios ay muchedumbre de gente, a manera de religiosos y religiosas, e de hermitaños e de mugeres penitentes, que contino sin çesar hazen oraciones; e otros offreçen sacrifiçios, e otros cantan las alabanzas de Dios, e otros andan como en penitençia, e otra muchedumbre de gentes andan de rodillas, a manera de proçesiones, e otros como disçiplinantes, e otros gimiendo y gritando, e hiriéndose en los pechos. E destas maneras, e otras muchas, visitan aquellos sanctos lugares e misterios con muy gran devoçión y compasión que an de su Dios y de lo que por ellos padesçió, e assí adoran e le agradeçen la obra de su redempçión. Y estas personas y gentes, que andan a manera de penitentes visitando a estas yglesias e misterios, son las ánimas que aún no an del todo acavado de purgar sus peccados, e por gran misericordia del poderoso Dios las traen e mandan venir a estos lugares a que satisfagan lo que heran obligados aver en el mundo con obra e pensamiento, según cathólicos christianos, e resçiven del poderoso Dios en los tales lugares muchas misericordias e merçedes, según su gran misericordia y voluntad. Ninguno de los dones, e benefiçios e misericordias que de su Divina Magestad havemos resçivido, dende la creazión del mundo hasta el último día del final juyzio, no quiere pasen sin que sea servido e agradeçido. Y esto en la Tierra vemos de haçer los humanos, y porque en este mundo no se haçe, quiere que en el otro mundo, que es sin fin, se haga: que los que acá no satisfiçieren e pagaran, que allá satisfagan [fol. 64v] e paguen. Porque como Dios es sin fin, así á de ser sin fin la memoria de sus maravillas e obras.

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