María de San Ildefonso

De Catálogo de Santas Vivas
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María de San Ildefonso
Nombre María de San Ildefonso
Orden Jerónimas
Títulos Monja del Convento de San Pablo de Toledo
Fecha de nacimiento 1511
Lugar de nacimiento Toledo
Fecha de fallecimiento 1566
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: septiembre de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.

Fuente

Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.

Criterios de edición

Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto aparece, según la paginación de la fuente (que contiene varios errores), en las páginas 290-293, que hacemos corresponder (para evitar confusiones en la repetición de cifras) con los respectivos números 300-303.

Dada la fecha de la copia manuscrita (que contiene varios errores derivados de la influencia de la lengua oral), la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” (que alterna con “del”). Asimismo, siguiendo las normas de la Real Academia Española, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se han subsanado las diversas erratas y, además, se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de las siguientes grafías: b/v, g/j, l/n, n/m, r/rr, r/l, y/ll.

Vida de María de San Ildefonso

[300] [1] Esta religiosa y sierva de Dios María de San Ildefonso fue natural de la ciudad de Toledo, y vino a esta casa de San Pablo a ser religiosa, siendo de edad de quince años, con grandísimos deseos de servir a Nuestro Señor y emplearse toda en Él; y así lo hizo y puso por obra, según se vio en proceso de su vida.

Comenzó esta deseosa religiosa a ejercitar sus santos propósitos por la virtud de la humildad, que es el fundamento de todas las virtudes, siendo muy humilde en todas las cosas, así de corazón como de obra. Y porque la oración vale y aprovecha para remedio de todas las cosas, fue esta sierva de Dios muy amante de ella, y siem- [301] pre estaba ocupada en ella, y se aprovechaba en todas sus necesidades de continua oración.

Fue mujer de mucha penitencia toda su vida, no solamente después de religión, sino aun estando en el siglo hacía muchas disciplinas. Traía cilicios y otras cosas ásperas con que atormentaba su cuerpo, y de tal manera que ocurría, cuando caía en alguna enfermedad, tener tan pegadas [2] a el cuerpo algunas cosas que traía por penitencia que era necesario se lo quitasen enfermeras, untándola primero con aceite y otras cosas para poderlo quitar, porque traía, algunas veces, un cilicio a [3] manera de penitencia que era de hierro, hecho a manera de rallo, que se le metía en las carnes. Murió esta santa mujer de dolor de costado en cinco días; y tenía, después de su muerte, en su cuerpo las señales metidas en la carne de una cadena de hierro que traía ceñida.

Otras cosas muy religiosas y de mucha penitencia se pudieran contar de esta bendita mujer de las que hacía para ejemplo de la[s] que leyeren y supie- [302] ren su vida cuán [4] áspera y rigurosa la pasó para agradar a Nuestro Señor. En los cinco días que estuvo con el dolor de costado fue muy regalada de Nuestro Señor porque le recibió dos veces en el Santísimo Sacramento, y así tuvo muy alegre y consolada la muerte. Y se fue a gozar de los descansos perdurables y eternos que la dio su Esposo Jesucristo, por cuyo amar tanto se atormentó en esta vida.

Fue muy amiga esta santa religiosa de guardar las cosas de la religión con gran perfec[c]ión y rigor, especialmente, la santa pobreza tan amada y encargada de Jesucristo; y, así, cuando esta sierva de Dios murió no se halló en su arca sino un cilicio y una disciplina y una cadena de hierro, todo bien ejercitado en las cosas de penitencia; y con ello tenía solamente el velo de comulgar.

Bienaventurada mujer que tal ejemplo dejó a la[s] religiosas que después de ella fueren en esta casa para que todas imiten y sigan sus santa[s] virtudes: su humildad verdadera, su devoción perfecta, su caridad continua, [303] su perpetua penitencia y su pobreza voluntaria, para que, siguiéndola en estas virtudes, merezcamos con ella alcanzar el premio q[ue] el Señor tiene aparejado para todos los que verdaderamente le aman en el Cielo, amén.

Pasó de esta vida esta amiga de Dios el día de San Gregorio, año de mil quiniento[s] sesenta y seis, teniendo de edad cincuenta y cinco años; la cual goza en el Cielo de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Laus Deus, amen.

Notas

[1] El epígrafe presenta el texto con las siguientes palabras: “Historia de la sierva de Dios y muy penitente María de San Ildefonso”. Cabe señalar que, en vez de penitente, hallamos escrito “peintente”.

[2] Se ha corregido “pagada”.

[3] Se corrige “o” por considerarse una errata.

[4] Está escrito “cual”.

Vida impresa

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: diciembre de 2019; fecha de modificación: octubre de 2020.

Fuente

  • Villegas, Alonso de, Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum: en que se ponen vidas de varones illustres, los quales, aunque no estan canonizados, mas piadosamente se cree dellos que gozan de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes... Toledo: por Juan y Pedro Rodríguez hermanos, 1589.

Contexto material del impreso Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum en que se ponen vidas de varones illustres, los quales, aunque no estan canonizados, mas piadosamente se cree dellos que gozan de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes....

Criterios de edición

El relato aparece a partir de la impresión de 1589 de la Adición de la Tercera Parte del Flos Sanctorum (cuya primera impresión está fechada en 1588) de Alonso de Villegas. Se integra en el apartado 193, que está dedicado a María García y María de Ajofrín y destaca la ejemplaridad de religiosas relacionadas con el convento de jerónimas de San Pablo de Toledo.

Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas y, con la intención de facilitar la localización de los textos, se indica el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).

Vida de María de San Ildefonso

[Fol. 65v col. a] María de San Ildefonso fue natural de Toledo y recibió el hábito en San Pablo de edad de quince años. Fue muy humilde, tenía grande oración y eran extrañas sus penitencias: traía cilicios y otras cosas ásperas de hierro, como rayos, pegadas a sus carnes; y era de suerte que, cayendo enferma, las enfermeras, para quitárselo, la untaban con óleo. Murió de un dolor de costado al quinto día y tenía, después de muerta, en su cuerpo, dentro de sus carnes, las señales de una cadena de hierro que traía ceñida. Era tan amiga de pobreza que, en su muerte, no se le halló en su arca otra cosa sino un cilicio, una disciplina, una cadena de hierro, todo bien ejercitado, y un velo con que comulgaba.

Murió día de San Gregorio, año de 1566 [1], de edad de cincuenta y cinco años.

Notas

[1] En el lateral izquierdo se reproduce: “Año de 1566.”