Diferencia entre revisiones de «Aldonza Carrillo»

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| Orden || [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Santas_Jerónimas Jerónimas]
| Orden || [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Santas_Jerónimas Jerónimas]
|-
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| Títulos || Condesa de Fuensalida. Beata y priora del Convento de San Pablo de [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo]
| Títulos || Hermana mayor del beaterio de María García
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| Fecha de nacimiento || Primera mitad del siglo XV
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| Fecha de nacimiento || 1432-1434
| Fecha de fallecimiento|| Hacia 1501
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| Lugar de fallecimiento || [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo], España
| Lugar de fallecimiento || [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo]
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= Vida impresa =
= Vida manuscrita (1)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/lara-marchante-fuente/ Lara Marchante Fuente]
Ed. de [https://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: septiembre de 2025; fecha de modificación: noviembre de 2025.
 
== Fuente ==
 
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Ana_de_Zúñiga Zúñiga, Ana de]. Ms. A.J.T º. San Pablo, I libro 33, 1881, pp. 107-111.
 
[[Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo]] con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.
 
== Criterios de edición ==
 
Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición de la biografía se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. Se halla en las páginas numeradas como 107-111.
 
Dada la fecha de la copia manuscrita, por una parte, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” (que alterna con “del”). Por otra parte, siguiendo las normas de la Real Academia Española, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se han subsanado las diversas erratas, se ha regularizado el empleo de “h”, la oscilación vocálica “i/e” (“servieron”) y el uso de las siguientes grafías:  b/v, c/z, c/p, g/j, n/m, r/rr, r/l, y/ll.
 
==Vida de Aldonza Carrillo==
 
[…] ''[1]''
A esta santa mujer doña Teresa, según arriba se dijo, le quedaron algunas hijas, una de las cuales, que se llamó doña Aldonza Carrillo, fue casada con el conde Juan Salida ''[2]''. La cual enviudó y, queriendo seguir las pisadas de su santa madre, se vino con ella y tomó el hábito de las santas beatas. Y no solo quiso esta santa imitar a su madre piadosa en tomar el hábito y estado que ella tenía, sino en la[s] virtudes y santidad de vida también la quiso imitar [108] en compañía de las santas hermanas. 
 
Fue elegida por las hermana[s] <en> hermana mayor siendo viva su madre bienaventurada. Cosas maravillosas son las que Dios hace a sus siervos, pues quiso su Majestad Divina, para ensalzamiento de la virtud y gran religión de la hija, y para muestra de la gran santidad y humildad de la madre, que la hija tuviese nombre de “mayor” y la madre fuese sú[b]dita de su propia hija, porque, en la cuenta de las virtudes, y entre los que verdaderamente son virtuosos, ni el de mayor dignidad se tiene por más sublimado, ni el menos ensalzado se debe contar por el más abatido. Pues tuvo el cargo de ser hermana mayor la dicha condesa algunos tiempos, viviendo como dicho es su bienaventurada madre, a la cual tenía el respeto maternal y la veneración que debía como a tal madre. Y así, en los lugares comunes donde se juntaba el convento, como era en el capítulo y otros semejante[s], donde la condesa y madre mayor había de [109] presidir y tener su asiento sobre las demás, hacía sentar junto a su lado a su buena madre, la cual, con su mitísima ''[3]'' y suave condición que tenía, según arriba se dijo, mitigaba la condición de la hija que era algo recia y rigurosa. Y cuando reprendía alguna religiosa con alguna aspereza, la madre piadosa íbala a la mano y tirábala de la ropa, o la hacía otra señal para que cesase de reprender. Y volvía por las reprendidas descargando sus culpas.
 
Estas dos bienaventurada[s] siervas de Dios, madre y hija, fueron en este monasterio a los principios de su fundación, siendo beatas las religiosas que había; y acabaron en él muy santamente. Y murieron entrambas antes que hiciesen profesión y diesen la obediencia a la Orden de Nuestro Padre San Jerónimo las santa beatas. Y están las dos enterradas en el Monasterio de la Sisla ''[4]'', la madre doña Teresa de Guevara, en el capítulo que, entonces, era en el dicho monasterio, porque allí era cos- [110] tumbre, en aquel tiempo, enterrar todas las religiosas que morían. Y la condesa está enterrada en el coro de dicho monasterio, junto a un altar pequeño que está en medio de él, a los pies hay un crucifijo grande y muy devoto que en el dicho altar está, que es un entierro muy principal porque esta señora había mandado de hacer el coro a su costa, y había dado otras cosas preciosas a la dicha casa de la Sisla. Y también fue muy gran bienhechora de este Monasterio de San Pablo, que muchas alhajas y cosas de su casa q[ue]daron en él, como son: paños, alfombras y otras cosas que sirvieron en la sacristía, de las cuales algunas duran hasta el día de hoy.
 
===Notas===
 
''[1]'' La vida se integra dentro del apartado dedicado, también, a doña [[Teresa de Guevara]] (pp. 101-11). El epígrafe presenta ambas hagiografías de la siguiente manera: “Síguese la historia de la muy religiosa y sierva de Dios doña Teresa de Guevara y de la condesa su hija, que también fue religiosa en esta santa casa”.
 
''[2]'' Posiblemente haga referencia al segundo conde de Fuensalida, hijo de Pedro López de Ayala y Silva (primer conde de Fuensalida). Véase, Alfonso Franco Silva, “Pedro López de Ayala”, ''Real Academia de la Historia'', 2018: https://dbe.rah.es/biografias/39315/pedro-lopez-de-ayala
 
''[3]'' Véase REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. ''Corpus diacrónico del español''. <https://corpus.rae.es/cgi-bin/crpsrvEx.dll?MfcISAPICommand=buscar&tradQuery=1&destino=1&texto=mit%EDsima&autor=&titulo=&ano1=&ano2=&medio=1000&pais=1000&tema=1000 [septiembre 2025]
 
''[4]'' El monasterio de Santa María de La Sisla se construyó, en la segunda mitad del siglo XIV, en la comarca de La Sisla, cerca de Toledo. Fue el segundo convento de la Orden de San Jerónimo edificado en la península. En 1835 la orden jerónima quedó extinguida y, en 1838, el edificio conventual (ya muy deteriorado por incendios y saqueos) salió a subasta. Véase: Antonio Ruiz Hernando, ''Los monasterios jerónimos españoles'', Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia, Obra Social y Cultural, 1997.
 
= Vida manuscrita (2)=
Ed. de [https://visionarias.es/equipo/veronica-torres-martin/ Verónica Torres Martín]; fecha de edición: noviembre de 2024.
 
== Fuente ==
 
[[Archivo:Cap 15 Aldonza y Teresa de Guevara.jpg|250px|right|link=]]
 
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Juan_de_la_Cruz Cruz, Juan de la], 1591. ''Hystoria, de la Orden de st. Hieronymo Doctor de la yglesia, y de su restauracion y fundaçion en los Reynos de España / Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de Lupiana''. Esc. &-II-19, fols. 267v-269v.
 
[[Contexto material del manuscrito de El Escorial, MS &-II-19]] ''(Hystoria, de la Orden de st. Hieronymo Doctor de la yglesia, y de su restauracion y fundaçion en los Reynos de España / Por fray Joan de la cruz frayle de la dicha orden, professo de st. Bartholome el Real de Lupiana)''.
 
== Criterios de edición ==
 
El relato de la vida de esta religiosa jerónima llamada Aldonza Carrillo, condesa de Fuensalida y priora del Convento de San Pablo de Toledo, se encuentra dentro del “Libro tercero que comiença la segunda centuria de la ''Hystoria de la Orden de Nuestro Padre San Hierónimo” de la Historia de la Orden de S. Hierónimo, Doctor de la Yglesia, y de su fundaçión en los Reynos de España'' de 1591.
 
Dado que se trata de una copia manuscrita de la segunda mitad del siglo XVI que bebe de fuentes más primitivas, los criterios de edición son conservadores. Se mantienen los grupos cultos, que podrían ser reflejo de la obra latina que dice haber consultado el autor, o simplemente mostrar el uso eclesiástico: formas cultas como th- en Theresa o -pt- en escriptas. Otros grupos dobles: fuesse, honrroso, -ct- (sanctos y sus derivados, puncto, respecto, etc.). Se respetan las oscilaciones y variantes de las sibilantes. Se mantiene la oscilación v/b y se regularizan las alternancias gráficas sin valor fonético: i/j, u/v. Se conserva dello, desto, etc., pero se separa mediante apóstrofe cuando la forma aglutinada incluye un pronombre personal: d’él. La puntuación y la capitalización han sido modernizadas, si bien se mantiene el uso del paréntesis para indicar observaciones digresivas según el original.
 
==Vida de Aldonza Carrillo==
 
===Capítulo decimoquinto===
 
[fol. 267v] '''De las siervas de Dios doña [[Teresa de Guevara]] y doña Aldonça Carrillo, su hija, que fue condesa de Fuensalida, y ambas, después de biudas, religiosas en Sanct Pablo de Toledo'''
 
[…]
 
[fol. 269r] A doña [[Teresa de Guevara]] le quedaron algunas hijas, como se a dicho, y una dellas fue doña Aldonça Carrillo, que estuvo casada algunos días con el conde de Fuensalida y no devieran de ser muchos, porque se murió el conde y luego se fue doña Aldonça al Monasterio de Sanct Pablo a seguir el estado de su madre y tomó el hábito de las otras religiosas. De tal manera siguió y imitó a su madre en el estado, virtud y sanctidad que, biendo en ella esto las hermanas religiosas desde algunos años que avía estado y conversado con ellas en el monasterio, la eligieron por priora y mayor (aun viviendo su madre). Cosas son maravillosas las que Dios obra en sus siervos y por ellos que quiso y tuvo por bien, para ensalçamiento de la virtud y religión de la hija y para muestra de la sanctidad y humildad de la madre, que la hija tubiese nombre de priora y prelada y la madre fuesse súbdita de su propria hija. Para la quenta de las virtudes, y entre los que berdaderamente son virtuosos, ni el de mayor dignidad se tiene por sublimado, ni el menos ensalçado se deve contar por el más abatido. Pues tuvo el offiçio de prelada la condesa algunos años viviendo su bienabenturada madre, a la qual tenía ella el respecto maternal y en la veneraçión que devía a tal madre y ansí en los lugares comunes donde se juntava el convento (y particularmente en el capítulo) que la hija avía de presidir, hazía poner a su madre a su lado para darle todo el honor que ella podía. La priora era tenida por rezia y rigurosa en las observancias y guarda de la religión y, quando reprehendía a alguna con aspereza de palabras, la buena madre con su mitíssima ''[1]'' y suave condiçión yba a la mano a su hija y en el capítulo, como estava junto a ella, le tirava de la ropa disimuladamente o hazía otras señales para que dexasse la reprehensión y, en quanto podía, [fol. 269v] bolvía por las reprehendidas descargando sus culpas.
 
Estas dos siervas de Dios, madre e hija, fueron en el Monasterio de Sanct Pablo de Toledo antes que diessen a la orden la obediençia y solamente la davan al prior de la Sisla de Toledo. Y la una y la otra están enterradas en el dicho Monasterio de la Sisla, la madre doña Theresa en el capítulo antiguo que era el entierro de las beatas religiosas de Sanct Pablo, y la hija condesa está enterrada en el coro alto del dicho monasterio a la entrada d’él, entre la baranda y el facistol, delante de un altar pequeño con un crucifixo grande y devoto, y es un entierro bien honrroso y principal que ella mandó hazer a su costa y por su devoçión, y también se hizo el coro con otras cosas a sus expensas y costa. Y dio algunas cosas preciosas y de valor a la casa y a la de Sanct Pablo fue principal bienhechora y le dexó paños y alhombras y otras preseas de casa que algunas sirven en la iglesia y sacristía por cosa conoçida que era suya. Otras muchas cosas estavan escriptas de la sanctidad de doña Teresa de Guevara que, (como dize doña Ana de Çúñiga, que juntó lo que pudo de su historia), se ha perdido la memoria dellas y ay oy día quien las vió y leyó y tuvo en su poder escriptas mas para el conoçimiento de su sanctidad, y que está reinando en el Çielo, esto bastara por agora.
 
===Notas===
 
''[1]'' Equivalente a “mansísima”.
 
= Vida impresa (1)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/maria-del-mar-cortes-timoner// Mar Cortés Timoner]; fecha de edición: diciembre de 2019; fecha de modificación: octubre de 2020.


== Fuente ==
== Fuente ==


* Sigüenza, Fray José de, 1605. “Libro Segundo de la Tercera parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo”, ''Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III''. Madrid: Imprenta Real, 497-501.
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Alonso_de_Villegas Villegas, Alonso de], 1589. ''Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum: en que se ponen vidas de varones illustres, los quales, aunque no estan canonizados, mas piadosamente se cree dellos que gozan de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes...'', Toledo: por Juan y Pedro Rodríguez hermanos.
 
[[Contexto material del impreso Addicion a la Tercera Parte del Flos sanctorum]] ''en que se ponen vidas de varones illustres, los quales, aunque no estan canonizados, mas piadosamente se cree dellos que gozan de Dios por auer sido sus vidas famosas en virtudes...''.
 
== Criterios de edición ==
 
El relato aparece a partir de la impresión de 1589 de la Adición de la Tercera Parte del ''Flos Sanctorum'' (cuya primera impresión está fechada en 1588) de Alonso de Villegas. Se integra en el apartado 193, que está dedicado a [[María García]] y [[María de Ajofrín]] y destaca la ejemplaridad de religiosas relacionadas con el convento de jerónimas de San Pablo de Toledo.
 
Se siguen los criterios establecidos en el catálogo para fuentes impresas (con la intención de hacer accesible el texto a un público no necesariamente especializado) pero se han mantenido las contracciones y se ha añadido el apóstrofo clarificador en “del” (para escribir “d´él”). Además, para facilitar la localización de los textos, se indica el folio (r-v) y la columna correspondiente (a-b).


==Vida de Aldonza Carrillo==
==Vida de Aldonza Carrillo==


=== CAPÍTULO L ===
[Fol. 63v col. b] Antes de poner fin en las vidas destas dos siervas de Dios Marías religiosas de San Pablo de Toledo, quiero hacer mención de algunas otras monjas del mismo convento, dignas de que, en los siglos por venir, se tenga honorífica memoria y su propria casa y la ciudad de Toledo reciban honra y les sea de importante provecho el tener y gozar de sus benditos cuerpos. Lo que dijere será sacado de un libro que recopiló de memoriales y relaciones antiguas y modernas de aquel convento doña Ana de Zúñiga, monja en la misma casa, de cuyas virtudes pudiera yo escribir mucho si llegara mi atrevimiento adonde llega el deseo y la verdad ''[1]''.
 
Entre otras monjas, pues, de quien escribe es una doña Aldonza Carrillo, condesa de Fuensalida, la cual tuvo por madre a doña [[Teresa de Guevara]]. Ambas quedaron viudas, ambas entraron religiosas en este convento de San Pablo de Toledo en tiempo que era de beatas y ambas vivieron de suerte que eran ejemplo a todas las hermanas. Las primeras se hallaban en los oficios humildes, en el coro y en todos los ejercicios virtuosos. Si por menudo se consideraba la vida de la madre, veíase que sola su hija la igualaba en obras del servicio de Dios; y si con atención se miraba la vida que la hija hacía, bien se echaba de ver que [fol. 64r col. a] sola su madre le era igual. Con ser esto así, después de algunos años que habían conversado en toda virtud y santidad en compañía de aquellas religiosas, fue la hija y condesa elegida por ellas en hermana mayor. Cosas maravillosas son las que Dios obra en sus siervos pues quiso su Majestad Divina, para ensalzamiento de la virtud y gran religión de la hija y para muestra de la profunda humildad de la madre, que la madre fuese súbdita de su propria hija, porque en la cuenta de las virtudes y entre los que verdaderamente son virtuosos ni el de mayor dignidad se tiene por más sublimado ni el de menor estado por más abatido. Tuvo pues la bendita condesa doña Aldonza Carrillo algunos años el cargo de hermana mayor viviendo su bienaventurada madre, a la cual tenía el respeto maternal y en la veneración que debía como a tal madre. Y así, en los lugares comunes donde se juntaba el convento la hacía asentar a su lado, la cual, con su mitísima ''[2]'' condición y suave condición que tenía, mitigaba la de la hija, que era algo rígida, y cuando reprehendía a alguna religiosa con aspereza, la piadosa madre le iba a la mano y tirábale del hábito o hacíala otras señas para que acortase la reprehensión, y volvía por las reprehendidas descargando sus culpas.
 
Murieron estas dos bienaventuradas siervas de Dios a los principios de la fundación desta casa, siendo beatas las religiosas antes que hiciesen profesión y diesen la obediencia a los frailes. Ambas están enterradas en el monasterio de la Sisla: la madre doña [[Teresa de Guevara]] en el capítulo del dicho monasterio porque allí era costumbre enterrar las religiosas que morían en este convento. La condesa Aldonza Carrillo está sepultada en el coro del mismo monaste- [fol. 64r col. b] rio junto a un altar que está en medio d´él, a los pies de un crucifijo grande y muy devoto. Y es un entierro muy principal porque esta señora mandó hacer el coro a su costa y dio algunas joyas preciosas al dicho monasterio de la Sisla, como también fue gran bienhechora de su casa y monasterio de San Pablo, dejando en él muchas preseas como ornamentos, alhombras y paños que sirvieron en la sacristía.
 
Grandes cosas acerca de la santidad destas dos señoras se platican entre las monjas del mismo monasterio de San Pablo que por tradición de unas a otras se sabe, de las cuales todas se infiere que son almas agradables en los ojos de Dios y piadosamente se cree están gozándole en su eterna bienaventuranza. Por el testamento de la condesa, que fue otorgado en 25 de agosto del año de 1501, parece haber sido su muerte poco después desto ''[3]''.
 
=== Notas ===


''[1]'' [497] '''Las vidas de doña [[Teresa de Guevara]] y doña Aldonza Carrillo, Condesa de Fuensalida, su hija, y entrambas religiosas de San Pablo en [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo]'''
''[1]'' En el ejemplar B-50/5/11 de la Biblioteca de la Universitat de Barcelona, que corresponde a una impresión de 1595, aparece la biografía de Ana de Zúñiga y, debido a ello, se modifica ligeramente esta explicación: “Doña Ana de Zúñiga, monja en la misma casa, cuya vida será la última deste libro” [fol. 398r  col.a].
 
''[2]'' Palabra documentada en Fray Hernando de Talavera, Católica impugnación del herético libelo maldito y descomulgado, ed. Francisco Martín Hernández, Barcelona, Juan Flors, 1961: “cual nunca otro fué ni será justo, aunque de Moisén leamos que fue varón mitísimo.”. Véase en REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es>
 
''[3]'' En el margen derecho se lee: “Año de 1501”.
 
= Vida impresa (2)=
Ed. de [http://visionarias.es/equipo/lara-marchante-fuente/ Lara Marchante Fuente]; fecha de edición: mayo de 2018; fecha de modificación: septiembre de 2020.
 
== Fuente ==
 
* [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Fray_José_de_Sigüenza Sigüenza, Fray José de], 1605. “Libro Segundo de la Tercera parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo”, ''Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III'', Madrid: Imprenta Real, 497-501.
 
[[Contexto material del impreso Tercera Parte de la Historia de la Orden de San Jerónimo]]'', doctor de la Iglesia, dirigida al Rey, Nuestro Señor, Don Felipe III''.
 
== Criterios de edición ==
 
Para facilitar su lectura, esta edición moderniza el texto en aquellos puntos que no suponen una pérdida de los valores fonéticos, léxicos y sintácticos del periodo y conserva la morfología de las palabras con interés morfológico o fonológico o por tratarse de cultismos (como ''agora'', ''ansí'', ''monesterio'', ''recebir'', ''redemptor'' u ''obscuro'').
 
Se adaptan, por tanto, las grafías a las normas de ortografía vigentes (sibilantes, b/u/v, j/g, chr/cr, qu/cu, empleo de h, etc.) y a la acentuación y puntuación de las normas gramaticales actuales. Igualmente, el uso de las mayúsculas y minúsculas respeta los criterios presentes del español, si bien se mantienen las mayúsculas como signos de respeto o de diferenciación con la palabra escrita en minúscula (''Cielo'', ''Esposo'', ''Señor'', ''Profeta'', ''Reina del Cielo'').
 
También se introducen las comillas para delimitar las intervenciones dialógicas de los personajes y se subsanan las erratas evidentes. En este sentido, conviene apuntar que, dentro de esta edición y en base a sus particularidades, se han incluido notas al pie en las que se especifican y desarrollan algunas ideas o palabras del texto impreso original.
 
==Vida de Aldonza Carrillo==
 
=== Capítulo L ===
 
''[1]'' [497] '''Las vidas de doña [[Teresa de Guevara]] y doña Aldonza Carrillo, Condesa de Fuensalida, su hija, y entrambas religiosas de San Pablo en Toledo'''


Tuvo tan buenos principios este convento de San Pablo de [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo], con la fundación de tantas virtudes como en él dejó plantadas la santa doña [[María García]], su fundadora, y con el riego que después Dios envió tan a mano llena con la santa [[María de Ajofrín]], que no me maravillo haya dado aquel jardín tantas, tan suaves y olorosas plantas y flores. Pudiera, sin duda, si hubiera de escribir a la larga y por sus particulares todas las vidas de las religiosas notables que en él se han criado, comenzar aquí un libro nuevo. Contentáreme con escribir las de algunas y hacer alguna relación de otras, y rematar este libro con tan buen gusto.  
Tuvo tan buenos principios este convento de San Pablo de [http://catalogodesantasvivas.visionarias.es/index.php/Categor%C3%ADa:Toledo Toledo], con la fundación de tantas virtudes como en él dejó plantadas la santa doña [[María García]], su fundadora, y con el riego que después Dios envió tan a mano llena con la santa [[María de Ajofrín]], que no me maravillo haya dado aquel jardín tantas, tan suaves y olorosas plantas y flores. Pudiera, sin duda, si hubiera de escribir a la larga y por sus particulares todas las vidas de las religiosas notables que en él se han criado, comenzar aquí un libro nuevo. Contentáreme con escribir las de algunas y hacer alguna relación de otras, y rematar este libro con tan buen gusto.  
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Puesta en este estado, le pareció que persona de sus prendas no había de hacer aquella mudanza para caminar por un curso ordinario en que se embarazan y contentan muchas que entran en religión o por necesidad o por violencia, pretendiendo vivir allí con una mediana vida, cuanto basta para llamarse religiosas, determinadas miserablemente a sufrir aquel encerramiento o privación de sus gustos con la mejor comodidad que pudieren. Nuestra doña Aldonza tenía más generosos pensamientos. Y, conociendo cuánto se había mejorado en estado, pasando de Condesa de Fuensalida a esposa de Jesucristo, se determinó caminar por una senda más alta y merecer tan alta dignidad, teniendo tanta certeza de que no le faltaría para la ejecución de sus propósitos la gracia y merced del Cielo.
Puesta en este estado, le pareció que persona de sus prendas no había de hacer aquella mudanza para caminar por un curso ordinario en que se embarazan y contentan muchas que entran en religión o por necesidad o por violencia, pretendiendo vivir allí con una mediana vida, cuanto basta para llamarse religiosas, determinadas miserablemente a sufrir aquel encerramiento o privación de sus gustos con la mejor comodidad que pudieren. Nuestra doña Aldonza tenía más generosos pensamientos. Y, conociendo cuánto se había mejorado en estado, pasando de Condesa de Fuensalida a esposa de Jesucristo, se determinó caminar por una senda más alta y merecer tan alta dignidad, teniendo tanta certeza de que no le faltaría para la ejecución de sus propósitos la gracia y merced del Cielo.
   
   
Era esta Señora de grande entendimiento y valerosa, de singular prudencia y madurez, y echósele luego de ver que emprendía aquella vida con altos propósitos de virtud y penitencia. Ansí fue que luego comenzó a hacer una vida muy santa, adelantándose a todas en muchas cosas que, si no era emprendiéndose con un corazón tan generoso como el suyo, no eran fáciles de acabarse. Fue muy penitente y rigurosa consigo misma, dábase a muchas asperezas para esquitar parte del mucho regalo en que se había criado. Oraba continuamente: apenas sabían cuándo dormía ni comía. Con estas dos nuevas Paula y Eustochio ''[2]'', doña Teresa y doña Aldonza, cobró aquel monasterio nuevos bríos y, aunque hasta allí había vivido santamente, ahora, con tan vivos ejemplos, corrían las esposas más ligeras al olor de la suavidad del Esposo Jesucristo.
Era esta señora de grande entendimiento y valerosa, de singular prudencia y madurez, y echósele luego de ver que emprendía aquella vida con altos propósitos de virtud y penitencia. Ansí fue que luego comenzó a hacer una vida muy santa, adelantándose a todas en muchas cosas que, si no era emprendiéndose con un corazón tan generoso como el suyo, no eran fáciles de acabarse. Fue muy penitente y rigurosa consigo misma, dábase a muchas asperezas para esquitar parte del mucho regalo en que se había criado. Oraba continuamente: apenas sabían cuándo dormía ni comía. Con estas dos nuevas Paula y Eustochio ''[2]'', doña Teresa y doña Aldonza, cobró aquel monasterio nuevos bríos y, aunque hasta allí había vivido santamente, ahora, con tan vivos ejemplos, corrían las esposas más ligeras al olor de la suavidad del Esposo Jesucristo.


Procuraba [500] ''[3]'' la hija, como humilde, imitar la santa conversación de su madre, y la madre, que en esta virtud no quería ser inferior a nadie, deprendía de su hija otras muchas que Nuestro Señor había querido poner en ella. Murió de allí a algunos años la hermana mayor de aquel convento (no se llamaron prioras hasta que se incorporaron en la Orden, que allí solo estaban sujetas al prior de la Sisla) y luego, de común consentimiento, todas aquellas siervas de Dios pusieron su pensamiento en doña Aldonza, entendiendo que ninguna igualaba a su valor, ni a su prudencia, ni al celo de la religión que en ella se vio. Hiciéronla al fin hermana mayor, llamémosla priora; aunque viviendo su madre, ni les pareció esto inconveniente, porque ellas eran tan humildes que sabrían bien templar la superioridad y inferioridad que se halla entre hija y madre, priora y súbdita. Era de ver a Teresa de Guevara obedecer y postrarse a los pies de su hija, la priora, y a doña Aldonza Carrillo derribarse a servir y lavar los pies de su madre natural, con tan humilde semblante como cuando se criaba en su regazo. En los lugares comunes donde se juntaban todas las religiosas, como en la iglesia, capítulo y refectorio, la sentaba junto a sí, teniéndole sumo respeto.  
Procuraba [500] ''[3]'' la hija, como humilde, imitar la santa conversación de su madre, y la madre, que en esta virtud no quería ser inferior a nadie, deprendía de su hija otras muchas que Nuestro Señor había querido poner en ella. Murió de allí a algunos años la hermana mayor de aquel convento (no se llamaron prioras hasta que se incorporaron en la Orden, que allí solo estaban sujetas al prior de la Sisla) y luego, de común consentimiento, todas aquellas siervas de Dios pusieron su pensamiento en doña Aldonza, entendiendo que ninguna igualaba a su valor, ni a su prudencia, ni al celo de la religión que en ella se vio. Hiciéronla al fin hermana mayor, llamémosla priora; aunque viviendo su madre, ni les pareció esto inconveniente, porque ellas eran tan humildes que sabrían bien templar la superioridad y inferioridad que se halla entre hija y madre, priora y súbdita. Era de ver a [[Teresa de Guevara]] obedecer y postrarse a los pies de su hija, la priora, y a doña Aldonza Carrillo derribarse a servir y lavar los pies de su madre natural, con tan humilde semblante como cuando se criaba en su regazo. En los lugares comunes donde se juntaban todas las religiosas, como en la iglesia, capítulo y refectorio, la sentaba junto a sí, teniéndole sumo respeto.  


Era doña Aldonza en las cosas de la religión muy cuidadosa y observante, y no permitía que en un punto se quebrantase lo que a esta parte tocaba; ansí la tenían por áspera y la tenían miedo, porque sabía reprender y castigar cualquier cosa que vio de menosprecio en las hermanas. Cuando reprendía alguna en capítulo, y a la piadosa madre doña Teresa le parecía que la reprensión y el castigo iba algún tanto riguroso y duro más de lo que sus tiernas entrañas podían sufrir, como estaba cerca, disimuladamente tirábala de la falda a la hija, sin que nadie la sintiese, para que templase la reprensión que daba a la hermana; y la discreta priora se sabía aprovechar de tan buen templador, para no exceder en el castigo ni en las palabras de lo que, a su juicio, el descuido o la culpa merecía. Otras veces, excusaba la santa madre las culpas de las reprendidas, cuando vio que tenían color las disculpas.  
Era doña Aldonza en las cosas de la religión muy cuidadosa y observante, y no permitía que en un punto se quebrantase lo que a esta parte tocaba; ansí la tenían por áspera y la tenían miedo, porque sabía reprender y castigar cualquier cosa que vio de menosprecio en las hermanas. Cuando reprendía alguna en capítulo, y a la piadosa madre doña Teresa le parecía que la reprensión y el castigo iba algún tanto riguroso y duro más de lo que sus tiernas entrañas podían sufrir, como estaba cerca, disimuladamente tirábala de la falda a la hija, sin que nadie la sintiese, para que templase la reprensión que daba a la hermana; y la discreta priora se sabía aprovechar de tan buen templador, para no exceder en el castigo ni en las palabras de lo que, a su juicio, el descuido o la culpa merecía. Otras veces, excusaba la santa madre las culpas de las reprendidas, cuando vio que tenían color las disculpas.  
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Lloran hoy la pérdida de una relación tan antigua, que andaba entre las manos de algunos de las obras maravillosas destas dos santas. Yo me contento con lo dicho, que es harto testimonio de su gran virtud y santidad.
Lloran hoy la pérdida de una relación tan antigua, que andaba entre las manos de algunos de las obras maravillosas destas dos santas. Yo me contento con lo dicho, que es harto testimonio de su gran virtud y santidad.
=== Notas ===


''[1]'' Figura en el texto como Capítulo XLIX debido a la repetición del capítulo XLIV, un error señalado y corregido en mi edición de la vida de [[María de Ajofrín]] de Sigüenza. Se adjuntan unidas las dos vidas de [[Teresa de Guevara]] y Aldonza Carrillo porque sus vidas están muy entrelazadas.
''[1]'' Figura en el texto como Capítulo XLIX debido a la repetición del capítulo XLIV, un error señalado y corregido en mi edición de la vida de [[María de Ajofrín]] de Sigüenza. Se adjuntan unidas las dos vidas de [[Teresa de Guevara]] y Aldonza Carrillo porque sus vidas están muy entrelazadas.