María de la Asunción (2)

| Nombre | María de la Asunción |
| Orden | Jerónimas |
| Títulos | Monja del Monasterio de Jerónimas de San Pablo de Toledo |
| Fecha de nacimiento | Siglo XV |
| Fecha de fallecimiento | Finales del siglo XV o principios del XVI |
| Lugar de nacimiento | Ocaña |
| Lugar de fallecimiento | Toledo |
Contenido
Vida manuscrita
Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: julio de 2025.
Fuente
- Zúñiga, Ana de. Ms. A.J.T º. San Pablo, I libro 33, 1881, pp. 202-204.
Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.
Criterios de edición
Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto se halla en las páginas numeradas como 202-204.
Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el”. Asimismo, siguiendo las normas de la RAE, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de b/v, c/z, g/j, ll/y, n/m, r/rr, s/x.
Vida de María de la Asunción
[202] Así mismo, vio esta sierva de Dios [1] la muerte de otra religiosa que se llamó en nombre de seglar doña María de Loaísa y de la orden María de Asunción, que fue grande amiga suya. Y sintió mucho la muerte de esta su amiga, llevándolo todo con la paciencia y consideración que tales cosas requerían.
La dicha señora doña Ma- [203] ría de la Asunción fue natural de Ocaña, y la adornó el Señor de mucha prudencia y discreción, y supo gramática, y así fue gran corista [2] y muy singular en guardar la santa religión con mucho fervor y rigor. Y, con tener muy poca salud, no faltaba jamás a las cosas de comunidad, antes las seguía continuamente sin faltar un punto. Era esta sierva de Dios muy grande devota de Nuestra Señora la Madre de Dios, y celebraba sus fiestas con grande alegría y devoción, y nunca dejó de rezar el rosario desde que tuvo entendimiento y sentido. Y nunca [3] cosa la pidiesen por amor de Nuestra Señora la dejó de hacer jamás, y si era alguna cosa que había de dar, aunque fuese muy necesaria a su persona, la daba luego, porque tenía muy grande amor y reverencia a la Madre de Dios y a su bendito nombre pidiéndoselo, por el cual no lo podía negar todo cuanto la pedían.
Murió esta señora de edad de sesenta y dos años, y [204] sintió su muerte en gran manera su muy fiel amiga doña María de San Agustín.
Notas
[1] Se refiere a María de San Agustín (fallecida en 1508), en cuya vida (pp. 199-205) ‒editada en el Catálogo de Santas Vivas‒ se integra este breve fragmento biográfico dedicado a la jerónima María de la Asunción.
[2] Formaba parte del coro del monasterio.
[3] Entiéndase: “Nunca jamás dejó de hacer cosa que le pidiesen por amor de Nuestra Señora”.