Diferencia entre revisiones de «María de San Gabriel»

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==Vida de María de San Gabriel==
 
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[205] Trajo doña [[María de San Agustín]], de quien atrás dijimos, una hermana que se llamó de nombre seglar doña Aldonza de Ayala y, de la orden, María de San Gabriel. La cual fue muy gran religiosa en esta santa casa, y vivió siempre enferma y con poca salud. La cual llevó con mucha paciencia y conformidad con la voluntad del Señor sus enfermedades y trabajos.
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[205] ''[1]'' Trajo doña [[María de San Agustín]], de quien atrás dijimos, una hermana que se llamó de nombre seglar doña Aldonza de Ayala y de la orden María de San Gabriel. La cual fue muy gran religiosa en esta santa casa, y vivió siempre enferma y con poca salud. La cual llevó con mucha paciencia y conformidad con la voluntad del Señor sus enfermedades y trabajos.
  
Fue esta santa religiosa devotísima del Santísimo Sacramento, y comulgaba muy a menudo porque hallaba grande aprovechamiento en su alma, desean[do] de llegar muchas veces a Nuestro Señor. Y esta ha de ser [206] la causa que ha de incitar a cada una a la frecuentación de la hostia saludable, cuando siente acrecentamientos del gusto espiritual y aprovechamiento de las virtudes, pero, cuando no se siente tan particular este gusto interior y aprovechamiento, podrá con más templa[n]za y menos veces llegar a comulgar, y de tal manera se haga que, aunque pocas veces se sienta gusto, no por eso se aparte y retire del todo, porque la mano del Señor no es amenguada y, como a su Majesta[d] Divina le place, así da gustos de sí mismo y comunica su gracia. Y por eso no se desconsuele nadie por parecerle que está privada de esta consolación particular, que todo se lo puede dar el Señor junto cuando sea su voluntad. Y mostró el Señor se le acepta la devoción de esta su sierva porque, cuando quiso morir porque era ya llegada a su fin, tuvo una enfermedad que parece que era impedimento pa- [207] ra poder recibir a Nuestro Señor, y lleváronsele para que le adorase, y viendo la santa mujer que no la osaban dar el Santo Sacramento, por razón del peligro que había por tener grandes vómitos, sintiolo mucho y tuvo tales ansias y dijo tales palabras que, por ellas, la hubieron de dar a Nuestro Señor. Y recibiolo con tanta devoción y gusto, y al punto le cesó el padecimiento de los vómitos que tenía, y así, en mucha qui[e]tud y reposo, dio su alma al que la crio. Y permitió el Señor que se hallasen ''[1]'' algunos sacerdotes a su muerte, los cuales la llevaron en sus hombros a enterrar. Y todo esto se <que> le vino a esta santa religiosa por la gran devoción que tuvo a el Santísimo Sacramento.
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Fue esta santa religiosa devotísima del Santísimo Sacramento, y comulgaba muy a menudo porque hallaba grande aprovechamiento en su alma, desean[do] de llegar muchas veces a Nuestro Señor. Y esta ha de ser [206] la causa que ha de incitar a cada una a la frecuentación de la hostia saludable, cuando siente acrecentamientos del gusto espiritual y aprovechamiento de las virtudes, pero, cuando no se siente tan particular este gusto interior y aprovechamiento, podrá con más templa[n]za y menos veces llegar a comulgar, y de tal manera se haga que, aunque pocas veces se sienta gusto, no por eso se aparte y retire del todo, porque la mano del Señor no es amenguada y, como a su Majesta[d] Divina le place, así da gustos de sí mismo y comunica su gracia. Y por eso no se desconsuele nadie por parecerle que está privada de esta consolación particular, que todo se lo puede dar el Señor junto cuando sea su voluntad. Y mostró el Señor se[r]le acepta la devoción de esta su sierva porque, cuando quiso morir porque era ya llegada a su fin, tuvo una enfermedad que parece que era impedimento pa- [207] ra poder recibir a Nuestro Señor, y lleváronsele para que le adorase, y viendo la santa mujer que no la osaban dar el Santo Sacramento, por razón del peligro que había por tener grandes vómitos, sintiolo mucho y tuvo tales ansias y dijo tales palabras que, por ellas, la hubieron de dar a Nuestro Señor. Y recibiolo con tanta devoción y gusto, y al punto le cesó el padecimiento de los vómitos que tenía, y así, en mucha qui[e]tud y reposo, dio su alma al que la crio. Y permitió el Señor que se hallasen ''[2]'' algunos sacerdotes a su muerte, los cuales la llevaron en sus hombros a enterrar. Y todo esto se <que> le vino a esta santa religiosa por la gran devoción que tuvo a el Santísimo Sacramento.
  
 
Murió de cuarenta años y se fue a gozar de los bienes y gustos eternos que el Señor piadoso tiene prevenidos para los que verdaderamente le aman y sirven, el cual, con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina sin fin, amén.  
 
Murió de cuarenta años y se fue a gozar de los bienes y gustos eternos que el Señor piadoso tiene prevenidos para los que verdaderamente le aman y sirven, el cual, con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina sin fin, amén.  
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=== Notas ===
 
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''[1]'' Está escrito “se hallanse”. Se trataría de otro caso de metátesis que encontramos en el libro.
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''[1]'' La vida se presenta con el siguiente epígrafe: “Historia de la devota sierva de Dios María de San Gabriel”.
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''[2]'' Está escrito “se hallanse”. Se trataría de otro caso de metátesis que encontramos en el libro.

Revisión actual del 12:03 14 dic 2025

María de San Gabriel
Nombre María de San Gabriel
Orden Jerónimas
Títulos Monja del Monasterio de Jerónimas de San Pablo de Toledo
Fecha de nacimiento Finales del siglo XV o inicios del siglo XVI
Fecha de fallecimiento Siglo XVI
Lugar de fallecimiento Toledo

Vida manuscrita

Ed. de Mar Cortés Timoner; fecha de edición: julio de 2025.

Fuente

Contexto material de la Biografía conservada en el anónimo libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33.

Criterios de edición

Biografía conservada en el libro custodiado en el Monasterio de Jerónimas de San Pablo con la signatura A.J.Tº. San Pablo, I libro 33. La composición se atribuye a la monja jerónima Ana de Zúñiga (Toledo c.1540-1594) y fue copiada, en 1881, en el citado libro manuscrito. El texto se halla en las páginas numeradas como 205-207.

Dada la fecha de la copia manuscrita, la transcripción actualiza el empleo de las letras mayúsculas, la separación o unión de palabras, pero conserva “a el” y “de el” como rasgo de estilo. Asimismo, siguiendo las normas de la RAE, se moderniza la puntuación y la acentuación. Por último, se han corregido las erratas y se ha regularizado el empleo de “h” y el uso de b/v, c/g, c/p, c/z, d/z, g/j, n/m, ll/y, r/rr, z/s.

Vida de María de San Gabriel

[205] [1] Trajo doña María de San Agustín, de quien atrás dijimos, una hermana que se llamó de nombre seglar doña Aldonza de Ayala y de la orden María de San Gabriel. La cual fue muy gran religiosa en esta santa casa, y vivió siempre enferma y con poca salud. La cual llevó con mucha paciencia y conformidad con la voluntad del Señor sus enfermedades y trabajos.

Fue esta santa religiosa devotísima del Santísimo Sacramento, y comulgaba muy a menudo porque hallaba grande aprovechamiento en su alma, desean[do] de llegar muchas veces a Nuestro Señor. Y esta ha de ser [206] la causa que ha de incitar a cada una a la frecuentación de la hostia saludable, cuando siente acrecentamientos del gusto espiritual y aprovechamiento de las virtudes, pero, cuando no se siente tan particular este gusto interior y aprovechamiento, podrá con más templa[n]za y menos veces llegar a comulgar, y de tal manera se haga que, aunque pocas veces se sienta gusto, no por eso se aparte y retire del todo, porque la mano del Señor no es amenguada y, como a su Majesta[d] Divina le place, así da gustos de sí mismo y comunica su gracia. Y por eso no se desconsuele nadie por parecerle que está privada de esta consolación particular, que todo se lo puede dar el Señor junto cuando sea su voluntad. Y mostró el Señor se[r]le acepta la devoción de esta su sierva porque, cuando quiso morir porque era ya llegada a su fin, tuvo una enfermedad que parece que era impedimento pa- [207] ra poder recibir a Nuestro Señor, y lleváronsele para que le adorase, y viendo la santa mujer que no la osaban dar el Santo Sacramento, por razón del peligro que había por tener grandes vómitos, sintiolo mucho y tuvo tales ansias y dijo tales palabras que, por ellas, la hubieron de dar a Nuestro Señor. Y recibiolo con tanta devoción y gusto, y al punto le cesó el padecimiento de los vómitos que tenía, y así, en mucha qui[e]tud y reposo, dio su alma al que la crio. Y permitió el Señor que se hallasen [2] algunos sacerdotes a su muerte, los cuales la llevaron en sus hombros a enterrar. Y todo esto se <que> le vino a esta santa religiosa por la gran devoción que tuvo a el Santísimo Sacramento.

Murió de cuarenta años y se fue a gozar de los bienes y gustos eternos que el Señor piadoso tiene prevenidos para los que verdaderamente le aman y sirven, el cual, con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina sin fin, amén.

Laus Deo, amen.

Notas

[1] La vida se presenta con el siguiente epígrafe: “Historia de la devota sierva de Dios María de San Gabriel”.

[2] Está escrito “se hallanse”. Se trataría de otro caso de metátesis que encontramos en el libro.